Sesión 10ª, en miércoles 9 de abril de 2008
CREACIÓN DE CIRCUNSCRIPCIÓN EN
REGIÓN DE ARICA Y PARINACOTA
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que crea una circunscripción senatorial y fija normas para la instalación de la Dirección Regional del Servicio Electoral en la Región de Arica y Parinacota, con informe de la Comisión de Gobierno, Descentralización y Regionalización, y urgencia calificada de “suma”.
--Los antecedentes sobre el proyecto (5432-06) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
Proyecto de ley:
En segundo trámite, sesión 2ª, en 12 de marzo de 2008.
Informe de Comisión:
Gobierno, sesión 8ª, en 8 de abril de 2008.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el señor Secretario.
El señor HOFFMANN (Secretario General).- El objetivo principal de la iniciativa es crear una circunscripción senatorial correspondiente a la Región de Arica y Parinacota; fijar normas para la instalación de la Dirección Regional del Servicio Electoral en ese mismo ámbito territorial, y establecer las adecuaciones necesarias en materias electorales.
La Comisión de Gobierno, Descentralización y Regionalización discutió este proyecto solo en general y aprobó la idea de legislar por la unanimidad de sus miembros presentes (Senadores señores Bianchi, Orpis, Pérez Varela y Sabag), en los mismo términos del texto despachado por la Honorable Cámara de Diputados.
El articulado se consigna en el primer informe.
Por último, cabe tener presente que el artículo 1º permanente y los artículos primero, segundo y tercero transitorios son orgánicos constitucionales, por lo que para su aprobación se requieren 22 votos afirmativos.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- En discusión general.
Tiene la palabra el Honorable señor Pizarro.
El señor PIZARRO.- Señor Presidente, en nombre del Comité Demócrata Cristiano, solicito al Gobierno que quite la “suma” urgencia del proyecto en debate. Aun más, pido que este sea retirado de la tabla, pues de lo contrario vamos a rechazarlo.
El objetivo de esta iniciativa no solo es, producto de la creación de la Región de Arica y Parinacota, corregir la legislación sobre partidos políticos y establecer la Dirección Regional del Servicio Electoral para dicho territorio. Mediante ella también se está planteando crear una nueva circunscripción, que elegiría a dos Senadores, lo cual cambiaría la conformación de esta Alta Cámara.
Pero lo que considero más delicado todavía es que se evita una discusión de fondo -imagino que todos estaremos interesados en ella- donde se busquen acuerdos en torno al sistema electoral y a la representatividad del Senado; y fundamentalmente, un debate de carácter político que signifique la incorporación de otros elementos de juicio respecto del cambio de esta Corporación.
Cuando se discutió el proyecto que creaba las Regiones de Arica y Parinacota y de Los Ríos, esa materia no fue tocada de manera directa, sino, más bien, indirectamente.
Quiero recordar que en aquella oportunidad los integrantes de la bancada democratacristiana planteamos que el establecimiento de las nuevas Regiones no implicaba la instauración de nuevas circunscripciones.
Por lo tanto, nos llama mucho la atención que hoy en la Sala estemos discutiendo tan urgentemente, con tanta dinámica y con tanto interés la creación de una circunscripción.
En nuestro concepto, tiene que haber una discusión global respecto a la composición del Senado y al sistema electoral vigente.
Para nadie es un misterio que la Concertación siempre ha estado por la modificación del sistema binominal. Tampoco lo es que en las bancadas de la Derecha, de la Alianza, hay una valoración del funcionamiento de dicho sistema. Pero se han iniciado conversaciones, existe cierto diálogo o debate respecto de cómo podemos perfeccionar o corregir el sistema binominal, o al menos avanzar hacia una proporcionalidad mínima; y hay sobre el particular distintas alternativas.
Se discute, asimismo, si el número actual de integrantes del Senado es conveniente y eficaz frente a las exigencias de nuestro sistema democrático y a la necesidad de representación política para todo el país.
Señor Presidente, no quiero entrar a la discusión de si la Región de Arica y Parinacota merece o no tener representación en la Cámara Alta. Sin duda, lo merece. Y de hecho la tiene. Dos colegas fueron elegidos con los votos de Arica e Iquique. Y ambos han sido muy activos en la búsqueda de fórmulas que permitan potenciar el desarrollo económico y social de Arica, que se ha visto tan afectado.
Sin embargo, eso no tiene nada que ver con la representación política ni con la conformación del Senado.
Por tanto, planteo formalmente a la Mesa que se solicite al señor Ministro Secretario General de la Presidencia retirar la urgencia, y además, que el proyecto vuelva a Comisión.
No sé si la iniciativa fue a la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia. Porque aquí hay un cambio de orden político muy grande. Entiendo que se vio en la de Gobierno, como si se tratara de un trámite administrativo. Me parece que esto se halla fuera de toda lógica.
Si vamos a dialogar acerca de la composición del Senado o de la Cámara de Diputados, de los asuntos electorales, de las representaciones políticas, debemos hacerlo en su globalidad, en su totalidad, no “entre gallos y medianoche” ni pasando una reforma de orden administrativo como si se tratara de crear la dirección de un servicio o de corregir el funcionamiento del Servicio Electoral en la Región pertinente estableciendo una oficina donde habrá funcionarios de clases A, B o C.
Considero que no corresponde hacer aquella discusión ahora, salvo que el Gobierno o quienes tienen interés en este proyecto busquen su rechazo.
No hay ninguna necesidad de legislar sobre esta materia mientras no tengamos un acuerdo global.
Y, con respecto al tema de fondo, insisto en que Arica tiene representación en la Cámara Alta, y muy buena, con dos Senadores.
Solicito, entonces, que se acceda a lo solicitado. Si no, vamos a votar en contra del proyecto.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Espina.
El señor ESPINA.- Señor Presidente, comparto absolutamente lo que ha señalado el Honorable señor Pizarro. Y ello me evita extenderme sobre el punto.
Estamos hablando de una cuestión no menor: la creación de una circunscripción.
Tengo la impresión de que, ante un asunto de esa envergadura, se requiere un análisis mucho más a fondo respecto del actual sistema electoral, de la forma como este debe ser tratado.
Por lo tanto, me parece que votar ahora esta materia sería inconveniente. A lo menos yo -lo digo con toda franqueza- me pronunciaría en contra, porque no la he estudiado ni he tenido la oportunidad de conocer los fundamentos existentes hoy día para crear una circunscripción adicional. El solo hecho de haberse creado una Región no es sinónimo de instauración obligatoria de una medida como la que nos ocupa.
En segundo lugar, lo relativo al sistema electoral se ha planteado en diversas ocasiones, con visiones distintas, pero se debe solucionar en forma global.
Además, si bien no se trata de una reforma constitucional, sino de una modificación legal, pues en la última enmienda de la Carta trasladamos el tema a la ley, me parece adecuado que el proyecto, dada la serie de antecedentes que ahí se tuvieron en cuenta, también pueda ser visto por la Comisión de Constitución. Pienso que de ese modo se lograría un estudio más completo, que se obtendría una mejor información y que sería posible llegar a un consenso.
El punto en debate no es de aquellos que se pueden votar sin haberse realizado todos los esfuerzos por alcanzar un acuerdo. Me parece que esas gestiones aún no se han llevado a cabo.
Por otro lado, hago la prevención de que no se trata de que Arica o Iquique no tengan derecho a una nueva circunscripción. La dificultad radica en que el sistema electoral -y usted mismo, señor Presidente, efectuó un estudio bastante completo sobre el particular- es un asunto bastante más profundo. No creo que esta sea la oportunidad de votarlo.
En todo caso, quiero ser bien franco: si me veo forzado a emitir un pronunciamiento, este sería contrario por las razones que he señalado.
Reitero que no es el momento de tomar una decisión en circunstancias de que se pueden agotar conversaciones sobre varios aspectos del sistema político, como la objetividad o no del voto, la inscripción automática, la votación de chilenos que viven en el extranjero, la prohibición de intervención electoral por parte de funcionarios públicos y muchos otros. Es decir, existe un conjunto de disposiciones tendientes a perfeccionar nuestra institucionalidad democrática, y, a mi juicio, la cuestión en análisis se hallaría dentro de esa lógica, sin ser un apéndice aislado.
Por tales razones, solicito que la iniciativa sea enviada, si así se acuerda reglamentariamente, a la Comisión de Constitución, para que allí se pueda generar el debate respectivo -por último, puede funcionar unida con la de Gobierno-, pero la idea es agotar las instancias de conversación sobre un tema de esta envergadura.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el señor Ministro Secretario General de la Presidencia.
El señor VIERA-GALLO (Ministro Secretario General de la Presidencia).- Señor Presidente, confieso que no son tiempos fáciles para lograr buenos resultados.
El proyecto fue aprobado unánimemente en la Cámara por los Diputados pertenecientes a los mismos partidos de Sus Señorías. Lo mismo ocurrió en la Comisión de Gobierno de esta Corporación, donde se entregaron todos los antecedentes y se hallaban presentes integrantes de gran parte de las bancadas.
El texto no hace nada más que contemplar algo muy elemental: que una nueva Región tenga la representación parlamentaria que le corresponde, tal como sucede con la recién creada Región de Los Ríos, que ya se encontraba dividida para tal propósito.
Ahora, si en el Senado existe un ambiente tan diferente al de la otra rama del Congreso -esperamos que ello se refleje el próximo martes con igual independencia-, el Gobierno no tiene ningún problema en retirar la urgencia. Después cada cual proporcionará una explicación a la ciudadanía de Arica.
Gracias.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Letelier.
El señor LETELIER.- Señor Presidente, en mi calidad de Comité, pido segunda discusión del proyecto. Para los efectos reglamentarios, debe quedar claro, entonces, que no se votará en la presente sesión.
Lo cierto es que existen varias razones para no hacerlo. El Senador que habla puede mencionar por lo menos cuatro.
Primero, como se creó una Región en el norte, uno podría decir que es obligatorio establecer una circunscripción adicional. Sin embargo, ello no resulta claro al tenor literal del artículo 49 de la Constitución. Puede ser así, pero no necesariamente debe ser así.
En segundo término, entre la Décima y Decimocuarta Regiones existe una determinación de los límites de las circunscripciones. Es un antecedente que cabe considerar si a uno le parece que se deben mantener los sistemas electoral y político tal cual existen.
Y no cabe duda de que una tercera razón para no votar el proyecto hoy son los procesos de diálogo registrados entre varios actores del sistema político para buscar una modificación del mecanismo electoral.
Por último, en lo personal, creo que todos los actos destinados a robustecer instrumentos públicos que fortalezcan nuestra soberanía en el norte, así como la presencia del Estado en toda su expresión, corresponden a un interés estratégico. Esa es mi convicción.
Es preciso no separar ese debate de lo otro, porque existe una relación.
A algunos -y a los socialistas, en general- no nos gusta el sistema electoral que tenemos. En cambio, otros estiman que el otorgamiento de una aprobación sin considerar un contexto mayor sería equívoco.
Por tales razones, señor Presidente, pido segunda discusión, porque, con espacio para más diálogo, quizás podemos buscar una solución más global en un par de semanas, sin prolongar eternamente la definición del asunto.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Señor Senador, no es posible acceder a su solicitud si no se retira la urgencia del proyecto, porque el plazo de esta vencería antes de la sesión siguiente. Sería preciso que el Ejecutivo lo anunciara.
Tiene la palabra el Honorable señor Ominami.
El señor PIZARRO.- Que la iniciativa pase a la Comisión de Constitución, señor Presidente.
El señor ÁVILA.- El Ministro ya la retiró.
El señor OMINAMI.- Señor Presidente, comparto la sorpresa y la crítica manifestadas por varios señores Senadores que han intervenido previamente, y valoro la buena disposición del Ministro para retirar la urgencia del proyecto y situarlo en un debate más amplio, porque no cabe la menor duda de que el tema de fondo planteado aquí no se refiere a Arica y Parinacota, sino al sistema electoral. Y me parece que no corresponde, en una iniciativa de este tipo, la pretensión de legitimarlo por la vía de crear una nueva circunscripción binominal. Porque eso es lo que hace el texto.
De lo que se trata -y así se halla planteado en el país- es discutir cuál es el sistema electoral más compatible con nuestras prácticas, con nuestra configuración política, pero también con la necesidad de garantizar mayor representatividad de los ciudadanos y terminar con la exclusión.
Sin embargo, aquí se nos está llevando a un debate sobre el sistema electoral, sin que la exclusión -que ha sido uno de los temas importantes y constituyó un compromiso de todos los candidatos presidenciales en la última elección- tenga algo que ver.
En la iniciativa se establece una circunscripción electoral que funcionaría, en la eventualidad de crearse, simplemente sobre las bases del sistema electoral binominal y se consagra una vez más la exclusión.
Entonces, creo que lo que corresponde es el retiro de la urgencia y que la discusión sobre Arica y Parinacota se pueda situar en un contexto más amplio, como el del perfeccionamiento de nuestra democracia, particularmente del sistema electoral, de suerte de garantizar una mayor proporcionalidad y poner fin a una exclusión que se ha mantenido por demasiado tiempo.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Orpis.
El señor ORPIS.- Señor Presidente, al intervenir en el debate, deseo abstraerme de mi situación personal respecto de la Región que nos ocupa.
Hago constar que comparto plenamente lo expresado por el Ministro señor Viera-Gallo.
Para mí, es inaceptable que la situación de Arica y Parinacota termine contaminándose con el problema del sistema electoral. No podemos tener una nueva Región con una especie de capitidisminución respecto de las otras, las cuales poseen sus propias autoridades políticas y administrativas. Entonces, ¿por qué no puede ocurrir otro tanto con la de Arica y Parinacota o con la de Tarapacá?
Si el día de mañana se modifica el sistema electoral, también deberá cambiarse respecto de la nueva Región. Pero hoy, de no aceptarse el criterio de la Cámara de Diputados y el consagrado en la misma Comisión de Gobierno de manera unánime, va a existir una Región con una especie de capitidisminución -repito-, lo cual no resulta aceptable, pues todas tienen al menos sus propias autoridades políticas y administrativas. Y aquí, en el caso particular de esta Corporación, dos Senadores van a representar a dos Regiones. Eso no se da en ninguna otra parte de nuestro territorio.
El señor OMINAMI.- ¡Usted puede hacerlo, Su Señoría...!
El señor ORPIS.- Por lo tanto, creo que era un asunto abordable.
El señor OMINAMI.- ¡Insisto en que usted puede...!
El señor ORPIS.- Esta no es una cuestión personal, Honorable colega. El cargo de los Senadores se vinculó con el territorio, con las Regiones, porque eso es lo que genera identidad, al final. Desgraciadamente, es algo que no está ocurriendo con la de Arica y Parinacota, que lamento que sea el chivo expiatorio del sistema electoral. Me parece que eso no es aceptable.
He dicho.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- El señor Ministro ha informado que queda retirada la urgencia del proyecto.
Tiene la palabra el Honorable señor Frei.
El señor FREI (don Eduardo).- Señor Presidente, quiero sumarme al debate agregando algunos nuevos antecedentes.
Estoy absolutamente de acuerdo en que un tema de esta envergadura requiere un análisis en general respecto del sistema electoral y la exclusión. Sobre ello se ha dicho todo, y lo comparto.
Además, quiero rectificar en el sentido de que no se trata solo de la Primera Región, pues en las de Los Ríos y de Los Lagos se presenta la misma situación. Hoy soy Senador por las dos: tengo que ir a Valdivia, cuando veo asuntos relacionados con esa ciudad y la Región de Los Ríos, y a Puerto Montt, cuando atiendo cuestiones de Osorno.
Aún más, cuando se analizó la creación de las dos nuevas Regiones, el asunto se debatió extensamente. Lo planteamos hasta el cansancio. Dijimos que había que enfrentar el aspecto electoral. No se quiso. Y todas las indicaciones que presentamos fueron rechazadas por no contar con el patrocinio del Ejecutivo.
El señor PÉREZ VARELA.- ¡No se discutieron!
El señor FREI (don Eduardo).- Ni siquiera hubo posibilidad de discutirlas.
Y, en el caso de la Región de Los Lagos, existe una dificultad adicional: la provincia de Osorno se halla repartida para el efecto de la votación. De sus siete comunas, cuatro pertenecen a un distrito, y tres, a uno diferente. Entonces, existe un problema de representación muy serio, pues al final quedó al medio, entre la cabecera regional de Los Ríos y la cabecera regional de Los Lagos, y se halla partida en la circunscripción senatorial y, adicionalmente, en dos distritos electorales.
Por consiguiente, respetando el derecho de Arica y Parinacota -la primera es una ciudad fronteriza estratégica y la situación se debe analizar-, no veo por qué no se puede estudiar también el caso de la nueva Región creada en el sur. Repito que la provincia de Osorno quedó absolutamente partida en su representación senatorial y de diputados y entre medio de dos cabeceras regionales, con todos los conflictos que ha conllevado el establecimiento de la Región de Los Ríos. Si estamos dispuestos a examinar el problema de la representación senatorial de la nueva Región Decimoquinta, podemos estudiar simultáneamente la que corresponde a las Regiones de Los Ríos y de Los Lagos. Es un antecedente adicional para pedir, dentro de un marco mucho más global, la postergación de la discusión.
Y, lógicamente, median lo electoral, la exclusión, la representatividad, y, de una vez por todas, también hay que pensar que mientras en el país tenemos Senadores que representan a 2 millones y medio de habitantes, como los de la Región Metropolitana, se pretende crear circunscripciones que no llegan a los 50 mil o 60 mil votantes.
En resumen, creo que el asunto requiere un análisis mucho más profundo.
Y quiero dejar estampada aquí mi protesta, porque la provincia de Osorno ha sido objeto de un trato discriminatorio en la materia.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Cantero.
El señor CANTERO.- Señor Presidente, me parece que el retiro de la urgencia no es suficiente, y pedir segunda discusión resulta menos funcional todavía. Lo que se necesita es que la Sala resuelva devolver el proyecto a una Comisión.
El señor PIZARRO.- A la de Constitución.
El señor CANTERO.- Y solicito formalmente que se recabe el asentimiento de los señores Senadores para ese efecto.
El Honorable señor Pizarro indica que sea específicamente a la Comisión de Constitución.
Sin perjuicio de eso, quiero expresar que coincido con el planteamiento de buscar un acuerdo amplio que no se limite al tema electoral. En mi opinión, debería realizarse una discusión que abarcara el sistema político y la Ley de Partidos Políticos, su nivel de centralismo, su poca democracia, la escasa participación y reconocimiento de las Regiones, las limitaciones para que se puedan inscribir candidatos y los acuerdos de orden nacional, no de carácter regional.
A lo anterior se sumaría el sistema electoral, que, como se ha señalado, se caracteriza por la exclusión, la poca o escasa proporcionalidad -o, en realidad, su nula proporcionalidad, como en este caso- y la inequidad absolutamente injustificada respecto de los independientes, lo cual es un insulto a cualquier inteligencia básica, pues un individuo tiene que competir con dos que suman su votación.
Me parece sumamente necesario que se alcance un acuerdo de esa naturaleza y que permita un entendimiento en torno al sistema político y a un sistema electoral más amplio.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Ávila.
El señor ÁVILA.- Señor Presidente, aquí hay dos temas que suelen confundirse: uno tiene que ver con el número de Senadores que esta Corporación requiere para funcionar adecuadamente y el otro es el sistema binominal.
La iniciativa en discusión no resuelve bien, sino muy mal, uno y otro aspecto, porque, si se trata de ir agregando miembros a esta rama del Congreso, el peor método es la política del salame: ir sacando torrejita tras torrejita -en este caso, dos-, para lograr una representatividad como la de un concejal. Tal vez, un poco más de votos...
El señor NARANJO.- Incluso, menos.
El señor ÁVILA.- Si se trata de un concejal de La Florida, muchísimo menos.
Así, entonces, vamos disminuyendo el peso y envergadura de la representación que debe tener un miembro de este Poder del Estado.
Ahora, si la idea es perfeccionar el sistema binominal, también se trata de una práctica equivocada, por cuanto ese mecanismo no se mejora aumentando el número de circunscripciones. Es como esperar que las líneas del tren se vayan a juntar en algún punto que no sea esa ilusión óptica que se crea con la distancia y que algunos suelen padecer desde la perspectiva electoral.
Por lo tanto, el Ministro señor Viera-Gallo, que siempre se ha caracterizado por su talento y, a veces, por dotes de estadista, ...
El señor CANTERO.- ¡A veces, no más!
El señor ÁVILA.- ... en esta ocasión se nos presenta haciendo pequeñas filigranas en una baldosa.
La verdad, señor Ministro, es que, con esos gestos de sapiencia que usted suele emplear en la Cartera que dirige, lo ideal sería no solo que retirara la urgencia "suma", sino que nos restara esta iniciativa, que lo único que hace es adelantar de mala manera un debate que está pendiente.
Hemos sabido -porque también se producen filtraciones del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, igual que de los tribunales de justicia y de la Contraloría- que se está ideando un planteamiento más global. Si es así, ¡adelante, Ministro, siga en esa tarea! Pero no empiece a desgranar absurdamente el choclo antes de tiempo.
He dicho.
El señor HOFFMANN (Secretario General).- Señores Senadores, acaba de llegar a la Mesa el oficio que retira la urgencia de la iniciativa en debate, suscrito por los señores Vicepresidente de la República y Ministro Secretario General de la Presidencia.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Queda retirada la urgencia.
Tiene la palabra el Honorable señor Núñez.
El señor NÚÑEZ.- Señor Presidente, lamento mucho que el señor Ministro retire la urgencia de un proyecto de esta naturaleza ahora, exactamente después de haberlo discutido en la Sala. Este mismo debate se produjo en la Comisión, y el Ejecutivo no procedió igual.
Me parecen buenos los argumentos que se han dado aquí y, en particular, valoro que el Senador señor Espina nos haya invitado a analizar estas materias a fondo. Ha señalado la necesidad de discutir acerca del sistema electoral, de la manera como se distribuyen los Senadores a lo largo del país, de cómo estos son elegidos, de la naturaleza de su legitimidad, en fin.
En consecuencia, tratemos de abordar este asunto en forma diferente.
Pero la Comisión de Gobierno no ha cometido ningún error ni ha sido sorprendida. Porque la Constitución Política establece concretamente que cada Región del país tendrá Senadores. Y cuando se discutió la creación de las dos nuevas Regiones, especialmente la de Arica y Parinacota, se expresó en este Senado que ello implicaba necesariamente tratar lo relativo a la circunscripción. Y nadie hizo cuestión al respecto.
El señor PIZARRO.- Se dijo acá, en la Sala.
El señor NÚÑEZ.- Así es, quedó constancia de ello en la Versión Taquigráfica. Se señaló concretamente que, en especial, la creación de la Región de Arica y Parinacota, por su naturaleza y dado el mandato constitucional, requeriría dos nuevos Senadores.
Eso es lo que realmente pasó.
Asunto distinto -y me parece muy bien- es que, dado el ambiente que tenemos aquí, el señor Ministro le haya quitado la urgencia al proyecto. Ojalá lo retire. Y si no, que lo envíe a la Comisión que estime conveniente.
Lo cierto es que el Ejecutivo no se puede reír de la inteligencia de una Comisión. Estoy molesto por eso. Porque era perfectamente posible que retirara la urgencia antes. ¡El debate no ha cambiando en nada! La única diferencia es que en la Sala participan más Senadores.
El señor ÁVILA.- Así es más potente.
El señor NÚÑEZ.- Por cierto, resulta más potente, como acota el señor Senador que me interrumpió.
En consecuencia, esta no es la manera de legislar.
Si el Ejecutivo sostiene conversaciones con la Oposición respecto de esta materia, que se nos diga. Pero no demos este bochornoso espectáculo. Nadie le explicará al ciudadano de Arica que no contará con representación en la Cámara Alta. Los actuales Senadores de esa zona deberán decirle: “Resulta que ahora somos parlamentarios de dos Regiones”. Tal hecho es, en sí, anómalo.
El señor NARANJO.- ¡Tienen tamaño para representar a las dos Regiones!
El señor NÚÑEZ.- En efecto, son extraordinariamente buenos Senadores, y de seguro seguirán representando en forma adecuada a ambas Regiones. Pero destaco que son dos, distintas y separadas por una enorme cantidad de kilómetros.
Otras Regiones poseen cuatro Senadores sin ningún problema, y nadie ha alegado por la manera arbitraria como han sido divididas. ¿Qué lógica permitió separar la Quinta Región Cordillera de la Quinta Región Costa? ¡Por favor! Aquí no se aplicó un principio de geografía humana, ni de procesos productivos, ni de nada. ¿Y qué criterio operó en la Séptima Región para dividirla en Sur y Norte? ¿Actualmente esto tiene alguna lógica?
El Senador señor Frei ya nos contó lo que sucedió en la Décima Región, que es totalmente absurdo. Una provincia quedó dividida en dos: la parte sur corresponde a una circunscripción y la norte a otra. Y eso lo supimos antes. ¡Por favor, que ahora no se nos llame la atención! Conocimos esa situación cuando discutimos acerca de la creación de la Región de Los Ríos.
Tenemos que ser serios, para legislar bien. Si ahora se ha abierto una posibilidad a los efectos de abordar el problema de fondo porque, por los rumores que circulan en estas bancadas, al parecer ha habido conversaciones con la Oposición al respecto, que se nos informe. Y todo este debate lo tiramos al tacho de la basura hasta que haya acuerdo.
Pero no me parece adecuada la manera como estamos operando. Porque ya discutimos el proyecto a fondo en la Comisión de Gobierno, Descentralización y Regionalización, y le presentamos indicaciones. Además, antes habíamos hecho planteamientos sobre la materia.
Cuando debatimos acerca de la creación de las dos Regiones, algunos Senadores planteamos la necesidad de legislar paralelamente sobre su representación parlamentaria. Pero el Ejecutivo no quiso hacerlo, argumentando que en su momento enviaría un proyecto de ley. Y lo hizo. En la Comisión lo discutimos y lo aprobamos por unanimidad, conforme a lo establecido en la Constitución. Nada más, ni nada menos.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Espina.
El señor ESPINA.- Señor Presidente, quiero hacer una muy breve aclaración al Ministro señor Viera-Gallo.
Varias veces él ha dicho que la Cámara de Diputados vota de una manera y que ello sería vinculante para el Senado.
Le recuerdo al señor Ministro que él fue Diputado y Senador, y en más de una oportunidad formando parte de esta Corporación se pronunció en forma distinta de como lo hizo la Cámara de Diputados.
Por lo tanto, sinceramente pido que los argumentos sean de fondo. No veo por qué el Senado debe votar de una manera predeterminada. No corresponde la explicación que se nos entrega en el sentido de que, si la Cámara Baja vota de un modo, nosotros estamos obligados a hacerlo igual. Y a la inversa tampoco se justifica.
En consecuencia, solicito al señor Ministro que no utilice dicha argumentación, porque no nos logrará persuadir a quienes tenemos una posición distinta sobre la materia.
Esa es la precisión que quería hacer.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Navarro.
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, se ha hablado de la posibilidad de que los ciudadanos de Arica y Parinacota se queden sin representación. Pero lo cierto es que hoy día la tienen: es la que ellos mismos eligieron.
No es común que el Ejecutivo consulte a los ciudadanos.
El Ministro del Interior, señor Pérez Yoma, acaba de anunciar un nuevo Acuerdo Nacional por la Modernización del Estado, con ocasión de un encuentro con empresarios en ICARE. Espero que haga lo mismo frente a un conjunto importante de ciudadanos “de a pie”, porque también tienen derecho a ser informados respecto de dicho Acuerdo, al cual también pueden contribuir.
Por tanto, sería importante saber qué piensa la ciudadanía de Arica y Parinacota respecto a la creación de una circunscripción.
En esta materia se requiere una norma general, señor Presidente.
Por ejemplo, soy partidario de que se genere la Región de Ñuble, anhelo planteado en la Región del Biobío mediante un proyecto. Tendría sus características propias y también una circunscripción, según el diseño discrecional del territorio electoral. De modo que sería posible crear dicha Región.
Espero que cuando se concrete tal iniciativa se encuentren resueltas estas materias, para no tener que improvisar y discutir cada vez si en esos lugares vamos a tener Senadores o no. Eso tiene que estar definido en términos generales.
Del mismo modo, ya que aquí el tema de fondo es el sistema binominal, cabe recordar que desde 1990 a la fecha una mayoría importante de la Concertación -si no toda- ha señalado que quiere cambiar dicho mecanismo. Sin embargo -para ser franco-, no se ha presentado ningún proyecto en todo ese tiempo.
Hasta ahora los ciudadanos solo nos han escuchado cuestionar el sistema y decir que lo queremos cambiar. Lo denostamos y lo hacemos parecer como un demonio, donde 33 por ciento es igual a 66 por ciento. Y eso, por cierto, es una matemática que no cuadra en ninguna parte del mundo. ¡En nuestra democracia, 66 es igual a 33...! ¡No puede ser!
Sin embargo, cero proyecto. Nunca hemos presentado una iniciativa legal para debatir este asunto. Siempre ha estado en el ámbito del acuerdo político, pero no hay avances.
Soy de los que creen que sería iluso pensar que la Oposición aceptará una modificación al sistema binominal para las próximas elecciones presidencial y parlamentaria, cuando tiene cierta convicción de ganar. Recordemos que en los últimos comicios municipales le fue relativamente mal. La Concertación subió más de 67 alcaldes. Por lo tanto, a la Derecha no le ha ido bien en las instancias electorales.
Por consiguiente, modificar el sistema binominal requiere una evaluación política. Por eso no hay quórum para hacerlo. De ahí que vale la pena realizar este debate, pero de manera formal.
Yo quiero saber cuál es la real intención de mi Gobierno -la propuesta concreta- para que los compañeros del Partido Comunista sepan exactamente de qué se está hablando y eso quede -como dijo el Diputado Ortiz- para la historia fidedigna de la ley. Porque, cuando se les ofrece cupos para 5 ó 6 diputados, o el umbral de 5 ó 6 por ciento, ello no es más que un “enamoramiento” o “pololeo” político, pues no existen proposiciones concretas.
Claramente, la Concertación está en deuda -una importante-, lo que obedece al desgaste progresivo que experimenta tal coalición.
En cuanto al número de electores, la Región de Aisén del General Carlos Ibáñez del Campo, por ejemplo, registra 91 mil 492 habitantes. Y, al respecto, siempre he sostenido -lo discutimos en más de una ocasión con el Senador señor Arancibia en la Comisión de Régimen Interior- que no resulta procedente que una circunscripción con esa cantidad de habitantes esté en las mismas condiciones para elegir Senadores que una que cuenta con 500 mil electores, como la que yo represento. Ello es absurdo.
Desde el punto de vista de la eficacia, de la presencia, de la representación, se requiere una proporcionalidad. Por ejemplo, cada circunscripción de Santiago supera el millón de electores.
En consecuencia, corresponde realizar una reforma profunda al momento de decidir si elevamos o no el número de Senadores, pues ello no significa incrementar la eficacia en el funcionamiento de la Cámara Alta.
Finalmente, cabe destacar lo relacionado con la duración del mandato de los Senadores. Este es un debate viejo.
En su último Congreso, el Partido Socialista echó abajo una norma interna que limitaba aquel a dos períodos como máximo. De este modo habrá colegas que superarán los 30 años en esta Corporación, en circunstancias de que siempre se ha argumentado a favor del tiraje a la chimenea, de la renovación, del cambio. En verdad, dos mandatos de ocho años me parecen más que suficientes.
Por lo tanto, lo anterior forma parte de un debate más amplio y general, para llevar a cabo una reforma más profunda. Hay que incluir también un tope de dos períodos para los Diputados. Ello generaría, en mi opinión, mayor accesibilidad a los cargos de servidores públicos, lo que brindaría más aire fresco al sistema democrático.
En consecuencia, espero que el Ejecutivo recoja parte de lo que aquí se ha señalado, en cuanto a la coincidencia respecto de que se requiere una discusión más general y profunda.
He dicho.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor García.
El señor GARCÍA.- Señor Presidente, deseo respaldar el proyecto del Gobierno. Pero debo decir que me ha sorprendido la poca convicción mostrada por el Ministro señor Viera-Gallo acerca de su propia iniciativa y la facilidad con que retiró la urgencia respectiva.
Señalo lo anterior, porque nosotros tenemos la obligación de cumplir la Constitución. Su artículo 49 señala: “El Senado se compone de miembros elegidos en votación directa por circunscripciones senatoriales, en consideración a las regiones del país. La ley orgánica constitucional respectiva determinará el número de Senadores, las circunscripciones senatoriales y la forma de su elección.
“Los Senadores durarán ocho años en su cargo y se renovarán alternadamente cada cuatro años, correspondiendo hacerlo en un período a los representantes de las regiones de número impar y en el siguiente a los de las regiones de número par y de la Región Metropolitana.”.
La aplicación práctica de dicha disposición es que la Región Decimoquinta deberá elegir Senadores el próximo año. Si no nos ponemos de acuerdo para modificar el sistema electoral -seamos realistas: es bastante difícil lograrlo en los meses siguientes-, Arica y Parinacota tendrá que elegir dos Senadores en 2009, como corresponde a todas las Regiones impares.
Y nosotros no podríamos, ni por capricho ni por mera voluntad, dejar de acatar esa norma de la Carta Fundamental.
Por eso, señor Presidente, estimo enteramente pertinente el mensaje del Ejecutivo. Debemos crear dos cupos senatoriales para la Decimoquinta Región. Y la elección respectiva tendrá que realizarse el próximo año. Y, dado que en los meses venideros se celebrarán comicios municipales, el tiempo se nos acorta. Es mejor tener las reglas del juego claras con anticipación que estar legislando a última hora, porque, cuando esto ocurre, habitualmente se hacen normas con nombre y apellido, lo cual resulta mucho peor.
Por lo anterior, voy a respaldar esta iniciativa cuando se ponga en votación. No queda más alternativa que dar cumplimiento al artículo 49 del Texto Fundamental, lo que implica crear dos cargos senatoriales en la Decimoquinta Región.
He dicho.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Escalona.
El señor ESCALONA.- Señor Presidente, el artículo 49 referido dispone claramente: “El Senado se compone de miembros elegidos en votación directa por circunscripciones senatoriales, en consideración a las regiones del país.”.
En consecuencia, la solicitud planteada por el Senador señor Navarro -aprovecho que aún puede oírme, ya que está justo en la puerta de acceso a la Sala- corresponde a un punto resuelto en la Constitución.
Repito: las circunscripciones se establecen “en consideración a las regiones del país”.
Habiendo todos nosotros jurado cumplir la Carta Fundamental -yo lo hice en tres ocasiones como Diputado y en una como Senador, y muchos aquí han juramentado en varias oportunidades-, me imagino que hemos tomado conocimiento del tenor del artículo 49.
Además, entiendo que cuando resolvimos la creación de las nuevas Regiones estábamos conscientes de que tal decisión conllevaría la generación de circunscripciones senatoriales. Por consiguiente, considero que Arica y Parinacota debe disponer de una. De lo contrario, se estaría no solo cometiendo una discriminación -no quiero calificarla de esa forma, pero podría serlo-, sino también faltando a nuestra obligación.
Si de la presentación de esta iniciativa surgiera la posibilidad de abrir un diálogo para una reforma constitucional o legal encaminada a modificar el sistema electoral, ello sería una feliz coincidencia. Yo aplaudiría tal idea. Si llegamos a la conclusión de que el país está hoy en condiciones de introducir un cambio de ese tipo, ¡bienvenido sea!
No sé si lo planteado por el Senador señor Espina en su intervención iba dirigido en tal dirección.
Entiendo que el diálogo habido en la Cámara de Diputados apunta a corregir a lo menos un aspecto de las dificultades más severas que presenta el actual sistema electoral: la exclusión de fuerzas significativas en el país. Específicamente, se habla, y con razón, del Partido Comunista.
Sobre el particular, desde hace más de un año se han estado realizando consultas tendientes a hacer factible que toda fuerza política que alcance más del 5 por ciento del electorado cuente con representación en el Parlamento, lo cual permitiría resolver la marginación producida desde 1990 hasta la fecha.
Si en los meses que tenemos hasta la próxima elección parlamentaria -falta un año y medio- se abre la posibilidad de diálogo para lograr acuerdos que permitan resolver, a lo menos, algunas de las debilidades más severas del sistema electoral, ¡bienvenido sea!
Y, en tal sentido, quizá resulte útil haber postergado la decisión respecto de los ciudadanos de Arica y Parinacota mediante el retiro de la urgencia del proyecto por parte del Ejecutivo.
En consecuencia, se podría apuntar en una doble dirección: a resolver las debilidades más importantes del sistema electoral y, al mismo tiempo, a dar solución al problema de representación parlamentaria de Arica y Parinacota, en cuanto a que, de acuerdo con lo establecido expresamente en el texto constitucional, debe contar con una circunscripción por constituir una Región.
No conozco ningún parlamentario que haya sugerido enmendar el artículo 49 cuando se procedió a votar la creación de las nuevas Regiones. Por tanto, considero que estamos política y moralmente obligados a cumplir con aquello.
Deseo efectuar una última precisión, señor Presidente.
Los Gobiernos de la Concertación han formulado en tres ocasiones propuestas de “redistritaje”. Lo hizo el Ministro Boeninger en su oportunidad; luego, el Gobierno del Presidente Lagos, y al comienzo del actual período presidencial, una Comisión encabezada, de nuevo, por el señor Boeninger, donde entiendo que también participó el Ministro Viera-Gallo. Esta presentó una propuesta en la Cámara de Diputados tendiente a reorganizar los distritos, con el propósito de avanzar en la reforma del sistema electoral.
Debemos ser bastante francos: tales planteamientos no han tenido acogida -incluyendo a la Concertación-, debido a que afectan la actual conformación de los distritos. Y la prolongación de las reelecciones produce algo que es natural: los parlamentarios aspiran a presentarse fundamentalmente en los mismos distritos o circunscripciones en que ejercen sus cargos.
Por lo tanto, los proyectos de redistritaje naufragaron no por el hecho de que dejaron de presentarse, sino porque han enfrentado la dificultad que acabo de mencionar.
Si lográsemos resolver ese asunto en el curso de los próximos meses y avanzáramos en la materia, ¡miel sobre hojuelas! Si no ocurre así, espero que de todas maneras seamos capaces de cumplir con el artículo 49 de la Constitución Política.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Solicito autorización de la Sala para que me reemplace por algunos minutos en la testera el Honorable señor García.
Acordado.
--Pasa a dirigir la sesión el Honorable señor García, en calidad de Presidente accidental.
El señor GARCÍA (Presidente accidental).- Tiene la palabra el Honorable señor Novoa.
El señor NOVOA.- Señor Presidente, este debate tiene su origen en ciertos defectos que se cometen al legislar.
Cuando aprobamos la creación de nuevas Regiones, no tuvimos en vista una visión más integral del país, y nos centramos en problemas locales. De hecho, la cuestión electoral, que se halla vinculada con la creación de regiones, se postergó por cuanto ha primado el interés de satisfacer -no digo que sean ilegítimas- aspiraciones locales.
Me preocupa que esa tendencia se repita, porque ignoro cuántas iniciativas destinadas a crear nuevas Regiones puedan ponerse sobre la mesa. Tal vez, infinitas. Si nosotros no vemos el panorama en su conjunto, en lo que dice relación con la administración del país, en lo que atañe a las facultades de las Regiones, en lo que se refiere a si, junto con ello, estamos generando condiciones efectivas para el desarrollo o solamente instaurando burocracia adicional, vamos a terminar en una verdadera ensalada.
Creo que se hace necesario analizar más a fondo el problema, con ocasión del proyecto que nos ocupa.
El Honorable señor García leyó el artículo 49 de la Carta Fundamental en el sentido de que hay un imperativo constitucional de tener Senadores por Región.
Yo interpreto la norma de una manera levemente distinta. La mencionada disposición dispone que el Senado se compone de miembros elegidos por "circunscripciones senatoriales, en consideración a las regiones del país. La ley orgánica constitucional determinará el número de Senadores, las circunscripciones senatoriales...", etcétera. Entonces, no es una relación uno a uno.
El señor ÁVILA.- Efectivamente.
El señor NOVOA.- Sin embargo, al establecer el inciso segundo del mismo artículo que los Senadores se renovarán alternadamente -los que representan a Regiones pares en una fecha y los de las impares en otra- da a entender que existe una unión entre Senador y Región.
Por tanto, es obvio que el precepto carece de la claridad meridiana que uno debiera exigir en una Constitución.
Entonces, no soy partidario de cambios en el sistema electoral. Esa es mi opinión y la he mantenido. No obstante, me parece que debemos analizar el problema en profundidad, con una amplitud mayor, porque si cada vez que aprobemos la creación de una Región vamos a aumentar el número de Senadores, yo podría pensar que hay un incentivo perverso para impulsarlas.
Las Regiones son la base de la representación política; pero, más que eso, son el pilar de la división administrativa del país.
Entonces, a pesar de que no soy partidario de que entremos en el debate del sistema electoral, lo menos que podemos hacer ahora es mirar el proyecto en debate con una visión un poco más amplia. Si se desea modificarlo -¡bueno!- en democracia las cosas se resuelven por mayoría. Si no la hay, no se cambia nada. Pero hagamos las cosas bien, porque tengo la impresión de que no lo hicimos así cuando creamos las Regiones. Por tanto, tratemos de corregir los errores ahora.
En consecuencia, opino que podemos darnos un poco más de tiempo para estudiar el proyecto.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Pizarro.
El señor PIZARRO.- Señor Presidente, me alegro del giro del debate, porque cuando solicité el uso de la palabra antes de que interviniera el Senador señor García, me iba a referir al artículo 49 de la Carta Fundamental en los mismos términos de Su Señoría, pero con una conclusión completamente distinta.
El mencionado precepto establece: "El Senado se compone de miembros elegidos en votación directa por circunscripciones senatoriales, en consideración a las regiones del país. La ley orgánica constitucional respectiva determinará el número de Senadores, las circunscripciones senatoriales y la forma de su elección". Luego, expresa que durarán ocho años en sus cargos y la forma como se renovarán.
Sin embargo, yo llego a una conclusión totalmente inversa a la que manifestaron los Senadores señores Escalona y García, por dos razones.
Por una parte, porque nosotros somos Senadores nacionales...
El señor ÁVILA.- Así es.
El señor PIZARRO.-...elegidos en una determinada circunscripción, la cual no está limitada por una Región. Si no fuera así, no sería posible elegir cuatro Senadores en una sola, salvo por el hecho de que tiene más fuerza el carácter de la representatividad que la Región.
¿Por qué la Región Metropolitana elige cuatro Senadores? Porque es evidente que necesita una mayor representación dentro de este colectivo por su cantidad de electores.
¿Por qué la Quinta tiene cuatro Senadores? No hay dos Regiones dentro de ella. En la Séptima, menos. ¿Por qué? Porque son Senadores nacionales elegidos por circunscripciones, las cuales son harto menos que una Región. En el caso de la última de las mencionadas, ni hablar. Tiene pocas comunas -no recuerdo cuántas- y cuatro provincias. En el caso de la Quinta, lo mismo. En el de la Región Metropolitana, es de Perogrullo que debería contar con muchos más Senadores, independientemente del sistema electoral a través del cual se elijan.
Entonces, hacer la relación simplista o levantar el argumento de que por crear una Región debe haber un Senador porque es una obligación establecida en la Constitución, me parece que implica exagerar el argumento. No es así. No lo establece el artículo 49 del Texto Fundamental para nada. Porque, de lo contrario, habría una incongruencia evidente. Si siguiéramos el precepto al pie de la letra, solamente podríamos tener dos Senadores en la Región Metropolitana, como estaba dispuesto en la Constitución antes de 1989, ocasión en la que se aprobó la reforma constitucional que aumentó el número de Senadores y que le dio mayor representatividad por razones obvias.
Entonces, insistir en ese argumento a mi juicio no corresponde.
El Senador señor Novoa tiene toda la razón: la enmienda legal tiene un incentivo perverso. No nos saquemos la suerte entre gitanos. Aquí hay gente muy interesada, porque ve que se abre una posibilidad. No me extraña que los integrantes de la Cámara Baja hayan planteado esta iniciativa con tanta facilidad. Muchos de los aquí presentes fuimos Diputados, salvo honrosas excepciones. Y a todos nos interesaba llegar al Senado. Ningún Senador desea formar parte de la otra rama legislativa. Algunos sostienen que la única diferencia es que nosotros duramos ocho años en los cargos y los Diputados, cuatro.
No obstante, opino que la diferencia mayor dice relación con el carácter de representatividad nacional del Senado elegido por circunscripciones, las cuales pueden ser una Región completa, media, un cuarto o dos Regiones o Región y media, como sucede en la Décima.
En consecuencia, francamente considero que la argumentación dada por el Gobierno es pobre. ¡Qué quiere que le diga, señor Presidente! Y que me perdone el Ministro Viera-Gallo.
Y digo que me parece pobre, porque sabemos a qué nos estamos refiriendo al discutir este tema.
Estamos hablando de la composición de una de las instituciones políticas básicas del sistema democrático chileno. Y todos nos hemos impuesto de que, en su origen, ha venido siendo cuestionada de una u otra forma. La base de la composición de la Cámara Alta no tiene que ver con las Regiones, sino con la representatividad nacional. Por eso el Senado era mixto, con integrantes elegidos mediante un sistema binominal y otros designados o “institucionales”, como los llamaban algunos.
Esa fue la concepción del constituyente de la época. Pero ha variado. Y, además, hoy enfrentamos otro desafío desde el punto de vista político: el de que nuestra democracia sea eficaz, representativa y mucho más legitimada de lo que es actualmente.
Entonces, venir acá a cambiar la composición del Senado o a aumentar el número de sus miembros, perseverando en los “pecados” de origen de esta Corporación, me parece que no corresponde.
¿Es discutible el tema? Sin duda. El Senador señor Novoa decía que no entiende esto; que no está de acuerdo en modificar el sistema electoral. Está bien. Es su postura, y yo la respeto. Nosotros queremos cambiarlo. Nos parece que debemos avanzar hacia una estructura electoral en que haya mayor proporcionalidad y más representatividad de los distintos sectores del país. Y esta es la peor fórmula para avanzar en esa dirección. Al revés: es la negación total y absoluta; es la consolidación permanente de un sistema que a todas luces nos parece poco representativo.
¿Cómo no va a ser poco representativo que un Senador por la Undécima Región salga con 20 ó 25 mil votos -o menos- mientras que en Santiago, con el debido respeto de los colegas, necesita más de 1 millón? Yo imagino que al Honorable señor Longueira le habría encantado hacer una campaña para salir elegido con 20 mil votos -y le habría salido bastante más barata- en lugar de los no sé cuántas centenas de miles que requirió y obtuvo.
Entonces, no debemos evadir el debate de fondo.
Por otro lado, me parece que manifestar acá que el problema no se advirtió es evadir el bulto. Porque sí se discutió; estuvo en el debate. Al menos yo recuerdo haber hecho la advertencia cuando tratamos la creación de las nuevas Regiones. En esa oportunidad -como aquí se recordó-, para poder aprobarlas se dejó a un lado el asunto electoral. Y en el caso de la Primera Región, con mayor razón: por consideraciones estratégicas, y por priorizar su desarrollo económico y social pero no el político.
¡Lo que nos interesa en Arica y Parinacota es generar condiciones para que su gente viva mejor y pueda tener mayores oportunidades de trabajo, que la lleven a jugar un papel estratégico importante! Eso no se logra con uno o dos Senadores más, ni con uno o dos Diputados más. No se consigue tampoco con aumentar la burocracia y la representatividad política. ¡Si esas importantes señales ya las tienen!
Entonces, cuando se planteó la creación de la nueva Región, claramente se la desligó del tema electoral y de las implicancias que tenía desde ese punto de vista. Si no hubiera sido así, si aquel hubiera estado en la discusión, yo les aseguro que no se habría aprobado, por las mismas razones que estamos debatiendo ahora. Y lo más probable es que en el caso de la Décima Región hubiera pasado lo mismo. Ocurre que ahí ya estaban los cuatro Senadores y la cuestión se acomodó más o menos. Como decía el Senador señor Frei, quedó mal hecha.
La señora MATTHEI.- Así es.
El señor PIZARRO.- Pero el tema de fondo es que debemos entrar en una discusión respecto de la representatividad, del carácter nacional del Senado, de la forma como se elige y, por supuesto, de la composición definitiva de esta rama del Congreso.
Algunos dirán que con la actual cantidad de Senadores funcionamos muy bien. Puede ser. Otros creemos que es necesaria una representación mayor y un número superior de ellos, no por darnos gustos personales o para favorecer a uno u otro partido, a tal o cual candidatura, sino porque tiene que haber una mayor representación en esta Cámara de las distintas fuerzas, movimientos o grupos que se van conformando dinámicamente en el país y que, sin embargo, están siendo excluidos no solo por el sistema electoral, sino también por la forma en que se hallan establecidas las circunscripciones senatoriales.
En consecuencia, señor Presidente, lo que corresponde es lo que se planteó aquí en un principio. Ya el Gobierno retiró la urgencia. Se entiende que deberá haber una nueva discusión sobre la materia. Yo propongo, una vez más que el señor Presidente resuelva enviar el proyecto a la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, a fin de que podamos retomar el debate en serio. Si hay que proceder a realizar algunas modificaciones constitucionales y estamos de acuerdo, hagámoslas. Y si es necesario interpretar este artículo 49, modifiquémoslo, para no tener el inconveniente de que algunos sientan la obligación de aplicarlo al pie de la letra, so pena de faltar a su juramento.
Me va a perdonar el Senador señor Escalona, pero yo no siento que falte al juramento. Al revés.
Me parece que lo que tenemos que hacer es buscar un mecanismo que nos permita llegar a algunos acuerdos y avanzar en todo cuanto sea posible. Esa es la única manera de que tratemos seriamente esta materia.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el señor Ministro.
El señor VIERA-GALLO (Ministro Secretario General de la Presidencia).- Señor Presidente, deseo reiterar la voluntad del Gobierno de que la nueva Región de Arica y Parinacota, como todas las demás, pueda contar con la representación parlamentaria que se merece, conforme a la Constitución y a sus necesidades, a su ubicación geopolítica y a la aspiración de sus habitantes.
Si hemos retirado la urgencia, no ha sido para hacer un desaire a la Comisión de Gobierno -agradecemos la unanimidad con que aprobó la iniciativa y el empeño que puso en estudiarla- sino, al contrario, como deferencia al Senado, que en este momento demuestra distintas opiniones al respecto.
Esperamos que esta idea vaya madurando, que se oiga lo que los habitantes de Arica quieren. Yo he estado allá y me he podido percatar de lo que desean. Nadie es tan ingenuo como para pensar que con más Senadores los problemas se van a solucionar. Pero los habitantes de Arica creen que ellos sirven para algo y que pueden ayudar. Si no, esta Institución no tendría razón de ser.
Por tanto, señor Presidente, solo quiero reiterar la voluntad del Gobierno de que esto se pueda resolver.
Sobre las disquisiciones de posibles cambios electorales, y justamente para que puedan llevarse a cabo, creo que esta tarde no es la ocasión de discutirlos.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Sabag.
El señor SABAG.- Señor Presidente, yo soy miembro de la Comisión de Gobierno. Y si aprobamos por unanimidad el proyecto en debate fue porque tiene el propósito de complementar la ley que creó la Región de Arica y Parinacota, la cual señaló que los Senadores de la Primera Región quedaban transitoriamente representándola a ella también. Y eso es lo que hace la iniciativa en debate: terminar con esa transitoriedad, a fin de que se puedan elegir los Senadores correspondientes el próximo año, dado que, por ser impar, le corresponde hacerlo en tal oportunidad.
¿Por qué no se vio inmediatamente el caso de la Región de Los Ríos? Porque para que los Senadores de ella se renueven quedan todavía seis años. Pero en la que nos ocupa habrá un proceso conforme al cual en el plazo de 200 días, según el proyecto, los partidos políticos todavía no creados allí tendrán que formalizarse y legalizarse.
Además, se crea el Servicio Electoral, con el personal y los recursos correspondientes.
La iniciativa, además, fue aprobada por unanimidad en la Cámara de Diputados. Y tal antecedente llevó a los cinco miembros de la Comisión de Gobierno a acogerla en igual forma.
Aquí se han dicho muchas cosas, pero yo quiero señalar que los Senadores representamos territorialmente al país. Porque si no, ¡se podrían elegir 30 Senadores en Santiago y la Undécima Región no tendría derecho a ninguno! La Capital se llevaría el grueso de ellos.
La Undécima Región es muy extensa. Cualquiera de las que se han creado recientemente es mucho más grande que la Región Metropolitana. ¿Tienen menos habitantes? Sí. Pero la representación de los Senadores es territorial. Por eso, los Honorables señores Horvath y Zaldívar son sus legítimos representantes. Y eso es lo que debemos tener. Yo represento a mi Región y defiendo su potestad. No quiero que Santiago mañana se lleve 20, 25 ó 26 Senadores y que en el resto del país haya 2, 3 ó 4.
Por esa razón, aprobamos el proyecto por unanimidad. Si ahora los Honorables colegas estiman que es necesario hacer un estudio completo del sistema electoral y ver si se crean más Regiones, están en su derecho.
Conozco de cerca el caso de Ñuble, que quiere ser Región y que se encuentra peleando fuertemente en esa dirección. Pero en el norte hay varios otros ejemplos. El próximo proyecto que figura en la tabla crea la provincia de Marga Marga y modifica el territorio de las provincias de Valparaíso y Quillota, en la Quinta Región. Es decir, hay más iniciativas en ese sentido.
Entonces, ¿qué vamos a hacer? ¿Vamos a continuar creando comunas, provincias y regiones? ¿Por qué no realizamos un estudio global y completo sobre la materia? Estoy de acuerdo en ello. Sin embargo, el Ejecutivo presentó este proyecto y nosotros, con la mayor generosidad, lo aprobamos.
Con la venia de la Mesa, le concedo una interrupción al Senador señor Horvath.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Puede hacer uso de ella, Su Señoría.
El señor HORVATH.- Señor Presidente, varios señores Senadores han mencionado la Región de Aisén.
Debo señalar, ante todo, que para los representantes de esa zona, incluido el Presidente de la Corporación -quien obtuvo menos votos que el que habla-, no es fácil ser Senador por la Undécima Región.
La verdad es que desafío, en forma saludable y amistosa, a quienes representan una Región de gran población a que traten de presentarse por la Región de Aisén. Les va a costar muchísimo más ser elegidos, porque en ella el elector es repasado por los candidatos diez veces. Y le ofrecen de todo.
En cambio, en la Región Metropolitana, se dan una vuelta en un taxi colectivo, salen dos pantallazos en televisión y se supone que son conocidos por el electorado. Porque, de acuerdo con las encuestas, el 80 por ciento de los ciudadanos de Santiago no sabe quiénes son sus parlamentarios.
Pero yo quiero llevar el asunto al tema de fondo. Una región no puede quedar sin Senadores. Creo que eso es una injusticia que no resiste análisis.
La discusión del sistema electoral, como aquí se ha señalado, es otra. Sin embargo, no podemos dejar a la nueva Región de Arica y Parinacota sin parlamentarios. Y el mejor ejemplo lo podemos ver en el continente.
En los Estados Unidos, un Senador por Alaska vale lo mismo que uno por Nueva York. Ellos, no obstante ser un Estado federal -ojalá lleguemos algún día a algo parecido-, tienen un sentido territorial y a la vez nacional. La Cámara de Representantes corresponde a la Cámara de Diputados. Ahí está representada la mayor proporcionalidad con respecto a la población.
Gracias, señor Presidente.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Gazmuri.
El señor GAZMURI.- Señor Presidente, en mi opinión, el impasse que se ha producido tiene que ver con la manera -que ya empieza a no funcionar- de hacer de a poco, a medias, las reformas constitucionales, sin resolver los aspectos de fondo que están presentes en el debate institucional del país.
Creo que no fue un olvido el que no se planteara el tema de la circunscripción senatorial cuando se discutió la ley. Se esbozó, pero no se resolvió ahí. Porque, como se ha dicho aquí, si se hubiera hecho, seguramente no se habría creado esa Región.
Lo cierto es que hay un debate de fondo sobre el tema de la representación nacional y también existe una discrepancia profunda en el país respecto del sistema de generación de las autoridades representativas.
Ese es el problema.
Llevamos más de 15 años -¡toda la transición!- y no llegamos a un acuerdo sustantivo sobre cómo nos representamos. Y no se trata de que haya una minoría cuya opinión no vale, sino que a la opinión de la mayoría política y electoral hasta ahora -en once elecciones- le ha sido imposible lograr las reformas que gran parte de la ciudadanía demanda.
Ese es el tema.
Por lo tanto, cada vez que se abre una discusión al respecto, aunque sea el debate en particular sobre una Región -a lo mejor, tienen razón-, se plantea ese otro asunto.
Si existen regiones, es razonable que estén representadas por Senadores. Se puede hacer una interpretación distinta, pero lo que ocurre es mucho más de fondo: no hay acuerdo en cómo se eligen los Senadores ni en cómo se componen las Cámaras. Todos debemos hacernos cargo de eso. Porque no se puede jugar al fútbol de manera sistemática, estable y cómoda, si no hay conformidad con las reglas, o si respecto de una parte de ellas, un equipo siente que le son impuestas de una forma un tanto arbitraria. Y sobre el particular no existe un consenso elemental sobre las reglas electorales.
Podremos no tener acuerdo en otras cosas, pero para eso están las Cámaras. Sin embargo, en cuanto a cómo se compone y expresa la soberanía popular, tenemos una diferencia radical. Porque hay quienes defienden el actual sistema y han impedido su cambio durante 20 años. Y podrían seguir impidiéndolo, dado que su modificación requiere -como en todo acuerdo constitucional- de mayorías muy amplias, no sólo en ambas ramas del Parlamento sino también en el país.
El hecho es que muchos chilenos encontramos que el sistema vigente nos ha sido impuesto, es completamente arbitrario y es muy poco democrático.
Entonces, hay que hacerse cargo de ese asunto –y esa no es una opinión cualquiera- con dos argumentos muy sólidos: el sistema imperante dificulta al extremo la constitución de mayorías -todos los regímenes electorales del mundo favorecen la formación de estas- e impide la incorporación de minorías sustantivas.
En cuanto a la Decimoquinta Región -con esto de los números, tenemos otro desacuerdo; pero, en fin, es menor- de Arica y Parinacota, hay tiempo para hacer un análisis sobre el particular, porque ahí puede producirse incluso un problema constitucional, según sea la interpretación que se dé.
Pero lo cierto es que cada vez va a ser más difícil resolver estos temas si no realizamos un intento por construir un acuerdo constitucional más consensuado acerca de aspectos que son esenciales en una democracia, como lo es la legitimidad de la representación.
Por lo tanto, me alegro de que nos demos un nuevo plazo para estudiar esta iniciativa. Me parece bien que vaya a la Comisión de Constitución, porque estos asuntos hay que volver a discutirlos una y otra vez.
Respecto a las regiones, tengo la impresión de que resolvimos mal. Yo, por lo menos, tuve muchas dudas cuando se votó la creación de las dos últimas Regiones. Incluso fundamenté el voto en forma bastante crítica, porque efectivamente abrimos una discusión, sin haber hecho un debate serio sobre la regionalización y la descentralización, que son dos grandes temas de la política democrática contemporánea, no solo en Chile sino en todas partes.
Hay una tendencia creciente en el mundo al poder comunal, a la descentralización de los territorios, a la identificación de regiones que tienen historias comunes, etcétera. Sin embargo, creamos aquí dos regiones sin haber realizado un debate sobre qué criterios debían existir. El único que se tuvo en vista fue que había un movimiento regional más potente que en otros lados. Efectivamente, el sentimiento de una región en Arica -al igual que en Valdivia- era fuerte.
Pero ese sentimiento no solo existe ahí. Aquí se ha dicho que hay un proyecto para crear la Región de Ñuble. Mi impresión -yo tengo ancestros chillanejos- es que se hará realidad. Ñuble siempre ha exhibido una identidad política y social de carácter provincial autónomo distinta de la de Concepción. Por lo tanto, vamos a tener ese asunto en la mesa.
Asimismo, se ha planteado el tema de la llamada "Costa Interior". Esa zona también tiene una identidad histórica: San Felipe y Los Andes, zonas por completo diferentes a lo que ha sido tradicionalmente Valparaíso.
Entonces, se nos puede abrir un abanico muy fuerte y concreto. ¿Y con qué criterio vamos a resolver? ¿Con aquel en el que haya más lobby, más propaganda, más fuerza?
Tengo la impresión -con esto término- de que hay dos temas que abordar. En primer lugar, quiero dejar establecido desde ya que cualquier modificación de las Cámaras será casi imposible de efectuar si no llegamos a acuerdos electorales mayores. Podrá haber muchas interpretaciones constitucionales sobre el tema de las regiones, pero cualquier acuerdo para modificar las ramas del Parlamento, con el actual nivel de desacuerdo que existe sobre el sistema electoral, hará muy difícil reunir las mayorías que la Carta Fundamental exige.
Creo que debemos hacernos cargo de eso.
Desgraciadamente, puede que aquí paguen los platos rotos de las cosas insuficientemente hechas durante la transición los habitantes de Arica, a quienes todos los chilenos queremos mucho.
No obstante -insisto-, cualquier modificación, aunque sea menor, de la composición o del número de alguna de las dos Cámaras será imposible si no existe un acuerdo mayor sobre la legitimidad o la razonabilidad de nuestro sistema electoral.
En cuanto al tema regional, creo que también nos obliga a una cierta reflexión, porque hemos abierto un proceso que si no lo conducimos en los términos debidos, puede llegar a resultados que tampoco sean razonables.
He dicho.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Ha terminado el Orden del Día y quedan cuatro señores Senadores inscritos.
Si no hubiere objeción, se podría prorrogar la hora para que puedan intervenir los Honorables señores Espina, Orpis, Chadwick y Longueira por cinco minutos.
Acordado.
Antes de que nos quedemos sin quórum, es preciso tomar el acuerdo para que la iniciativa en estudio pueda ir a la Comisión de Constitución.
Si no hay inconveniente, se enviará el proyecto a dicho órgano técnico.
El señor ORPIS.- Con mi voto en contra.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Con el voto en contra de Su Señoría.
--Así se acuerda.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Chadwick.
El señor CHADWICK.- Señor Presidente, será muy breve mi intervención, ocuparé menos de cinco minutos.
Comparto plenamente lo dicho por el Honorable señor Pizarro en cuanto a la interpretación constitucional que hizo.
En ninguno de sus artículos la Constitución señala que los Senadores se eligen por Regiones. Lo que dice el artículo 49 es que estos son elegidos “por circunscripciones senatoriales, en consideración a las regiones del país”.
Ello significa que las circunscripciones senatoriales deben construirse con relación a las Regiones de Chile. Pero en ningún lugar de la Carta se expresa que cada Región es una circunscripción senatorial.
Y tanto es así, que, con el artículo 49 y la misma disposición, que no se ha modificado desde 1980, hoy tenemos circunscripciones senatoriales que equivalen a una y a media Región.
No existe impedimento alguno para que haya circunscripciones senatoriales que equivalgan a dos Regiones.
Lo que no puede ocurrir es lo que señaló el Senador señor Horvath, esto es, que una Región quede sin representación senatorial. Y, en este caso, la Región de Arica y Parinacota que se creó la tiene.
¿Ahora, puede tenerla de manera exclusiva siendo una circunscripción? Sí.
¿Y formando parte de una circunscripción compartida con la Primera Región? También, tal como ocurre en este momento.
Por lo tanto, para el debate, no es obstáculo el artículo 49 de la Constitución.
Una cuestión distinta es que discutamos -como lo señalaron varios Senadores, entre ellos, los Honorables señores Novoa, Espina y otros-, porque creo que es mucho más conveniente, lo relativo al sistema de representación del Senado (su número, su forma, su manera de elegirse) desde una perspectiva general, integral, y no estar con soluciones de parche.
En este caso, la argumentación constitucional no es impedimento para determinar si una circunscripción senatorial va a equivaler a una, a media o a dos Regiones.
He dicho.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Espina por cinco minutos.
El señor ESPINA.- Señor Presidente, es muy corto lo que voy a señalar, porque ha sido un debate muy interesante y el Honorable señor Chadwick aclaró un punto al que quería referirme. Además, esto fue debatido en la Comisión de Constitución en su momento.
Cuando vimos el artículo y lo redactamos, expresamente se tuvo en consideración lo manifestado por el Honorable señor Chadwick. La Constitución, en caso alguno, establece la obligatoriedad de que cada Región tenga exclusivamente sus Senadores. Lo que dice es que todas deben estar representadas por estos.
Creo que eso deja claro que la circunstancia de que no votemos hoy a favor de que Arica tenga Senadores no es en desmedro de esta. Primero, porque los Honorables señores Orpis y Flores son Senadores de Arica (fueron elegidos por los ciudadanos de esa zona; hicieron su campaña allí).
Entonces, no tratemos de decir que la Región de Arica y Parinacota se quedó sin Senadores. Porque ambos parlamentarios están vivos; votan en el Senado; visitan su Región; cumplen, probablemente, muy bien su gestión. No tengo duda de que es así. De modo que no aparezca este debate como que hemos causado un desagravio a Arica e Iquique, dado que tienen Senadores en ejercicio, que fueron elegidos en este período.
Por consiguiente, a mi juicio, el Honorable señor Chadwick resolvió muy bien esta materia.
Un segundo punto que quiero recordar es que la Constitución se declaró neutra respecto del sistema electoral. Esta tenía incorporado el sistema mayoritario binominal. Como no llegamos a acuerdo, sacamos los sistemas mayoritario o proporcional de la Carta y los trasladamos a la ley orgánica. Y para evitarnos un conflicto sobre cómo tenía que aprobarse una enmienda, establecimos en la disposición Decimotercera transitoria del Texto Constitucional que para modificar el actual sistema electoral se requería el voto conforme de las tres quintas partes de los Diputados y Senadores en ejercicio. De manera que la Constitución no posee un sistema electoral proporcional o mayoritario incorporado en sí mismo. Es neutra.
Así que sería perfectamente posible que el día de mañana se estableciera un sistema proporcional y se dijera, por ejemplo, que la Primera y Segunda Regiones deben tener cinco Senadores. Mientras tengan Senadores y se mantenga el sentido del Constituyente, esto es, que las Regiones cuenten con poder de representación en el Parlamento, para los efectos de que este no sea un país centralizado, se estaría cumpliendo plenamente con la Carta.
En tercer lugar, existe un tema pendiente, que es a lo que me referiré en seguida.
Soy partidario de los sistemas mayoritarios.
Hay aquí Senadores proclives a los sistemas proporcionales.
Pero hay algo que debemos discutir, y es que el sistema mayoritario tiene fortalezas y debilidades. Y dentro de sus debilidades está qué ocurre con la representación de las minorías significativas. Porque los sistemas mayoritarios favorecen la formación de grandes coaliciones, pero el costo es que las minorías no tengan representación.
A la inversa, los sistemas proporcionales, por regla general, permiten la representación de las minorías, pero no favorecen la formación de grandes coaliciones.
Y esa es una cuestión que me parece que en algún momento, después de 17 ó 18 años de transcurrido el retorno a la democracia, debemos revisar. Es absolutamente legítimo en una sociedad cambiante que se debata.
De hecho hay una propuesta del actual Vicepresidente del Senado y que apunta a la representación de las minorías significativas en la Cámara de Diputados.
Entonces, cómo se va a dejar esto al margen de un debate de tal naturaleza.
Finalmente, quiero señalar que la democracia siempre requiere perfeccionarse.
No es verdad, como se sostiene, que a la opinión pública no le interesan -obviamente, creo que sí le importan- todos los temas sociales, porque ello conforma también su principal preocupación diaria. Pero el perfeccionamiento democrático igualmente es parte de la modernización de un país.
Yo he sostenido que deben discutirse materias como el voto voluntario; la inscripción automática; el voto de extranjeros en el país sujeto a determinadas características; cómo puede perfeccionarse en un sistema en mi opinión mayoritario -para otros será proporcional- la representación de las minorías; cómo limpiar la intervención electoral que ustedes mismos, señores Senadores, han señalado en reiteradas oportunidades que ocurre. Incluso, hace poco acusaron que dentro del proceso electoral de un propio partido, del Socialista, habría habido intervención del Gobierno.
Son todas cuestiones que deben debatirse.
No hago un cargo formal a nada, sino que estoy señalando que se trata de asuntos que, si se quiere perfeccionar la democracia, tienen que discutirse.
Por lo tanto, esta materia me parece mucho más importante que simplemente debatir si se van a crear dos Senadores para una circunscripción que en la actualidad ya cuenta con dos muy buenos parlamentarios.
Por consiguiente, siento que la manera de enfocar esto es a través de un debate más profundo.
Y se podrá llegar a acuerdo o no. No hay que traumatizarlo. Si no lo hay, se votará y el país juzgará la opinión de unos u otros. Y si se llega a él, seguirá perfeccionándose la democracia.
Pero ese es el punto de fondo que sustentamos para que esta materia no se votara hoy día y se pudiera llevar a un análisis más profundo en la Comisión de Constitución o en la de Gobierno -entiendo que se designó a la de Constitución-, pero con mayor participación de todos los sectores políticos.
He dicho.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Orpis por cinco minutos.
El señor ORPIS.- Señor Presidente, me quiero referir a varias materias vinculadas con el proyecto en debate.
En primer lugar, deseo señalar que la cuestión a que se ha hecho referencia se discutió cuando se vio lo relativo a la creación de la Región. Se debatió en la Cámara de Diputados, donde, de hecho, siendo Ministro del Interior el señor Andrés Zaldívar, se retiró la indicación y se vinculó la modificación electoral precisamente a que se enmendara todo el sistema.
También se discutió en el Senado.
Se presentaron indicaciones en el sentido de que la Región tenía que ir asociada en su representación senatorial.
La cuestión es que esto no se resolvió, o no se quiso hacerlo, y quedó pendiente. Pero el punto fue abordado.
Quiero ser muy consecuente en esta materia.
En la campaña electoral siempre fui partidario de crear las Regiones y las circunscripciones senatoriales. Y en esa línea sigo sosteniendo exactamente lo mismo.
Y digo esto porque es fundamental ir al norte, en particular a las Regiones Decimoquinta y Primera, para darse cuenta de que poseen identidades completamente distintas. Por decisiones geopolíticas cada una ha tenido auges y deterioros. Existe una adversidad muy grande entre ambas.
Geográficamente son distintas.
Entonces, desde ese punto de vista, y abstrayéndome de las modificaciones de carácter electoral, creo que también sus autoridades políticas y administrativas deben tener una identidad muy profunda con el territorio que están representando.
Por lo tanto, en esa línea igualmente me parece válido hacerlo.
En tercer término, lo tocante al eventual incentivo perverso de que al crear las Regiones se establecerían nuevas circunscripciones senatoriales y, en consecuencia, eso presionaría para crear nuevas, también fue debatido cuando se establecieron las de Arica y Parinacota y de Los Ríos.
Y el propio Ejecutivo se comprometió a dos cosas.
Primero, señaló que se paralizaba la creación de Regiones hasta que no existiera un estudio -tengo entendido que lo está realizando la Universidad Católica-, que debía estar listo en alrededor de seis meses.
Y está en mora.
En consecuencia, cualquier nueva Región quedó subordinada a estudios que realizaba la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo, los cuales aún no llegan.
Señor Presidente, quiero terminar señalando que, efectivamente, los Senadores de la Primera Región de Tarapacá fuimos elegidos para representar tanto a la ciudadanía de Arica como a la de Iquique. Pero, en términos territoriales, se subentiende que cuando se crean Regiones han de crearse también las autoridades pertinentes. Y eso debe ocurrir a partir de la próxima elección senatorial.
Repito el argumento que di al comienzo: Arica, Parinacota e Iquique no pueden ser chivos expiatorios para modificar todos los sistemas electorales.
Creo, sí, que se debe resolver lo relativo a la circunscripción. Y si se introducen las modificaciones de carácter electoral, se aplicarán a las Regiones que se crearon, de tal manera que a lo menos cada una cuente con sus propias autoridades políticas y administrativas.
He dicho.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra, por cinco minutos, el Honorable señor Longueira.
El señor LONGUEIRA.- Señor Presidente, solo deseo exponer una cuestión que me surgió al escuchar las distintas intervenciones.
Comparto el criterio de que la Constitución es clara en el sentido de que no vincula cada Región con una circunscripción. Así lo han planteado en forma reiterada varios Senadores. De hecho, algunos representan a parte de una Región; yo, prácticamente a la mitad de la Región Metropolitana, en la circunscripción por la cual fui elegido.
Sin embargo, hay algo que considero incoherente.
Afortunadamente, las dos nuevas Regiones siguieron siendo impar y par, como aquellas de las que derivaron. Pero me gustaría saber qué habría pasado si la de Arica y Parinacota hubiese sido Decimocuarta, y la de Los Ríos, Decimoquinta.
Como los Senadores de la Primera Región se renuevan cuando corresponden elecciones en las Regiones impares, dado que la de Arica y Parinacota también es impar -Decimoquinta-, en ambas sus representantes en la Cámara Alta deberían elegirse simultáneamente en los próximos comicios parlamentarios.
Entonces, me gustaría que alguien me explicara qué habría pasado si la Región de Arica y Parinacota hubiese quedado como Decimocuarta, es decir, como Región par. Porque la elección de Senadores en las Regiones impares se llevará a cabo en dos años más, y en las pares, dentro de seis años.
En consecuencia, por una casualidad -digámoslo así; porque no medió un argumento de lógica-, se denominó “Decimoquinta” y “Decimocuarta” a las dos nuevas Regiones. Y pareciera que con muy poco sentido, solo por la coincidencia de quedar impar y par, como las Regiones de donde emanaron, se ha dado la discusión que hemos tenido esta tarde.
Sin embargo, creo que el debate ha sido interesante, pues algunos Senadores han dicho, entre otras cosas, que no se habrían creado esas dos Regiones si su instauración hubiese estado vinculada directamente con el sistema electoral.
En mi opinión, ese tipo de afirmaciones solo revela la debilidad de los argumentos aducidos para justificar la creación de las Regiones mencionadas.
Por eso, insto a realizar un debate a fondo y serio sobre la materia. Y ojalá no solo acordemos que el proyecto vuelva a la Comisión de Constitución, sino, asimismo, que se analice en profundidad todo lo manifestado durante esta sesión, para que no quede en el olvido. De lo contrario, cuando la iniciativa llegue otra vez a la Sala se repetirá la misma discusión.
Reitero: se requiere un debate a fondo. No resulta admisible lo afirmado en cuanto a que no se habría aprobado la creación de las Regiones en comento si hubiese venido aparejada con la de las respectivas circunscripciones. A mi juicio, ello debe emanar de su propio mérito. Y entiendo que así lo acotamos en forma oportuna.
Lo mismo cabe señalar con respecto al sistema binominal, señor Presidente. Y la mejor defensa de él es la que he leído en las columnas que escribe el hoy Biministro señor Cortázar (recomiendo leerlas).
La verdad es que con relación al cambio del sistema binominal hay bastante hipocresía: en los medios de comunicación muchos sostienen que se debe cambiar, pero en las instancias correspondientes se muestran reacios a hacerlo. Y, por ende, no se ha modificado.
Esa es una realidad.
Ciertos personeros de la Concertación aparecen públicamente como partidarios de reemplazar el sistema binominal; sin embargo, en el ámbito privado aseveran que, si se cambiara, la coalición gobernante no duraría nada.
Obviamente, dicho sistema genera una energía para conformar dos coaliciones mayoritarias. Es su gran contribución a la democracia chilena. Y algunos lo defendemos desde ese punto de vista.
Por supuesto, tiene efectos negativos. Aquí se ha dicho que hay sectores minoritarios que no logran representación. Y sería conveniente analizarlo.
En todo caso, insisto en que sería bueno que nos abocáramos a una discusión a fondo. Y ojalá la efectuada en esta sesión, que por momentos ha sido apasionada y con intervenciones muy interesantes, se plasmara en algo más concreto que el mero acuerdo de que el proyecto que nos ocupa vuelva a la Comisión de Constitución. Es preciso examinar en profundidad lo que se dice que está en los pasillos -nadie sabe si en realidad lo está- y que en definitiva envuelve enmiendas mucho más profundas al sistema electoral.
En mi opinión, todos los Senadores actuales poseen la misma legitimidad, independiente de las Regiones que representan; de si estas son grandes o chicas; de cuánta gente votó por cada uno. Y lo digo yo, que pertenezco a la circunscripción más grande del país en cuanto a número de electores.
Es tan representativo como quien habla el colega que fue elegido en la Región más chica. Tal legitimidad se la otorga esta Corporación por su composición.
No olvidemos que hemos prestado a muchas Regiones distinguidos santiaguinos, quienes les han ganado a algunos dirigentes locales. ¡Por lo tanto, somos mucho más que cuatro Senadores los que representamos a la Región Metropolitana en este Hemiciclo…!
He dicho.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Recuerdo a la Sala que se acordó remitir el proyecto a la Comisión de Constitución.
Ha terminado el Orden del Día.
--Se levantó a las 19:20.
Manuel Ocaña Vergara,
Jefe de la Redacción