Sesión 10ª, en miércoles 9 de abril de 2008
ADECUACIÓN ORGÁNICA Y PROCEDIMENTAL DE
JUSTICIA DE FAMILIA
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Corresponde efectuar la votación particular del proyecto que introduce modificaciones orgánicas y procedimentales a la ley Nº 19.968, que creó los Tribunales de Familia, y a otros cuerpos legales. Cuenta con informe de las Comisiones de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, y de Hacienda.
--Los antecedentes sobre el proyecto (4438-07) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
Proyecto de ley:
En segundo trámite, sesión 89ª, en 6 de marzo de 2007.
Informes de Comisión:
Constitución, sesión 53ª, en 2 de octubre de 2007.
Constitución (segundo), sesión 5ª, en 1° de abril de 2008.
Hacienda, sesión 5ª, en 1° de abril de 2008.
Discusión:
Sesiones 55ª, en 3 de octubre de 2007 (se aprueba en general); 7ª y 8ª, en 2 y 8 de abril de 2008 (queda pendiente su discusión particular).
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el señor Secretario.
El señor HOFFMANN (Secretario General).- Señores Senadores, en la sesión de ayer el señor Presidente declaró cerrado el debate respecto de tres de las enmiendas introducidas por la Comisión de Constitución al texto aprobado en general y que la Comisión de Hacienda acogió por mayoría, con una abstención en cada una de ellas.
Ahora deben efectuarse las votaciones pertinentes.
La primera recae en la modificación que consiste en insertar, en el artículo 1º, un número 2 bis), nuevo, el cual intercala un artículo 4º bis, nuevo. En la respectiva votación se abstuvo el Senador señor García.
El señor PÉREZ VARELA.- ¿Me permite una pregunta, señor Presidente?
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Muy bien.
El señor PÉREZ VARELA.- ¿Qué quórum requiere este precepto para su aprobación?
El señor HOFFMANN (Secretario General).- Necesita quórum de Ley Orgánica Constitucional, o sea, 22 votos, señor Senador.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- En votación el número 2 bis), nuevo.
--(Durante la votación).
La señora ALVEAR.- ¿Me permite, señor Presidente?
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Para fundar el voto, tiene la palabra Su Señoría.
La señora ALVEAR.- Señor Presidente, deseo hacer un comentario que me parece importante dejar consignado en la historia de la ley.
A nuestro juicio, las enmiendas que la iniciativa introduce a la ley que creó los Tribunales de Familia son muy relevantes, por cuanto corrigen las diversas dificultades que han tenido para su funcionamiento.
Entre esas modificaciones se consigna un aumento en el número tanto de jueces como de funcionarios. Sin embargo, es indispensable que haya una adecuada evaluación acerca del incremento de unos y otros, a fin de que tales Tribunales puedan superar todos los problemas que hasta el momento han enfrentado para operar.
Además, creo que está pendiente aún la creación de una Defensoría en los ámbitos de familia y laboral. De manera tal que podamos tener abogados que representen a las partes en los tribunales de familia.
Creo que este es un gran avance. Sin embargo, insisto en la necesidad de evaluar el funcionamiento del sistema con esta nueva cantidad de jueces, así como también en que a futuro legislemos sobre la creación en aquellos de una Defensoría para quienes la requieran.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el señor Ministro de Justicia.
El señor MALDONADO (Ministro de Justicia).- Señor Presidente, señoras y señores Senadores, coincido plenamente con los planteamientos de la Honorable señora Alvear.
Por una parte, atendido el impacto público, es decir, el que ha tenido en los usuarios y en la ciudadanía el funcionamiento insuficiente de la judicatura de familia, la cual pretendemos corregir a través del proyecto de ley sometido a vuestra consideración, es de mi interés -y estoy seguro de que el Senado lo compartirá- evaluar periódicamente e informar, en forma trimestral en una primera etapa, a la Comisión de Constitución de la Cámara Alta acerca de la aplicación práctica de estas normas, una vez que se transformen en ley, y cómo inciden de modo efectivo en la normalización del sistema, a fin de determinar si es necesario hacer algún mejoramiento adicional.
Es sano dar cuenta siempre del cumplimiento de las leyes y de cómo se aplican. Y me gustaría proceder de esa manera particularmente en este caso, que ha tenido un impacto negativo en los usuarios y una justificada trascendencia respecto de sus defectos.
En cuanto a la Defensoría, el Gobierno ha manifestado en forma pública su voluntad de presentar al Parlamento en los próximos meses un proyecto relativo al Nuevo Sistema Nacional de Asistencia Jurídica, el cual, más que defensas por materias o especializadas, contenga algunos elementos de especialización que lo hagan integral y que mejore la actual asistencia jurídica, la que, descontando la Defensoría Penal Pública, requiere una modernización importante.
En consecuencia, informo públicamente a la Senadora señora Alvear -quien ha propugnado este asunto- que se está trabajando en esa dirección.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Pérez Varela para fundar el voto.
El señor PÉREZ VARELA.- Señor Presidente, en las dos últimas sesiones, el debate en la Sala se ha relacionado con el artículo 4º bis que la Mesa ahora somete a votación. Y si bien es cierto que en la de ayer el señor Ministro de Justicia vinculó dicho precepto con lo que dispone el artículo 115 -el que establece la nueva dotación de los funcionarios de los tribunales en cuestión-, es menester insistir en que la situación no se resuelve en toda su magnitud.
Quienes me han antecedido en el uso de la palabra sostuvieron con claridad que los tribunales de familia han sufrido dificultades y problemas. Digámoslo con toda claridad: han colapsado en gran parte del país. En casi todas las ciudades medianas y grandes la primera audiencia queda fijada para el cuarto o quinto mes, lo cual significa un problema importante de acceso a la justicia.
Es indudable que la norma del artículo 115 genera un aumento significativo de funcionarios. Pero hay que tener presente que en tal instancia judicial el juez es solo una parte. Otro elemento fundamental que actúa en la audiencia que preside el magistrado son los consejeros técnicos. Por ejemplo, en Chillán tenemos cuatro jueces y ahora se suma un quinto sin dotación. Es decir, habrá cuatro consejeros técnicos y el quinto magistrado no tendrá ninguno. Entonces, ¿cómo va a poder llevar adelante la audiencia? En Los Ángeles, se aumenta de cuatro a cinco jueces con dotación, pero habrá un sexto que no la tendrá. Solo hay cinco consejeros técnicos. Por lo tanto, ¿cómo va a poder llevar adelante la audiencia, sin la presencia de ese consejero técnico que es fundamental?
Me parece indispensable que el señor Ministro de Justicia nos aclare o dilucide ese punto esencial para seguir avanzando y así conseguir una votación favorable respecto de este elemental artículo, teniendo presente que partimos de una base de tribunales especialmente colapsados y con profundas dificultades, lo cual ha significado un esfuerzo notable de parte de jueces y funcionarios para enfrentar estas modificaciones. Por eso, ellos esperan hoy día, con grandes expectativas, que resolvamos los problemas generados por el colapso existente en todos los juzgados.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Orpis.
El señor PIZARRO.- Señor Presidente, ¿no estamos en votación?
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Sí, señor Senador; se está fundamentando el voto.
El señor ORPIS.- Estamos en la discusión particular del artículo 4º bis.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Así es.
El señor ORPIS.- Señor Presidente, después de la sesión de ayer, el señor Ministro no ha contestado una pregunta cuya respuesta es importante.
Tiene que ver con lo siguiente: pese a que los tribunales de familia llevan solo un tiempo funcionando, ya colapsaron. Todas las estadísticas previas estuvieron equivocadas respecto del número de causas que tendrían que atender. A raíz de eso se solicitó, entre otras materias, aumentar el número de jueces y de funcionarios.
Y la pregunta que formulé ayer al Ministro no ha sido respondida. Consulté si con esta modificación legal, particularmente respecto del número de jueces y de funcionarios adicionales, el Gobierno podía garantizar que el sistema no colapse nuevamente o que no tenga las serias deficiencias que presenta en la actualidad.
Sabemos que muchas veces algunas Secretarías de Estado negocian con la de Hacienda, pero no siempre esta última les otorga los recursos necesarios para implementar las leyes como corresponde.
En este caso, dada la magnitud del colapso sufrido por los tribunales de familia, pienso que el Gobierno debe dar garantías al Senado de que el sistema va a funcionar bien. Y esa consulta no ha sido satisfecha. Por su intermedio, señor Presidente, solicito que el Ministro la conteste. No queremos que nos diga que se va a aumentar el número de funcionarios y que el sistema va a estar mejor que ahora. Queremos saber si va o no a funcionar bien.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Espina para fundamentar el voto.
El señor ÁVILA.- Señor Presidente, es inconstitucional la petición, porque el Gobierno no puede garantizar un colapso.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- ¡Veo que tenemos un Ministro del Tribunal Constitucional en la Sala...!
El señor ESPINA.- Señor Presidente, en la sesión pasada se despachó un oficio, entiendo que suscrito por la totalidad de los señores Senadores, tanto al Presidente de la Corte Suprema cuanto al Ministro de Justicia, para que informaran si, en opinión del Gobierno, el número de tribunales de familia que se aumentaba y la mayor cantidad de funcionarios que trabajarán en ellos, van a permitir un funcionamiento normal.
Sin embargo, hasta ahora eso no ha sido contestado y este es un tema importante. Ya se habló del colapso de esos tribunales.
De otra parte -espero que los Senadores tengamos conciencia de ello-, hubo una enorme diferencia entre lo que la Corte Suprema pedía y lo que inicialmente se ofrecía en cuanto al número de jueces. Se requerían 257 nuevos magistrados y el Gobierno daba 30. Al final se llegó a un acuerdo: 95. En el Máximo Tribunal hubo una opinión distinta, la de la Ministra señora Margarita Herreros, quien sostuvo que con los 257 jueces pedidos el sistema apenas salía de la UTI. Así lo dijo. Al final solo se aumentó en 95. Posteriormente, la Corte Suprema en la Subcomisión de Presupuestos, manifestó que con 95 magistrados más se podía funcionar. De manera que se produjo un cambio de opinión de esa Corte.
Señor Presidente, voy a votar a favor de esta norma. Quiero que los tribunales funcionen bien, pero tengo fundadas aprensiones en cuanto a que podríamos tener graves dificultades. Pero como no depende de nosotros aumentar el número de jueces -no es facultad nuestra- y como no quiero que esta ley fracase, porque lo peor es lo que tenemos hoy día, la voy a votar favorablemente. No obstante, si el sistema llega a fracasar, cosa que no quiero que ocurra, también es importante sentar el precedente y dejar en claro las dudas respecto de que el número de jueces y funcionarios que se aprueba sea el que efectivamente se necesita. Este no constituye un tema menor. Porque, si los tribunales -Dios no lo quiera- colapsan, los usuarios del sistema, en su gran mayoría mujeres, van a responsabilizar, entre otros, al Parlamento, al que dirán: “¿Por qué aprobaron la ley cuando ustedes mismos sostuvieron que el número de jueces y de funcionarios era insuficiente?
Entonces, a lo menos deseo dejar mi prevención.
Voto a favor porque, obviamente, este proyecto es mejor que lo existente en la actualidad. Pero tengo aprensión y preocupación -espero equivocarme- por que el número de jueces y funcionarios sea insuficiente. No es lo que uno desea. Pero la responsabilidad de un Senador y de toda la Corporación es dejar claramente establecida esa inquietud.
Por las razones señaladas, a pesar de tener dudas de que el sistema vaya a funcionar bien -mi deseo es que opere bien- y advirtiendo de que si fracasa no es responsabilidad de los Senadores que hemos compartido esta opinión, sino del Gobierno y, en la parte que corresponda, de la Corte Suprema, voy a votar a favor de la norma.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Ávila.
El señor ÁVILA.- Señor Presidente, de acuerdo con la lógica que han expresado algunos Senadores, serían pésimos gasfiteros. Si los llaman para reparar un baño y en el examen de la situación concluyen que este va a colapsar, deben abstenerse. Pero, si lo reparan sabiendo que va a colapsar, se transforman en cómplices, es decir, han intervenido solo para crear un desastre.
Estimo que lo lógico, lo obvio, lo de sentido común, si esa prevención les quita el sueño y llega casi a torturarlos en el momento de votar, es sencillamente negar su anuencia a la iniciativa. De lo contrario, no se trataría sino de un canto de agoreros que se hace “por si las moscas”. Y eso no resulta serio.
Yo simplemente confío, y elevo preces a la cuasimodista para que el proyecto realmente cumpla con la finalidad que aquí se establece.
He dicho.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Gómez.
El señor GÓMEZ.- Señor Presidente, voy a reiterar algunos conceptos, porque creo importante tenerlos presentes.
Lo que discutimos es la incorporación de 41 nuevos jueces en los tribunales de familia de las distintas Regiones. En tal sentido, habrá uno, dos, tres o cuatro jueces más en cada tribunal. Y se está debatiendo que habría un número de jueces que se crea, aparentemente, sin la totalidad del personal que se establece en otro artículo del proyecto, que se refiere a la cantidad de funcionarios dependiendo del número de jueces del tribunal.
El Ejecutivo propuso en un comienzo un total de mil 67 empleados, pero luego los aumentó a mil 707. Es decir, se trata de 640 funcionarios más que los planteados originalmente.
¿Y qué ha significado eso en términos prácticos? Que, por ejemplo, en la Segunda Región, donde se había planificado la existencia de 35 funcionarios, se aumenta a 46. Y los distintos empleados, como miembros del consejo técnico, administrativos, administrativos contables, en fin, se pueden distribuir el trabajo del pool de jueces del tribunal. Es decir, desde el punto de vista técnico, no significa que los nuevos jueces se vayan a quedar sin personal. Probablemente no contarán con todo el que se había planteado en un comienzo. Pero ello no quiere decir que los magistrados permanecerán sentados sin trabajar.
Por lo tanto, votar en contra de la norma significa que las Regiones se quedarán sin 41 jueces. En cambio, si se aprueba habrá 41 jueces más y una mayor cantidad de personal.
Ya señalé en una sesión anterior que el reparo no posee lógica desde el punto de vista de la administración, pues si los tribunales no funcionan bien con el número de personal asignado, de todas maneras la Corte Suprema, a través de la Corporación Administrativa del Poder Judicial, pedirá al Ejecutivo que aumente la dotación. Y sería absurdo que, habiendo hecho un esfuerzo de esta magnitud, el Gobierno no incrementara el personal.
El sistema se probará durante su funcionamiento. No es dable preguntar hoy al Ministro de Justicia si este va a operar o no, toda vez que los estudios técnicos desarrollados indican que la situación se va a resolver de la manera que está planteada.
También constituye un error elevar a categoría de palabra divina la petición de la Corte Suprema. Porque los cálculos y la opinión del Poder Judicial no siempre son necesariamente la última palabra en estas materias. Pues a veces se pide más personal, más apoyo tecnológico.
Lo que no hemos podido debatir son las normas y cambios procedimentales, procesales y de fondo, que mejorarán también la capacidad de resolución.
Este proyecto va a permitir revisar el funcionamiento. Este no es el término. No es dable preguntar ahora si va a funcionar o no. Existe un compromiso de que el sistema funcionará de la manera en que está planteado técnicamente. Y, de haber dificultades, necesariamente tendrán que hacerse las modificaciones que resulten indispensables.
Por todo lo expuesto, es importante votar a favor.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Novoa.
El señor NOVOA.- Señor Presidente, creo que existen variadas razones para justificar la duda o aprensión respecto de la aprobación de la norma en debate.
La primera dice relación a que se puso en marcha un sistema y se pensó mal. La prueba de ello es que se produjo un desastre en materia de tribunales de familia.
La segunda -bastaría ver el informe de la Comisión de Hacienda- se refiere a que cuando comenzamos a debatir el proyecto no había claridad de cuánto era su costo, pues los informes financieros estaban pésimamente hechos. A tal punto que la Comisión debió suspender la discusión a fin de que se nos presentara un informe financiero inteligible.
En consecuencia, no resulta muy sorprendente que uno diga: “Mire, tengamos cuidado”.
No creo que el hecho de manifestar estas aprensiones nos obligue a abstenernos o a votar en contra, porque estaríamos creando un problema mayor. Tampoco nos tenemos que encomendar a nadie. Este no es un problema sobrenatural, sino de buena administración.
Así como en la Comisión de Hacienda exigimos que se nos informara de manera clara cuánto costaba el proyecto, pienso que tenemos la obligación de señalar que hay una voz que algo debe decir en esta materia, como es la de la Corte Suprema, que expresa que no se está adicionando un número de personal suficiente.
Deseaba hacer esa prevención. Sin embargo, no le daría más vueltas a este asunto. Hay que despachar lo que se propone, y lo más rápido posible.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el señor Ministro para responder a las consultas formuladas.
El señor MALDONADO (Ministro de Justicia).- Señor Presidente, solo quiero señalar que, a propósito de la suficiencia de funcionarios planteada por el Ejecutivo en la iniciativa sometida a vuestra consideración, la opinión del Gobierno está contenida en las indicaciones que envió al Parlamento.
Sin duda alguna, el Ejecutivo estimó, responsablemente, que desde el punto de vista técnico ese número de personas permite normalizar el funcionamiento de los tribunales. Se trata de una opinión técnica que se reflejó en los documentos con valor constitucional y legal presentados en el Congreso, haciendo presente que esa es la proposición del Gobierno.
Por lo tanto, como dije en mi primera intervención, vamos a estar muy atentos a ver cómo funcionan estas modificaciones en la práctica. Pensamos que el conjunto de enmiendas procedimentales y los fortalecimientos orgánicos deben producir las condiciones necesarias para la normalización del funcionamiento de esta judicatura. Pero, si por alguna razón ella no se produjera de modo adecuado o con la velocidad suficiente, estaremos alertas para hacer los mayores esfuerzos en el plano que corresponda: procedimental u orgánico.
Y a modo de ejemplo, deseo manifestar que el promedio actual de funcionarios por tribunal es de 17,8. Una vez aprobado y transformado en ley este proyecto, el promedio será de 28,45 por tribunal. O sea, más de 10 empleados adicionales.
Por tanto, al igual como lo expresé ayer, no quiero que quede la sensación de que se está despachando una iniciativa de “jueces sin funcionarios”. En la normativa existe un importante incremento de ellos.
Por último, señor Presidente, reitero que en estos nuevos sistemas orales, donde la gestión y la eficiencia de los tribunales resultan fundamentales para alcanzar la productividad necesaria, no hay funcionarios asignados por juez. Estos empleados se hallan asociados a distintas funciones, entre ellas, el apoyo a las salas de audiencia.
Ningún magistrado, por lógica natural de la misión que cumple, pasa todo el día en audiencias. Por lo tanto, un buen sistema de turnos y de ocupación de la sala de audiencias permite perfectamente aprovechar el pool de funcionarios para los distintos jueces que componen el tribunal.
Muchas gracias, señor Presidente.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Navarro.
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, anuncio mi voto favorable a este proyecto de ley respecto del cual existen aprensiones y observaciones que, a mi entender, reflejan lo que la ciudadanía percibe.
La opción de aprobar una iniciativa con la garantía de que la normativa funcionará adecuadamente -lo que estamos votando resulta ser lo requerido para que los tribunales de familia funcionen- constituye un voto de confianza.
Espero que no nos defrauden, y que efectivamente la ley en proyecto funcione. Porque, no es que se defraude a los Senadores, sino que a cientos de miles de ciudadanos y ciudadanas que piden justicia para sus problemas ahora que se cuenta con tribunales específicos para acoger sus causas.
Quiero señalar que la creación de la unidad de cumplimiento es una norma de sumo interesante en cuanto a requerir la ejecución de las resoluciones en el tiempo.
Se genera una nueva instancia para la evaluación del procedimiento de atención en los propios tribunales: de la sala, atención al público, administración de causas y servicio y la unidad de cumplimiento, que incorpora nuevos funcionarios.
Sin embargo, señor Presidente, la existencia de un control de admisibilidad plantea una interrogante necesaria. Aquí yo me anticipo.
El control de admisibilidad de las demandas, denuncias y requerimientos que se presenten se refiere a que la demanda puede ser rechazada, ya sea por no cumplir los requisitos formales o por considerarse, como dice el proyecto, “manifiestamente improcedente”.
Y la propia naturaleza multidisciplinaria y la diversidad del conflicto familiar tienen como resultado que algunas veces cuando se recurre a los tribunales de familia sea otra la instancia con facultades legales para resolverlo.
Mi proposición es que ahí tendría que haber una asesoría.
Si el juzgado de familia no puede solucionar la situación, la unidad de control no solo debería dictaminar la improcedencia, sino que debe orientar, porque con la creación de esta instancia se busca precisamente orientación y resolución.
Disminuir el atochamiento mediante la vía de la inadmisibilidad o la consideración de manifiestamente improcedente no puede constituir una alternativa para disminuir la cantidad de demandas.
Siento que puede ser una tentación propia de un sistema recargado el que la mejor forma de regular las demandas sea no aceptarlas.
Por lo tanto, se requerirá una supervigilancia permanente, de manera que el objetivo final sea atender los casos de naturaleza familiar, propios de esos tribunales, y orientar aquellos que no correspondan a esos juzgados, pero cuidando que la vía de no aceptar o declarar improcedentes esas solicitudes no sirva para bajar el número de demandas ante la sobrecarga natural que estos tendrán.
Me pronunciaré a favor, señor Presidente, mediante un voto de confianza.
Y espero que no nos defrauden, porque -reitero- los defraudados no serán los Senadores sino los ciudadanos que esperan obtener justicia a través de este proyecto de ley.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- En votación electrónica.
El señor LETELIER.- Señor Presidente, yo pedí la palabra.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Estamos en votación.
El señor HOFFMANN (Secretario General).- ¿Algún señor Senador no ha emitido su voto?
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Terminada la votación.
--Se aprueba el artículo 4º bis nuevo (29 votos a favor y una abstención), dejando constancia de que se cumplió con el quórum constitucional requerido.
Votaron por la afirmativa las señoras Alvear y Matthei y los señores Arancibia, Ávila, Cantero, Chadwick, Escalona, Espina, Frei, Gazmuri, Girardi, Gómez, Horvath, Kuschel, Letelier, Longueira, Muñoz Aburto, Naranjo, Navarro, Novoa, Núñez, Ominami, Orpis, Pérez Varela, Pizarro, Prokurica, Romero, Sabag y Vásquez.
Se abstuvo el señor García.
El señor HOFFMANN (Secretario General).- A continuación, corresponde ocuparse en el artículo 114, que en la Comisión de Hacienda fue aprobado con la abstención del Honorable señor Novoa.
--(Durante el fundamento de voto).
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Letelier.
El señor LETELIER.- Señor Presidente, según entendí, no se harían tres votaciones sino una.
En cuanto al proyecto, valoro profundamente el esfuerzo realizado por incrementar la dotación de jueces y funcionarios.
Y quiero dar solo un ejemplo de ese tremendo esfuerzo adicional, ante el cual a veces no se entienden las críticas de algunos.
En la ciudad de Rancagua, ¿se aumenta de 8 a 10? No, ¡se incrementa de 8 a 13 jueces de familia! Es un gran avance que uno ve en cada Región.
Por eso, a veces me pregunto el porqué de las críticas de algunos miembros de la Corte Suprema que, injustamente, quieren echarle la culpa a otros de un problema relacionado con nuestra sociedad.
El nivel de conflictividad existente en la familia no es culpa ni de la Oposición, ni del Gobierno. Ello tiene que ver con una realidad social.
En nuestra sociedad hay un nivel de conflictividad que se halla por encima de lo reseñado en múltiples estudios. Y estoy seguro de que estos se realizaron de muy buena fe.
Siento que se debe dejar constancia de ello, por cuanto los problemas de familia no tienen colores; sí tienen historia y drama, que son tremendos para los niños y para las mujeres jefas de hogar, que terminan muchas veces haciéndose responsables de la economía familiar.
A uno le gustaría que la mayor parte de estos conflictos nunca llegasen a tribunales.
Y ocurrirá lo mismo con los juzgados laborales.
Si hubiera poca conflictividad laboral, trabajadores y empresarios no recurrirían a los tribunales. Estos deberían constituir un recurso, no de primera, sino de última instancia.
De ahí que, junto con la creación de estos tribunales -donde reconozco el tremendo esfuerzo-, el artículo 4º bis, nuevo, que aumenta el número de jueces, es fiel reflejo del esfuerzo adicional realizado. Y ello es muy importante.
En cuanto al nuevo procedimiento que hemos definido, me consta el esfuerzo hecho por el Ministro de Justicia para hacerse cargo de una iniciativa que estaba en trámite cuando él asumió la Cartera de Justicia. Se implementó todo de una vez -quizás debió haberse hecho en forma gradual, como se ha procedido en otras reformas de esta magnitud- y se logró una dotación de jueces mayor.
Estoy muy contento también de que se haya establecido la mediación con una categoría diferente de la que había antes. Y lo planteamos originalmente, pero no fue acogido, por la percepción de académicos que no se dan cuenta de que se necesitan instancias de resolución de conflictos distintas de los tribunales.
Por último, me asalta una duda, señor Presidente, y quisiera que se me ilustrara al respecto.
Muchos funcionarios de diversos juzgados de menores no tienen garantizada -y subrayo el concepto: garantizada- la estabilidad laboral: los oficiales 1º. Si están en la planta, quizás la tengan más asegurada. Pero nuestros tribunales cuentan con una cantidad de personal que no se halla en esta condición, lo cual genera incertidumbre.
Sé que un artículo transitorio toca ese punto. Sin embargo, me gustaría que el señor Ministro nos diera alguna explicación sobre lo que va a pasar con muchos trabajadores del Poder Judicial, profesionales jóvenes que han laborado en diferentes juzgados de menores, que mañana, “sin querer queriendo” -como dirían algunos- podrían quedar cesantes a pesar del tremendo aumento de dotaciones que contempla este proyecto. Porque, de la norma expresa, no me queda claro si solo por su experiencia o por haber trabajado en un juzgado esas personas tendrán una ventaja comparativa para incorporarse a las nuevas plantas.
Me pronunciaré a favor de la norma que se pondrá en votación.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- En votación el artículo 114.
El señor HOFFMANN (Secretario General).- ¿Algún señor Senador no ha emitido su voto?
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Terminada la votación.
--Se aprueba (29 votos favorables y una abstención).
Votaron por la afirmativa las señoras Alvear y Matthei y los señores Arancibia, Ávila, Cantero, Chadwick, Escalona, Espina, Frei, Gazmuri, Gómez, Horvath, Kuschel, Letelier, Longueira, Muñoz Aburto, Naranjo, Navarro, Novoa, Núñez, Ominami, Orpis, Pérez Varela, Pizarro, Prokurica, Romero, Ruiz-Esquide, Sabag y Vásquez.
Se abstuvo el señor García.
El señor NOVOA.- ¿Me permite, señor Presidente?
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra Su Señoría.
El señor NOVOA.- Acabo de votar a favor. En la Comisión me abstuve. Y la razón de mi abstención no fue la gratuidad de la mediación -siendo un trámite obligatorio, está bien que sea gratuita-, sino el establecimiento de una norma que podría generar conflictos, por cuanto deja al juez la facultad de determinar a quien se cobra.
Creo que ese precedente no es el más adecuado. Y a eso obedeció mi abstención.
Y perdóneme, señor Presidente, por no haberlo expresado oportunamente.
Gracias.
El señor HOFFMANN (Secretario General).- Por último, corresponde pronunciarse sobre el artículo 115, que en la Comisión de Hacienda fue aprobado con la abstención del Senador señor García.
--(Durante el fundamento de voto).
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Navarro para fundamentar su voto.
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, solo deseo dejar constancia de un planteamiento que formulé ayer al señor Ministro de Justicia.
Con relación al número de jueces asignados a las comunas de Talcahuano y Los Ángeles, debo puntualizar que entre octubre de 2005 y noviembre de 2007 ingresaron a los tribunales de Talcahuano 16 mil 836 causas, con un promedio anual de 8 mil 81, mientras a los de Los Ángeles, en igual período, ingresaron 12 mil 856 causas, con un promedio anual de 6 mil 171.
Talcahuano tiene una población cercana a los 250 mil habitantes, versus 180 mil de Los Ángeles, más Antuco y Quilleco, y enfrenta situaciones de pobreza, de contaminación, en fin, y problemas sociales mucho más graves.
Anticipé al Ministro señor Maldonado mi votación a favor. No obstante, le subrayé que podría pronunciarme en contra, porque las cifras reafirman lo que argumenté ayer en la Sala y que hoy reitero: Talcahuano se quedará con igual número de jueces, a diferencia de Los Ángeles, donde habrá un aumento pese a que su población es menor, a que la cantidad de causas que ingresan a los tribunales es más reducida y a que la condición social de la ciudadanía en general es inferior.
En consecuencia, hay una deuda pendiente, y la voy a reclamar en su debido momento.
Aprobaré la proposición del Gobierno, pero connotando que, en el caso específico a que acabo de referirme, las cifras no mienten, se ajustan estrictamente a la verdad. Y así lo revelan las estadísticas.
No detendré la marcha del proyecto. Y espero que lo planteado en la respuesta del señor Ministro sea revisado en su oportunidad.
Votaré a favor.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- En votación.
El señor HOFFMANN (Secretario General).- ¿Algún señor Senador no ha emitido su voto?
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Terminada la votación.
--Se aprueba el artículo 115 (27 votos favorables y 2 abstenciones), y queda terminada la discusión del proyecto en este trámite.
Votaron por la afirmativa las señoras Alvear y Matthei y los señores Arancibia, Ávila, Cantero, Chadwick, Escalona, Espina, Frei, Gazmuri, Gómez, Horvath, Kuschel, Longueira, Muñoz Aburto, Naranjo, Navarro, Novoa, Núñez, Ominami, Pérez Varela, Pizarro, Prokurica, Romero, Ruiz-Esquide, Sabag y Vásquez.
Se abstuvieron los señores García y Orpis.
--Se levantó a las 19:20.
Manuel Ocaña Vergara,
Jefe de la Redacción