Sesión 2ª, en miércoles 12 de marzo de 2008
INSCRIPCIÓN AUTOMATICA EN REGISTROS ELECTORALES Y SUFREGIO VOLUNTARIO
El señor PIZARRO.- ¿Me permite, señor Presidente?
El señor ZALDÍVAR, don Adolfo (Presidente).- Tiene la palabra Su Señoría.
El señor PIZARRO.- Señor Presidente, quiero hacer una sugerencia sobre la manera como seguir la discusión que iniciamos ayer respecto de un proyecto muy importante: el que dice relación a la inscripción automática de los ciudadanos en los Registros Electorales y a la voluntariedad u obligatoriedad del voto.
En la oportunidad, quedó una lista bastante larga de colegas inscritos para hacer uso de la palabra y nosotros propusimos que se enviara el proyecto nuevamente a la Comisión de Constitución, para buscar una fórmula de aproximación que nos permitiera zanjar el debate surgido sobre el tipo de voto que queremos.
Como la sesión se va a suspender y después viene el Orden del Día, no tiene mucho sentido retomar esa discusión para dejarla nuevamente trunca. Por consiguiente, sugiero que se tome el acuerdo de devolver el proyecto a la Comisión, o bien, derechamente, de tratarlo en la sesión del próximo martes.
El señor COLOMA.- ¡Sí, señor Presidente, veámoslo el martes!
El señor ZALDÍVAR, don Adolfo (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Romero.
El señor ROMERO.- Señor Presidente, el Senado ya había entrado a conocer del proyecto y me parece que, por sus características y contenido, nosotros debiéramos facilitar su debate en la Sala, porque es muy importante que este trascienda a la opinión pública. Por eso, yo sugiero que se abra la votación, sin perjuicio de que los Senadores inscritos puedan hacer uso de la palabra. Esa es mi propuesta.
El señor ÁVILA.- ¡El martes, mejor!
El señor MUÑOZ BARRA.- ¿Pero por qué abrimos debate sobre esto, señor Presidente?
El señor ZALDÍVAR, don Adolfo (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Espina.
El señor ESPINA.- Señor Presidente, ante todo, quiero solicitar que, en lo posible, en la próxima reunión de Comités se revise la forma como están funcionando los micrófonos, porque, con toda franqueza, ella es bastante desastrosa.
Respecto de lo que ha propuesto el Senador señor Pizarro, deseo señalar lo siguiente.
No me parece que este proyecto deba volver a la Comisión de Constitución. Ello, porque fue esa misma instancia la que, en forma unánime y a pesar de tratarse de una iniciativa legal que consta de un artículo -por lo que debiera votarse en general y en particular a la vez-, decidió aprobarla solo en general a fin de dar lugar a la presentación de indicaciones que permitan resolver las diferencias que existen, particularmente respecto de la obligatoriedad del voto.
En consecuencia, pido que se mantenga ese acuerdo. No tenemos por qué enviar nuevamente el proyecto a la Comisión si lo vamos a votar solo en general.
En segundo lugar, quiero expresar mi coincidencia con lo que ha solicitado el Honorable señor Romero: que se abra la votación hoy. Y, en el evento de que ello no fuere así y de que se optara por dejar el tratamiento de esta iniciativa para el martes próximo, propongo que la Sala acuerde, al menos, discutirla y votarla ese día.
Este es un asunto que se ha venido debatiendo demasiados meses y años. Entonces, solo pido que, si se estima conveniente no abrir la votación hoy y verlo el martes, que la Sala acuerde por unanimidad despacharlo ese día.
Esa es mi sugerencia, señor Presidente.
El señor ÁVILA.- De acuerdo.
El señor ZALDÍVAR, don Adolfo (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Navarro.
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, la verdad es que el proyecto de inscripción automática y voto voluntario -u obligatorio- es de un interés nacional profundo. O sea, tiene que ver con el fondo del discurso que el señor Presidente ha pronunciado al asumir la Mesa del Senado: la participación ciudadana. Por tanto, exijo que se haga el debate. Yo estoy inscrito y quiero intervenir, porque aquí hay opiniones encontradas. Y, a mi juicio, mientras más pública sea esta discusión, más cercanos a la ciudadanía estaremos. Porque esta tiene derecho a saber qué piensa cada uno de los Senadores y cada una de las bancadas.
En suma, señor Presidente, pido que continúe el debate de este proyecto y, si tiene que volver a Comisión, que vuelva, pero no estoy por ceder mi derecho a expresar mi opinión en el Senado sobre esta o cualquier otra materia.
El señor LARRAÍN.- ¡Dejémoslo para el martes!
El señor CHADWICK.- ¡Sí, señor Presidente!
El señor PIZARRO.- ¡Estamos de acuerdo!
El señor ZALDÍVAR, don Adolfo (Presidente).- Si le pareciera a la Sala, podríamos dedicar la sesión del próximo martes exclusivamente al tratamiento de esta iniciativa, hasta su total despacho.
Se suspende la sesión.
El señor ZALDÍVAR, don Adolfo (Presidente).- Continúa la sesión.
Conforme al espíritu habido en la Sala, aun cuando no existió un acuerdo expreso, vamos a dejar la discusión del proyecto sobre inscripción automática y votación voluntaria para la sesión del martes próximo, a los efectos de efectuarla en un solo acto.
En consecuencia, ahora…
El señor MUÑOZ BARRA.- ¿Me permite, señor Presidente?
El señor ZALDÍVAR, don Adolfo (Presidente).- Sí, con mucho gusto.
El señor MUÑOZ BARRA.- Como hay diversos Senadores inscritos para participar en el debate de esa iniciativa, consulto si se va a mantener el orden para la sesión del martes venidero.
El señor HOFFMANN (Secretario General).- Señor Senador, están inscritos, y en este orden, los Honorables señores Larraín, Ávila, Escalona, Novoa, Espina, Arancibia, Chadwick, Sabag, Bianchi, Cantero, Navarro y Naranjo.
Su Señoría se borró del listado electrónico porque acaba de usar de la palabra. Pero está en el primer lugar.
El señor MUÑOZ BARRA.- Muchas gracias.
El señor GÓMEZ.- Solicito que me inscriban, señor Presidente.
El señor ZALDÍVAR, don Adolfo (Presidente).- Será agregado a la lista, Su Señoría.
El señor NAVARRO.- Señor Presidente…
El señor ZALDÍVAR, don Adolfo (Presidente).- Perdón, señor Senado, pero ocurre lo siguiente.
Si bien -como manifesté- no hubo un acuerdo expreso, el ánimo, el espíritu de la Sala fue que el proyecto, dada la trascendencia que revisten la inscripción automática y el voto voluntario, se viera en la próxima sesión, en un solo acto.
Me parece lógico, para no interrumpir el debate, proceder de la manera indicada. Y creo que así fue planteado, en una convergencia de opiniones, tanto por el Honorable señor Pizarro como por los Senadores señores Romero y Espina.
La Mesa hace suyo tal procedimiento. O sea, trasladar para la sesión del martes próximo la discusión in extenso del proyecto, hasta su votación, en el bien entendido de que también se acoge lo sugerido por el Honorable señor Romero en cuanto a dejar abierta la votación.
El señor ROMERO.- Se declara abierta la votación.
El señor COLOMA.- En la próxima sesión.
El señor ZALDÍVAR, don Adolfo (Presidente).- Por cierto, pero en la sesión del martes, pues, iniciada una votación, no puede ser suspendida por motivo alguno.
Esa es la proposición de la Mesa.
--Se levantó a las 19:10.
Manuel Ocaña Vergara,
Jefe de la Redacción