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DAÑO IRREVERSIBLE


Columna Diario Austral
Domingo 16 de Marzo de 2008


DAÑO IRREVERSIBLE


Hace dos días el Gobierno declaró a la Araucanía “Zona de Emergencia Agrícola”, con lo cual se podrán aplicar medidas en apoyo de los campesinos y agricultores, ya que se contará con los dineros para enfrentar esta grave crisis.


Esta es una decisión tardía.  Han pasado más de dos meses en los que más de 50 mil pequeños y medianos agricultores han enfrentado escasez de agua para consumo humano, de animales; pérdida de cosechas y la venta de ganado a bajísimos precios producto del temor a que falte forraje en el invierno.


Una vez más el Gobierno demuestra una negligencia inexcusable, ya que actúa cuando el daño se ha consumado.  Es de esperar que ahora la ayuda llegue y no quede enredada en funcionarios que la distribuyen con criterios políticos o no lo hacen por razones burocráticas.

 

El tema de fondo sigue sin resolverse. Durante los últimos 20 años no se ha construido ningún embalse o canal de regadío en la región, produciéndose el absurdo que durante el invierno sobra el agua y en el verano hay seguía.  Otra negligencia inexcusable. 


Un ejemplo. Si la promesa que hizo la Concertación el año ‘93 de construir el canal de regadío Victoria – Lautaro – Traiguén se hubiese cumplido, además de haber generado muchas fuentes de trabajo, hoy día tendríamos más de 60 mil hectáreas regadas que beneficiarían directamente a más de 5 mil agricultores e indirectamente a cerca de 100 mil habitantes de la región.


El Gobierno ha sido mediocre.  Nada justifica que teniendo los recursos para hacer proyectos de tanta importancia para el desarrollo agrícola que permiten transformar la calidad de las tierras aumentando su productividad, diversificando los cultivos, impidiendo los efectos negativos de las sequías, permitiendo la construcción de centrales hidroeléctricas y, por lo tanto, generando energía que tanta falta nos hace, no se concreten.


Todo esto es una muestra más de la mala gestión de los gobiernos de la Concertación. Lo peor es que el costo lo paga la clase media y los más pobres.


Alberto Espina O.
Senador