» Volver » Imprimir » Enviar

TOTAL ABANDONO DE VICTIMAS


Columna Diario Renacer
Domingo 14 de Octubre de 2007


TOTAL ABANDONO DE VICTIMAS


El Gobierno gasta 33 mil millones de pesos, esto es, 63.4 millones de dólares en la defensa gratuita  de los acusados de un delito.  En cambio en las víctimas sólo destina 895 millones de pesos, lo que equivale a 1.7 millones de dólares, esto es, el 2% de lo que gasta en los delincuentes.


El año 2006, 911 mil víctimas de delitos quedaron en total abandono por el Estado.  Sin ningún tipo de tratamiento médico ni psicológico para intentar reparar el daño y sin protección ante la posible venganza de los delincuentes.


En nuestra región, 51.134 víctimas quedaron totalmente abandonadas, esto es, el 97.7% del total de personas que sufrieron el ataque de un delincuente.


Este abandono no es responsabilidad del Ministerio Público, ya que el Gobierno sólo le entrega 54 millones de pesos al año para atender a todas las víctimas, lo que significa $ 1.031.- por víctima.  Simplemente, una vergüenza.


La Unidad de Atención de Víctimas de la Región sólo tiene 3 psicólogos, 2 asistentes sociales y 2 facilitadores interculturales, lo que hace que la carga de trabajo de cada profesional sea de 433 víctimas al año. 


Para corregir este absurdo y gran injusticia con las víctimas de delitos, hemos presentado junto a otros Senadores, una indicación a la Ley de Presupuesto, solicitando que se aumenten los recursos y la planta de profesionales del Ministerio Público para que el próximo año se eleve la atención de víctimas actuales del 2.2% al 31.4%, el año 2009 al 51% y el año 2010 al 70.5%.


Para todo el país se necesitan 4 mil millones de pesos, de los cuales calculamos 300 millones deberían destinarse a la región.


Todo depende de la Presidenta de la República, ya que sólo ella puede autorizar estos mayores recursos para las víctimas.  Esta será una clara oportunidad para comprobar con hechos concretos si la preocupación que el Gobierno dice tener por las víctimas de la delincuencia es de verdad o, simplemente, otra promesa que se la lleva el viento.


Alberto Espina O.
Senador