Artículo Diario Renacer Domingo 15 de Mayo de 2005
MAYOR PROTECCION PARA LAS MUJERES Y NIÑOS
La violencia intrafamiliar produce efectos debastadores en las familias, en su entorno, principalmente en la mujer y en los hijos.
El año 2004 hubo 87.697 casos, en los cuales el 90% la víctima fue la mujer. En la Región de la Araucanía, hubo 5.403 denuncias, de las cuales 4.247 corresponden a la Provincia de Cautín y 1.156 a Malleco.
Lo que es dramático es que el 92% de las denuncias terminan archivadas, esto es, sin ningún resultado, lo que genera un círculo vicioso de violencia que transforma la vida de miles de mujeres y niños en un infierno.
Aquí radica una de las causas más directas de la violencia, el alcoholismo y la drogadicción de los jóvenes, de manera que revertir esta situación es fundamental para asegurarles el mínimo necesario a fin de que puedan llevar una vida normal.
Como Presidente de la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia del Senado, me tocó despachar la nueva ley sobre violencia intrafamiliar. En lo esencial establece una mayor protección a las víctimas, al punto que faculta al Juez, como medida preventiva y ante la inminencia de ser víctima de violencia, impedir que el agresor siga viviendo en el hogar común, prohibiéndosele cualquier contacto con la persona agredida. Si se vulnera esta sanción, el agresor sufrirá pena de cárcel.
Adicionalmente, permite recurrir a la Justicia del Crimen y sanciona con drásticas penas de cárcel a los agresores, lo que incluye la sola amenaza con arma blanca o de fuego.
Para evitar falsas conciliaciones, el Juez tiene la obligación de cerciorarse que el consentimiento de la mujer sea verdaderamente libre y no producto de amenazas o chantajes.
Quien agrede a una mujer o un niño es un cobarde y es un deber moral del Estado protegerlos y garantizarles no sólo su seguridad física y psíquica, sino también el derecho a vivir en paz y con dignidad.
Alberto Espina O. Senador |