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VIOLENCIA QUE INDIGNA


Columna Diario Austral

Domingo 11 de Enero de 2004.

 

VIOLENCIA QUE INDIGNA

 

La Región de la Araucanía tiene todas las condiciones para levantarse y dejar atrás los altos niveles de pobreza, indigencia y cesantía que se arrastran por años.

 

La Agenda ProCrecimiento acordada por los empresarios y el Gobierno, demuestra nuestro enorme potencial en capital humano y recursos naturales, lo que nos da enormes posibilidades de desarrollar la industria de la madera, el turismo, los servicios y la agricultura de exportación.

 

A ello se suma un sello tan particular como lo es la diversidad étnica de nuestra población, en la que conviven emigrantes europeos, familias chilenas tradicionales y miembros de Comunidades Mapuches.

 

Por eso indignan los actos de violencia que ocurren en nuestros campos, cometidos por cobardes que actúan encapuchados, en los que se incendian bosques, destruyen galpones y casas, se queman camiones y maquinarias y se atenta en contra de la vida de honestos trabajadores y pequeños agricultores.

 

El último de ellos fue el vigésimo atentado terrorista cometido en contra del agricultor Jorge Luchsinger, en los que le han destruido su casa, galpones, 16 mil fardos de pasto y 4 hectáreas de maíz. El único pecado de este empresario es ser honesto, querer su tierra, formar su familia en la Región y darle trabajo a gente humilde.

 

Indigna que todo el esfuerzo por traer inversiones a nuestra Región se vea gravemente afectado por la inseguridad que se crea con estas acciones de violencia. Indigna que el Intendente pretenda minimizar los hechos, en vez de querellarse y colaborar para la captura de estos delincuentes.

 

El Señor Luchsinger tiene toda la razón. Con la violencia sólo pierden los más pobres, porque son los primeros beneficiados con las futuras inversiones que lleguen a la Araucanía.

 

No hay que darle tregua a los violentistas ni ceder a sus amenazas. Nuestra Región tiene miles de razones para estar optimistas respecto del futuro. No dejemos que unos pocos cobardes, financiados desde el extranjero, nublen un futuro que con trabajo, responsabilidad y unidad nos espera como un día de sol radiante.

 

 

ALBERTO ESPINA O.

Senador