Columna Diario Renacer
Domingo 6 de Enero de 2008


EL LLAIMA


Las comunas de Melipeuco, Curacautín y Vilcún tienen un enorme potencial turístico.  Deben ser de las zonas más lindas del país.  El Volcán Llaima es sin duda un gran atractivo, al igual que el Lonquimay, Los Nevados de Sollipulli, el Villarrica y tantos otros volcanes de la región.  La naturaleza nos regaló estas bellezas que existen en pocas zonas del mundo.


Las autoridades son las llamadas a aprovechar la oportunidad que nos brindan para incentivar la afluencia de chilenos y extranjeros y generar todo un polo de desarrollo que mejore la calidad de vida de los vecinos de la Araucanía.


Lamentablemente, una vez más, las autoridades regionales dilapidan esta oportunidad al no cumplir con los compromisos asumidos en Mayo del año pasado cuando el Llaima presentó una incipiente actividad a través de fumarolas. 


El Intendente se comprometió a establecer señaléticas que guíen a la población en caso de una erupción; a construir albergues; a comprar equipos de radio para las localidades más cercanas al Volcán; a instalar las necesarias estaciones telemétricas, equipos de medición de gases de dióxido de azufre, un set de GPS y a contratar profesionales que trabajen y formen el Centro Vulcanológico del Llaima, actualmente inexistente.


Nada o muy poco de lo anterior se ha cumplido.  Recorrí la zona, conversé con las autoridades locales, los expertos en sismología volcánica, los empresarios turísticos y los vecinos.  Todos quieren fortalecer y aumentar el turismo y sienten indignación e impotencia al ver que la autoridad regional ha dejado de hacer lo prometido con el consiguiente perjuicio para las comunas señaladas.


En el mundo actual nadie regala el progreso.  Nuestra región es preciosa.  La mayoría de la gente quiere salir adelante por sus propios medios, pero necesita de autoridades eficientes, que con un poco de esfuerzo ayuden a que cada día más personas vengan a conocer y disfrutar las bellezas incomparables de la Araucanía.

 

Alberto Espina O.
Senador