Columna Diario Renacer
Domingo 3 de Febrero de 2008
BIOTECNOLOGÍA Y AGRICULTURA
El Senado aprobó la idea de legislar del proyecto sobre Bioseguridad de Vegetales Genéticamente Modificados (transgénicos), que presenté junto a los senadores Frei, Allamand, Coloma y Flores. Ahora corresponde analizar las normas específicas de esta iniciativa y efectuar los perfeccionamientos a las múltiples materias que contempla.
Los vegetales transgénicos tienen beneficios indiscutibles para la agricultura. Permite contar con productos resistentes a plagas y enfermedades y que se adaptan mejor a los suelos salinos, ácidos o secos.
Para los consumidores, implica contar con alimentos de mejor contenido nutricional, eliminar sustancias alergénicas, reducir las tóxicas, disminuir la contaminación ambiental, ampliar los terrenos de cultivos y lograr una menor presión sobre los ecosistemas.
No hay antecedentes fundados que indiquen que los transgénicos produzcan daño a la salud. Más aún, la evidencia apunta en sentido inverso.
Además, corrige un absurdo: Chile consume alimentos transgénicos importados. Podemos exportar semillas transgénicas, pero no consumir las cultivadas en nuestro propio país, lo que perjudica a nuestros agricultores.
Este proyecto regula la investigación, comercialización, etiquetado, zonas restringidas y la fiscalización de los vegetales transgénicos, de manera que puedan convivir con los cultivos convencionales y orgánicos.
Legislar sobre la materia es fundamental. En Chile se siembran 20 mil hectáreas de productos transgénicos. No hacerlo implica mantener una brecha tecnológica y competir en desventaja con países como Argentina, Estados Unidos, Brasil, Australia, España, México, etc.
Nuestra región debe aprovechar sus ventajas comparativas. Necesitamos potenciar la agricultura orgánica y convencional paralelamente a la de vegetales genéticamente modificados. Hacerlo significa diversificar nuestros cultivos, llegar a distintos mercados y, lo más importante, mejorar la calidad de vida de los habitantes de La Araucanía.
Alberto Espina O.
Senador