Columna Diario Renacer Domingo 17 de Abril de 2005
SACAR ADELANTE A LAS PYMES
Las Pymes no sólo dan el 80% de los empleos de nuestra economía, sino que representan la forma de vida de millares de chilenos esforzados, laboriosos e innovadores, que con su energía y la colaboración de sus familias y trabajadores constituyen la columna vertebral del país.
El Gobierno las abandonó y viven un situación dramática. Piden únicamente condiciones para seguir produciendo y no caridad. Las dificultades que deben sobrellevar son tantas, que ponen en riesgo su subsistencia.
Comienzan sus dificultades antes de empezar a trabajar, con la asfixiante burocracia que erosiona la voluntad de muchos emprendedores con trámites y exigencias inútiles, hasta el punto que el costo de formalizar una Pyme equivale a la mitad de las utilidades que tendría durante un año, sin contar con que el excesivo número de trámites y de regulaciones es caldo de cultivo de la corrupción y empuja hacia la informalidad. Después, deben luchar contra las deudas y el Dicom, agobiadas por la mochila que cargan como consecuencia de la altísima tasa de interés que les impuso una política económica equivocada, sin acceso a nuevos créditos ni a la posibilidad de refinanciamiento, que los obliga a recurrir a un factoring expropiatorio. Además, se enfrentan a una fiscalización que llega a ser acosadora y a un tratamiento tributario injusto, que les dificulta la reinversión y modernización.
Lavín es el único candidato presidencial que propuso medidas concretas para las Pymes. Renegociar las deudas a cinco años plazo, con dos de gracia y una tasa de interés de la mitad de la que pagan hoy; un banco de las Pymes basado en BancoEstado y la Corfo; guerra total a la burocracia; estatuto especial para las Pymes; un único trámite inicial para partir con la empresa y nueve meses para cumplir el resto; impuestos sólo a los retiros, exención a las utilidades reinvertidas y terminar con una fiscalización abusiva.
Así se gana la confianza y el corazón de los chilenos. Así se gana la batalla de las ideas. No se conforme con las puras imágenes.
Alberto Espina O. Senador |