Columna Diario Austral
Domingo 21 de Septiembre de 2008
DESINTELIGENCIA INACEPTABLE
El 5 de agosto pasado, en una audiencia privada entregué al Fiscal Nacional del Ministerio Público documentos que contienen información sobre vinculaciones que existirían entre la organización terrorista internacional FARC, autora de miles de asesinatos y secuestros en Colombia, con grupos de extrema izquierda chilenos, como el MIR, el FPMR y el Lautaro. También contiene antecedentes sobre vinculaciones políticas con el Partido Comunista, quien en reiteradas oportunidades ha expresado públicamente su fraternidad y solidaridad con la FARC.
Cumplí con mi obligación como Senador al entregar los antecedentes a la autoridad competente, que es el Ministerio Público, a objeto que la investigue dada la gravedad que reviste y sobretodo porque tengo la convicción que el Estado de Chile debe reaccionar en forma implacable y oportuna ante el menor atisbo del surgimiento de grupos extremistas cuyas acciones violentas tanto daño hacen a los países.
El propio Ministro del Interior señaló, luego de una visita relámpago a La Araucanía, que tenía información de que integrantes de grupos extremistas de izquierda estarían involucrados en los hechos de violencia que han afectado a la Región.
El Director de la ANI reconoció que en mayo pasado recibió información sobre esta materia del Gobierno Colombiano y que no la entregó al Ministerio Público, como era su deber legal, por considerar que no constituirían delitos.
En total contradicción con lo anterior, esta semana remitió los antecedentes al Fiscal Nacional, esto es, ahora si los considera hechos que revisten caracteres de delito.
También señaló que en mayo le informó al Ministro del Interior que había recibido estos documentos pero que no le comunicó el contenido de los mismos.
Lo anterior constituye un acto de negligencia inexcusable, y lo que es más delicado, una pasividad inaceptable frente a un tema que a todo estado democrático debe preocuparle, ya que se trata de la seguridad de los ciudadanos y del propio país.
Alberto Espina
Senador