Columna Diario Austral
Domingo 10 de Junio de 2007
GATO POR LIEBRE
El 21 de Octubre de 2005, el ex Presidente Lagos anunció el inicio del nuevo y revolucionario sistema de transporte público para la Región Metropolitana.
Textualmente dijo del Transantiago “mañana comienza, yo creo, el mayor proceso de modernización del transporte público que jamás se ha registrado en la historia de Chile”.
Los hechos han demostrado que el diseño, los recorridos, las frecuencias y los incentivos para los operadores del sistema, fueron pésimamente elaborados. Se tradujo en un colapso total del transporte. Millones de chilenos deben transitar por Santiago de manera inhumana, no es sólo por las largas horas de espera, las distancias que recorren a pie, sino porque viajan amontonados, peor que en un piño de animales.
Esta negligencia inexcusable del Gobierno de Lagos y la Presidenta Bachelet también perjudica directamente a las regiones.
Desde luego porque a los 1.200 millones de dólares que se gastaron inicialmente en el Transantiago, han debido agregar otros 80 millones de dólares y ahora el Gobierno pide 290 millones de dólares más.
¿De dónde sacan este dinero? De plata que el Estado tenía la obligación de invertir en las zonas empobrecidas del país, entre ellas, la Araucanía. ¿Quiénes pierden?: Los pobres de nuestra región.
Lo último que se ofrece por el Gobierno son 290 millones de dólares para las regiones a cambio de dar igual cantidad al Transantiago. La trampa es que se pone en la letra chica que 190 millones de dólares deben reembolsarse, esto es, devolverse en un plazo breve al Gobierno central. O sea, “pan para hoy y hambre para mañana”.
La semana que comienza se verá este tema en el Senado. El Gobierno tiene mayoría para imponer la decisión de gastar los 290 millones de dólares que en el futuro puede ser muchísima más plata, porque, al final de cuentas, lo único que se ha hecho es tapar hoyos, ya que el problema de fondo es que el sistema de transporte está mal diseñado en su origen.
La Alianza va a defender a las regiones. No más gatos por liebres.
Alberto Espina O.
Senador