ESCUHE AL SENADOR EN LA SALA DE SESIONES
Sesión 79ª (martes 16 de diciembre de 2008)
INSCRIPCIÓN AUTOMÁTICA EN REGISTROS ELECTORALES
Y SUFRAGIO VOLUNTARIO
El señor ESPINA.- Muchas gracias, señor Presidente.
Yo en primer lugar quisiera hacerme cargo de un debate constitucional que dice relación con la forma como se ejerce el derecho a sufragio y la vinculación que existe en el artículo 13 en relación al artículo 18 de la Constitución.
El Senador Gómez tiene razón que el artículo 13 de la Constitución no establece como un requisito para los efectos de poder votar el estar inscrito en el Registro Electoral. Dice: “Son ciudadanos los chilenos que hayan cumplido dieciocho años de edad y que no hayan sido condenados a pena aflictiva.
“La calidad de ciudadano otorga los derechos” -los derechos- “de sufragio, de optar a cargos de elección popular y los demás que la Constitución” establece.
Pero es evidente que el artículo 18 lo que hace es precisamente regular la forma como ese derecho se puede ejercer. Y cuando el Honorable Senador Escalona señala que el artículo 18 no es contradictorio con el artículo 13 tiene razón, es complementario. Porque lo que hace el artículo 18 es precisamente establecer cómo se ejerce el derecho a sufragio. Y señala que “Habrá un sistema electoral público.” Y luego señala que “regulará la forma en que se realizarán los procesos electorales”.
Sería inimaginable que nosotros pensáramos que la forma de votar es que una persona vaya y ¿qué hace? No está en un registro, no está inscrito, ¿cómo se ordenan las mesas?, ¿qué documento exhibe? ¡Si nada de eso está en la Constitución! Y les quiero dar un ejemplo, a pesar que el debate creo que las posiciones son distintas pero creo que el texto es claro… Por ejemplo, qué pasa con el derecho de propiedad de una casa. La Constitución establece el derecho de propiedad de los inmuebles, el derecho de dominio. En ninguna parte dice cómo se adquiere el dominio. Y el Código Civil dice que una persona adquiere el dominio, no la Constitución, no solo cuando hay una escritura pública respecto de una propiedad sino cuando la inscribe en el Conservador de Bienes Raíces.
Alguien podría decir: “Perdóneme, ocurre que el Código Civil está estableciendo requisitos para yo hacerme dueño de una casa que no los establece la Constitución”. Y nadie se le ha ocurrido plantearlo así por una razón muy sencilla. Porque es evidente que la Constitución fija las reglas de carácter general, la columna vertebral de lo que son los derechos y garantías constitucionales entre otras materias, y la institucionalidad del país, etcétera, las bases de la institucionalidad, y después las leyes orgánicas son las que la regulan.
Señor Presidente, respecto del tema de fondo, yo quisiera plantear lo siguiente.
El año 88 en Chile uno de cada tres jóvenes estaba inscrito en el padrón electoral; el año 2007, uno de cada once jóvenes.
Significa derechamente que hoy día hay cinco millones de personas que no votan en Chile pudiendo hacerlo, cuatro millones de las cuales son jóvenes.
¿Va a resolverse el tema de que los jóvenes vayan a votar porque nosotros hagamos esta reforma? Yo creo que no se va a resolver, porque dice relación con un tema mucho más profundo, que es el encanto, la atracción, la misión que los jóvenes no sienten hoy día por los proyectos de sociedad que se discuten en las elecciones.
Entonces, la verdad de las cosas, señor Presidente, si me hace caso el señor Vásquez, que yo lo escuché atentamente…
El señor VÁSQUEZ.- Excúseme, señor Senador.
El señor ESPINA.- No querido amigo, usted está siempre excusado.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Ruego a los señores Senadores evitar los diálogos.
El señor ESPINA.- Señor Presidente, en definitiva el tema está puesto en que cuando nosotros estamos dándonos cuenta que hay un alto porcentaje de jóvenes particularmente que no votan, me preocupa que nosotros pensemos que con esta ley vamos a conseguir que voten.
Lo que estamos haciendo es facilitándoles la decisión que voten. Pero no nos engañemos. Yo soy uno de los autores de esta moción, junto con otros Senadores, como el Senador Romero, Viera-Gallo, Horvath, y quiero decirles que este es un paso que facilita la votación. Pero el tema es mucho más de fondo: no hay hoy día una atracción, una sensación de que los proyectos de sociedad se sienten propios, se involucran, y por lo tanto lo que hemos hecho aquí es facilitar un proceso en el cual se aumente la votación de la ciudadanía.
Y se aumenta con dos medidas que a mí me parecen bastante obvias. La primera –y voy a explicar por qué-, la inscripción automática.
Yo creo sinceramente que en el siglo XXI tener un mecanismo de inscripción automática es bastante de Perogrullo.
Me hago cargo del argumento del Senador Chadwick, porque le encuentro razón: atención que hay que construir un buen sistema.
Ese sistema tiene que garantizarnos adecuadamente la transparencia y la seguridad que las elecciones no van a verse alteradas por un sistema y un padrón electoral que el día de mañana pueda ser cuestionado porque eso sería un desastre para nuestra historia republicana.
Y, por eso, entre otras cosas, en el texto constitucional nuestro se modifican las atribuciones que tenía el Registro Civil y se les traspasan esas atribuciones al Servicio Electoral.
Se señala la ley orgánica constitucional señalada en el inciso precedente contemplará, además, un sistema de registro electoral bajo la dirección del Servicio Electoral. O sea, quien se va a hacer cargo es el Servicio Electoral, que va a tener que, por supuesto, fortalecerse para poder llevar adelante esta misión.
Pero me hago cargo de un argumento que encuentro responsable del Senador Chadwick, decir: atención hay que ver que el sistema funcione bien. Y él ha dicho en su legítimo derecho que él quiere ve la ley con que se va a regular esto.
A mí me parece que es una posición absolutamente legítima.
Yo pienso que esto no empece a que este proyecto se apruebe. Porque como lo que se va a hacer es una ley orgánica y va a tener cuatro séptimos, va a tener que tener una mayoría de Gobierno y de Oposición para que ese sistema electoral nuevo automático pueda funcionar.
Y yo creo que es lo más lógico del mundo que haya cuatro millones de personas que queden inscritas automáticamente.
Ahora, el sistema no es fácil -yo lo he consultado-, no es fácil, las personas van a quedar inscritas en el registro, van a quedar con el domicilio probablemente de su cédula de identidad, va a haber un período en el cual puedan cambiarse, pero yo creo que son todos temas técnicos que hoy día, con lo avanzado de la ciencia es perfectamente posible hacer.
Y respecto del voto voluntario, la verdad de las cosas es que ahí siempre va a haber una discusión, si es un deber o un derecho.
Hay quienes dicen fundadamente en democracia la verdad de las cosas es que es necesario que las personas a lo menos tengan el deber de participar en la elección de las autoridades de su país.
Pero yo creo que el voto es un derecho, porque, además, así lo dice la Constitución. Esa es mi opinión. Dice: la calidad de ciudadano otorga los derechos de sufragio y de optar por cargos de elección popular.
Esto sería como suponer, porque está en el mismo párrafo, que la Constitución obliga a optar a cargos de elección popular.
A mi juicio es un derecho. ¿Y por qué yo creo importante aprobar el voto voluntario? Porque creo que va a obligar a los candidatos a elección popular a hacer propuestas que cautiven, sean atractivas y permitan realmente un esfuerzo mayor para que la gente vote. Y no contentarse con que van a tener que votar porque en definitiva tienen una multa que se les aplique.
En segundo lugar, porque me parece legítimo que una persona quiera votar en una elección y en otra no. Por qué se le obliga a votar en todas las elecciones. Si hay alguien que pueda tener la motivación de votar en una elección presidencial y no la puede tener en una elección de alcaldes o de Diputados.
Eso remece a la clase política, la obliga a ser más atractiva, la obliga a tener mejores planteamientos, que la lleve a conquistar el corazón, el alma, la confianza, el entusiasmo de la gente. Y no contentarse con que mira, van a tener que votar porque mucha gente lo hace pensando que es obligatorio, le van a pasar una multa, y por ende no se inscribe, porque no quiere estar obligada.
Entonces, el sistema actual condujo a una sola realidad: hay cinco millones de personas que no votan.
Facilitar la inscripción y el voto voluntario yo creo que es un paso para que la gente vote hacia adelante.
Hay un tema que esta reforma no tiene resuelto y yo lo quiero plantear muy derechamente.
Hay un tema, que es que mientras no entre en vigencia el sistema de inscripción automática, cuyo plazo ojalá sea para la próxima elección. Pero mientras no entre en vigencia, no hemos establecido ningún mecanismo que permita un voto facilitado.
¿A qué me refiero?
Nosotros pasamos de la situación actual al voto automático. La pregunta es qué ocurre si para la próxima elección -ojalá que no sea así, yo espero que no sea así- no alcanza a estar listo el sistema automático, porque hay complejidades técnicas -ojalá no sea así, repito-, no dejamos establecido una obligación de cambiar una cuestión que es insostenible, y es que hoy día inscribirse es realmente un problema. Si no nos engañemos. Más del 60 por ciento de los jóvenes dice que no se inscribe, entre otras cosas, porque no tiene tiempo para ir a inscribirse. Será verdad o no verdad, refleja una realidad.
No se sabe dónde están las juntas inscriptoras; los horarios de funcionamiento coinciden habitualmente con los horarios de clase o de trabajo; los días sábado funciona en la mañana que es el horario donde habitualmente la gente sale a hacer algo de deporte o con su familia. Entonces, no hay un sistema que vaya y motive a la gente a inscribirse.
A mí me hubiese gustado que aprobáramos esta reforma y hubiésemos tenido una norma transitoria que dijera, si no la tenemos, hay una facilitación de la votación para realmente lograr que vote más gente en esta elección.
Por razones que son obvias, soy una de las personas que tuve la posibilidad de patrocinar esta iniciativa, soy absolutamente partidario del voto voluntario y de la inscripción automática. Espero que esta iniciativa se apruebe y creo que va a ser un gran desafío para todos nosotros, ya no de pensar que la gente va a votar porque tiene una multa, sino porque vamos a tener que hacer un esfuerzo muy grande por ganarnos la confianza de los chilenos, motivarlos y sentir que nuestras propuestas realmente son atractivas y la gente las va a compartir.
Yo creo que ese es un desafío para todos nosotros y para todos los que estamos en la política, que hay que asumirlo como una cuestión de Estado y como una gran oportunidad de repensar la forma como se entregan los mensajes en las elecciones a la opinión pública.
Por esa razón, voto que sí en su momento, señor Presidente.
Nota: Esta “versión preliminar” se encuentra sujeta a los cambios propios del proceso de redacción, revisión y corrección.