» Volver » Imprimir » Enviar

DROGAS: "CUANDO PREVENIR ES MEJOR QUE CURAR"


Columna Diario Austral

Lunes 1 de Diciembre de 2003

 

DROGAS: "CUANDO PREVENIR ES MEJOR QUE CURAR"

En más de una columna escrita anteriormente he tocado el tema de las drogas, pero quizás hoy día, con todas las noticias que han convulsionado nuestro acontecer nacional, se hace necesario una vez más hablar sobre este tema, pero esta vez desde una perspectiva distinta, como es la prevención.

 

No debemos olvidar que nuestra región también es víctima de este flagelo. Según la encuesta CONACE, el consumo de drogas entre los escolares, en los últimos 4 años, ha aumentado en un 125% en los hombres y un 167% en las mujeres. Un 19.7% de los hombres y un 14.9% de las mujeres escolares reconoce haber consumido droga alguna vez en su vida.

 

Desde hace años, a través de la Oficina de Fiscalización contra el Delito, hemos desarrollado actividades orientadas a la prevención de drogas en los escolares. Durante los últimos meses, iniciamos una fuerte campaña en los liceos y colegios de la Araucanía, con el apoyo de los propios alumnos y de los profesores.

 

Estos encuentros están destinados a preparar a nuestros jóvenes para que, ante una oferta de droga, sean capaces en forma libre y espontánea, de rechazarla, porque tomaron conciencia que consumirlas atenta directamente contra su libertad.

 

Lo que hace entretenido y efectivo este tipo de actividades es la participación de los alumnos, incluso de los profesores; el poder conversar libremente, el contar experiencias, compartir información y, finalmente, sacar conclusiones respecto a lo que provoca el consumo de drogas ilícitas.

 

Hoy en día no basta con decirle a un joven: "tú no debes consumir drogas" y creer que con eso es suficiente. A los jóvenes hay que prepararlos, entregarles información, datos, antecedentes, pero por sobre todo, confianza, darles la posibilidad de escuchar sus opiniones y, cuando nos encontramos con un caso de una persona que ha consumido drogas, tenderle una mano y ayudarla a que las deje por su propia convicción.

 

Es sorprendente ver como, cuando se facilita la comunicación con los jóvenes, son ellos mismos los que concluyen que las drogas atentan directamente contra su propia libertad.

 

Los padres cumplen un papel decisivo en esta tarea. Son ellos quienes deben saber comunicarse con sus hijos, "rayarles la cancha" sin ambiguedades y explicarles las consecuencias que para sus vidas tiene entrar en un camino del que se sabe donde se comienza, pero nunca donde se termina.

 

Formar una juventud sana es asegurarnos que las futuras generaciones estarán preparadas para asumir los desafíos que, en un mundo cada vez más complejo, deberán enfrentar. Los países sabios e inteligentes son aquellos que se preocupan de sus jóvenes y los educa para que sin complejos puedan decir "SOY LIBRE SIN DROGAS".

 

 

ALBERTO ESPINA O.

SENADOR