Artículo Diario Austral Domingo 5 de Marzo de 2006 PEAJE EN EL TUNEL LAS RAICES
Existen dos vías de acceso a la Comuna de Lonquimay. Una de ellas es el Túnel Las Raíces de propiedad, hasta hace poco tiempo, de Ferrocarriles del Estado. También hasta hace algún tiempo era probablemente el único túnel por el cual circulaban trenes y vehículos.
La Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas, con el propósito de mejorar la ruta vial del Paso Internacional de Pino Hachado, compró a Ferrocarriles el túnel, sometiéndolo a un total reacondicionamiento. Los 4,5 kms. se podrán cruzar a una velocidad promedio de 60 km/hr; tendrá iluminación en toda su longitud; contará con teléfonos SOS para solicitar ayuda en caso de ser necesario y dispondrá de un servicio de remolque las 24 horas del día.
Todo esto es muy positivo hasta que llegamos al cobro del peaje. Se cobra $ 1.200.- a autos y camionetas; $ 2.100.- para camiones y buses de dos ejes y $ 4.000.- para camiones y buses de tres y más ejes.
Lo inaceptable es que la ruta alternativa para quienes no pueden pagar este peaje es la Cuesta Las Raíces, que si bien ha sido objeto de mejoramiento, en los hechos, a lo menos seis meses al año, no es posible utilizarla por la nieve y las duras condiciones climáticas.
Es decir, un vecino que vive en Lonquimay y quiere ir hacia Curacautín, Victoria o Temuco, no tiene más alternativa que pagar el peaje o bien abordar la locomoción colectiva que, por supuesto, se lo recarga al precio del pasaje.
Esto es un abuso y una arbitrariedad inaceptable, que se agrava aún más por tratarse de una comunidad aislada, compuesta por vecinos de escasísimos recursos.
En Septiembre del año pasado hice ver esta situación a las autoridades de Vialidad. La respuesta fue vaga y absurda, limitándose a señalarme que las mejorías del túnel debían financiarse con el peaje. Esa no es la discusión: lo que no es aceptable es que no haya una vía alternativa para quienes no puedan pagar ese peaje.
Este es un claro ejemplo de un abuso de la autoridad que es necesario corregir recurriendo a todas las instancias judiciales y administrativas.
Alberto Espina O. Senador |