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2004: Lo Bueno, lo Malo y lo Feo


Columna Diario Renacer

Domingo 9 de Enero 2005

 

2004: Lo Bueno, lo Malo y lo Feo

 

El impresionante aparato comunicacional del Gobierno y la debilidad con que los partidos de la Alianza ejercen su rol opositor, no permite a la ciudadanía conocer con la mínima objetividad lo bueno, lo malo y lo feo ocurrido durante el año 2004.

 

A riesgo de incurrir en omisiones, me permito señalarles los hechos más importantes que, a mi juicio, tienen esas calificaciones.

 

Lo bueno: El mayor crecimiento económico, el control de la inflación, bajas tasas de interés en comparación con años anteriores y la apertura de nuevos mercados en Estados Unidos, Europa y el Asia Pacífico para la exportación de nuestros productos.

 

Para la Región, sin duda la realización de la Enela 2004 que congregó por segundo año consecutivo a más de mil empresarios y que dio origen a la Agenda ProCrecimiento Regional que fija nuestra carta de navegación para el futuro en áreas tan importantes como el mueble y la madera, la agroindustria, el turismo, la economía mapuche, el comercio, etc.

 

Lo malo: El aumento de la delincuencia, los gravísimos déficit en salud, la dramática situación que enfrenta la agricultura tradicional, especialmente los productores de trigo que sufren la peor de las competencias desleales y el abuso en que incurren los molineros, no obstante las salvaguardas adoptadas por el Gobierno respecto de Argentina.

 

La mala calidad de la educación que se da a los niños de la Araucanía, lo que quedó patente con los resultados de la prueba Simce, que nos ubican en el último lugar de Chile, a lo que se suma la existencia de 270 mil vecinos que viven en la pobreza e indigencia, constatando el fracaso de las políticas públicas impulsadas por la Concertación en la Región.

 

Lo feo: La grotesca intervención electoral realizada en la última elección municipal, consistente en utilizar los programas sociales, financiados con los impuestos de todos los chilenos, para favorecer a los candidatos de Gobierno, al extremo que en muchos casos son entregados directamente por estos últimos.

 

 

Alberto Espina O.

Senador