Columna Diario Austral Domingo 11 de Junio de 2006
EDUCACION: "SE DESTAPO LA OLLA" La movilización de los estudiantes dejó en evidencia que después de 16 años de Gobiernos de la Concertación, la educación secundaria ha sido un fracaso.
Nuestra región ha sido la más afectada. La escolaridad promedio es de 8,6 años y en el país de 9,6 años. Los resultados de la prueba Simce son los más bajos y 8 puntos menos que el promedio nacional.
¿Cuáles son las razones? Una subvención por alumno que no alcanza a cubrir los costos mínimos. Cientos de establecimientos en mal estado, sin recursos para mantención, con malos textos de estudio y un déficit de tecnología y computadores simplemente vergonzoso.
A los profesores no se les paga la asignación por su perfeccionamiento, ni se controla si los cursos que hacen son los necesarios. La deuda histórica no se ha resuelto, por lo que no pueden jubilar, ya que si lo hacen sus ingresos caen en un 50%.
Las raciones alimenticias de la Junaeb no cubren a todos los alumnos, quedando un porcentaje significativo de ellos lisa y llanamente sin su colación.
Todos estos problemas el Gobierno puede resolverlos perfectamente y, si no lo ha hecho, ha sido simplemente por una actuación negligente e inexcusable.
La solución es contar con una subvención más alta, concentrada en los alumnos de mayor vulnerabilidad social. Mejorar la infraestructura, la calidad de los textos de estudio y con la tecnología adecuada. Fomentar la capacitación de los profesores y permitirles recibir una jubilación digna.
La solución no es centralizar la educación para que un burócrata desde Santiago la dirija. Todo lo contrario. La gestión debe quedar en manos de cada unidad educacional, esto es, el director, los profesores, los padres y apoderados y escuchando las observaciones de los alumnos.
El Ministerio de Educación debe fijar las normas de carácter general y fiscalizar que la gestión educativa y administrativa sea eficiente y orientada a mejorar la calidad. El Gobierno también debe aportar los recursos suficientes y no cargarles la mano a los Municipios que cada día se endeudan más.
Alberto Espina O. Senador |