Artículo Diario Austral de Temuco Lunes 11 de Agosto de 2003
LA VERDAD SOBRE LA AGRICULTURA
El Senado despachó el Proyecto de Ley que pretendía poner término a las Bandas de Precio, facilitaba la perforación de las mismas y establecía un precio de sustentación para el azúcar y el trigo.
Luego de una dura batalla, se acordó asegurar un precio de sustentación de 128 dólares para el trigo y 310 dólares para el azúcar por los próximos cuatro años, a contar de los cuales se inicia un proceso de desgravación que culmina el año 2014. En cuanto a las mezclas se establece que quedan afectas al arancel específico cuando la proporción de azúcar sea superior a 65%.
Durante el debate público se ha dicho una serie de falsedades. Que los agricultores buscan protegerse en perjuicio de los consumidores; que las bandas de precio perjudican gravemente a estos últimos; que nuestros trigueros y remolacheros no son eficientes y que se niegan a reconvertir su actividad productiva.
Quiero hacerme cargo de estas imputaciones.
Es falso que los agricultores quieran protección. El mercado internacional del azúcar, la remolacha y el trigo, se caracteriza por una brutal competencia desleal, donde los europeos y norteamericanos subsidian con miles de millones de dólares a sus agricultores. Los nuestros sólo piden competencia leal y estabilización de los precios a través de las bandas.
Es falso que los agricultores sean ineficientes. Todos los estudios, nacionales e internacionales, demuestran que la agricultura tradicional está entre las mejores del mundo en materia de producción y de costos, de manera que si existiera competencia leal, no tengo duda que nuestros productos penetrarían fácilmente los mercados extranjeros.
Es falso que las bandas de precio perjudiquen a los consumidores. El trigo bajó de $ 150.- por kilo el año ’75 a menos de $ 100.- el año ’98 y la harina de $ 230.- por kilo a $ 180.- en igual período. En cambio, el pan, que debió bajar de precio, subió de $ 230.- el kilo a más de $ 400.-. ¿Dónde está el beneficio de los consumidores cuando baja el precio del trigo y la harina?.
Mientras el precio del azúcar entre los años ’90 y 2003 disminuyó en un 31%, las bebidas y los caramelos subieron en un 9 y un 34%, de manera que jamás se han traspasado a los consumidores las rebajas del precio internacional del azúcar o el trigo.
Es falso que los agricultores se nieguen a iniciar un proceso de reconversión. Lo que ocurre es que no existen créditos para ello, no hay incentivos para nuevos cultivos y los proyectos de regadío, sólo han quedado en promesas de campaña.
En conclusión, hay un doble estándar inaceptable en quienes critican a los agricultores de nuestra región. Exigen libre competencia, pero cuando esta no existe producto de los subsidios de los países extranjeros, nada hacen para contrarrestar esta flagrante violación a las reglas del mercado.
ALBERTO ESPINA O. SENADOR |