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TEMPORALES: 11.200 PEQUEÑOS AGRICULTORES ABANDONADOS


Columna Diario Austral
Domingo 2 de Septiembre de 2007


TEMPORALES: 11.200 PEQUEÑOS AGRICULTORES ABANDONADOS


La catástrofe climática que afecta a la Araucanía, según los datos oficiales, ha significado un total de 4.130 personas aisladas, con más de un centenar de caminos cortados; la muerte, producto de estos temporales de 1.376 animales, cifra que superará los 6.200 entre bovinos, ovinos y caprinos.


El número de pequeños agricultores gravemente perjudicados supera los 16.800 y sólo han recibido ayuda por parte del Gobierno Regional e Indap, 5.562, consistente en alimento concentrado y fardos, lo que significa que más de 11.200 agricultores están absoluta y totalmente abandonados.


Los vecinos que viven en Curacautín, Lonquimay, Melipeuco, Curarrehue, Collipulli y Vilcún son los más afectados, sin perjuicio que en todas las comunas de la Araucanía los pequeños agricultores han tenido que soportar gravísimos daños, sin que hasta ahora el Gobierno les haya ofrecido alguna solución concreta.


El Gobierno ha actuado con una negligencia inexcusable frente a esta catástrofe.  Sólo a fines de Junio decretó zona de emergencia agrícola en tres comunas.  El 2 de Agosto aumentó a 8 y sólo el 16 de Agosto decretó zona de catástrofe a Lonquimay, Melipeuco y Curarrehue y extendió la zona de emergencia agrícola a las restantes.  Es decir una reacción tardía y lenta cuando ya el daño, en muchos casos, es irreversible.


Lo más vergonzoso es que han pasado 16 años de Gobiernos de la Concertación y jamás se han adoptado medidas preventivas ni acciones de fondo que permitan evitar los innumerables daños que se producen todos los inviernos en los sectores cordilleranos y en las zonas más aisladas de la Región producto de las nevazones, las lluvias y los temporales.


La gente que sufre esta realidad siente impotencia, indignación y un total abandono de parte del Gobierno, cuyas autoridades intentan esconder su negligencia con medidas de última hora, en forma desordenada pero, por supuesto, con una gran cobertura publicitaria para engañar al resto del país.


Francamente, una vergüenza.  El Gobierno hace agua por todos lados.  El precio de esta negligencia lo pagan los agricultores, campesinos y las familias modestas de la región.

 


Alberto Espina O.
Senador