La Doctrina del Engaño es una frase dura para calificar el comportamiento durante los últimos años de los Gobiernos de la Concertación. Es un concepto fuerte, pero es verdad, como lo demostraré a continuación.
Todos estos años los Gobiernos de la Concertación han comunicado a la ciudadanía que entraba en funcionamiento la nueva Ley de Responsabilidad para resguardar a las víctimas y también permitir la rehabilitación de los jóvenes; los Tribunales de Familia a objeto de proteger fundamentalmente a las mujeres y a los niños; la nueva Legislación del Trabajo; el Transantiago; la construcción de 10 nuevas cárceles en el país; la modernización de la educación, incluyendo la Jornada Escolar Completa, una mejor infraestructura y equipos computacionales y pagar la deuda histórica a los profesores.
También se anunció que los consultorios, esto es, la salud primaria, tendrían la capacidad de resolver el 90% de las enfermedades de la comunidad, poniendo término a las largas listas de espera e interconsultas, esto es, al verdadero “comprahuevos” que sufren miles de chilenos que deben recurrir a los servicios de salud.
En el ámbito regional, también se anunció la elección de las principales autoridades regionales por los vecinos para que se comprometieran con la causa regional; el aumento de la autonomía económica y de gestión de las regiones; la construcción y reparación de caminos, puentes y canales de regadío y mayores recursos para el deporte y la cultura.
Todo lo anterior son hechos de público conocimiento que en el fondo demuestran que los últimos Gobiernos de la Concertación, con tal de mantener el poder han engañado a la ciudadanía con promesas que sabían que no podían cumplir, pero que les daban beneficios electorales.
Si a esto último le agregamos que una ex Directora del Sename, supuestamente encargada de proteger a los niños en riesgo social es sorprendida y se declara consumidora de drogas; como también se nombra a cargo de Chiledeportes a una persona que no tiene ninguna calificación para ejercer un cargo de esa importancia, a pesar que se señaló que el deporte sería una prioridad, la conclusión que queda es que estos Gobiernos simplemente se agotaron y la ciudadanía así lo dirá en las próximas elecciones presidenciales.