INTERVENCIÓN SENADOR ALBERTO ESPINA
SESIÓN ESPECIAL PARA ANALIZAR LA CRISIS DE LOS PRODUCTORES DE TRIGO
21 ENERO 2009
Quiero, en primer lugar, hacerme cargo de lo que ha señalado el Senador Jaime Naranjo, porque creo, es de un oportunismo inaceptable, que se plantee en la Sala del Senado, que lo que se necesita, es una política de seguridad alimentaria, en circunstancias, que el Senador Naranjo, que pertenece a la coalición política que ha gobernado los últimos veinte años en Chile. ¡ después de veinte años, de una crisis agrícola profunda, vienen a decirnos que descubrieron que se necesita una política de seguridad alimentaria!.
¡Gran descubrimiento, señor Presidente! ¡Veinte años en el Gobierno para decir eso!
Después nos dicen, que se necesita más Estado, cuando lo que se necesita es un Estado eficiente, que no sea mediocre.
Y no se requiere más Estado cuando no se utilizan los instrumentos que actualmente dispone la ley, y que si los Gobiernos de la Concertación los utilizaran adecuadamente probablemente este problema del trigo no existiría.
Fíjese usted que se ha producido una baja en la producción de trigo de veintidós mil pesos el quintal a doce mil, trece mil pesos el quintal. Los molinos pagan por el trigo importado del orden de diecisiete mil pesos el quintal y a los nacionales les pagan del orden de doce mil, trece mil pesos el quintal. Y existe una institución que se llama COTRISA, cuya finalidad clara y categórica, establecida en sus estatutos y en su objetivo, señala que su deber, no su facultad, su deber es intervenir cuando se produce una baja considerable en el precio del trigo. Y está puesto en la página web. Y nos contesta la autoridad que eso no es así, que COTRISA solo interviene si el precio del trigo está bajo la banda.
No existe, señor Presidente, ningún antecedente, documento ni en los estatutos ni en la escritura de constitución que lo diga.
Y quiero decirle adicionalmente que COTRISA ha comprado numerosas veces trigo. Lo ha hecho por 2 millones 900 mil quintales hace un año atrás, toneladas. Lo ha hecho por 44 mil, por 570 mil, por 815 mil, por 79, por 255 mil. Y en ese entonces, ¿qué ocurría? ¿Qué pasaba?
Es tan falaz el argumento, señor Presidente, que COTRISA tiene limitaciones para comprar, que fíjese que estamos discutiendo una ley aquí en el Congreso que va a derogar la banda para sustituirla por un arancel fijo. Entonces, habría que suponer que si se deroga la banda, COTRISA nunca más compra, lo que resulta absurdo, señor Presidente.
Lo que no hay, es la decisión política de que COTRISA intervenga para los efectos de salir a paliar el déficit que se ha producido por la baja del precio del trigo, que hace hoy día que los recursos que tiene el pequeño agricultor no alcancen para pagar la cosecha con el costo que fue la siembra.
Y esa es la verdad.
Y le agrego, señor Presidente, que este Gobierno, en el acuerdo de la Mesa Agrícola 2001, señaló textualmente, firmado por los Presidentes de la República de la Concertación: “la presencia de COTRISA se mantendrá anualmente y su acción deberá permitir la existencia de un mercado de comercialización fluido y a los precios que existirían en un mercado transparente y sin distorsiones, actuando proactivamente ante situaciones en que esto no se cumpla”.
COTRISA no cumple esto, señor Presidente, porque no actúa anualmente y tampoco lo hace proactivamente. Se ha transformado en una institución financiera. ¡Si están dedicados a mover la plata en los bancos, para ver cuánta plata ganan y no están ayudando a los agricultores y a los pequeños agricultores!
Esta es la verdad, señor Presidente, aunque les duela. Porque cada vez que uno dice la verdad, entonces, lo descalifican.
Quiero agregarle adicionalmente, señor Presidente, dos temas distintos.
El primero que aquí todos han eludido la responsabilidad de los molinos. Y yo quiero decir que en esto, los molinos tienen mucho culpa y se debe investigar a fondo la colusión eventual que los molinos tienen.
¿Porque cuál es la realidad respecto de esto? La realidad nos dicho a nosotros lo siguiente. El precio del trigo ha bajado de 22 mil a 14 mil pesos y el precio del pan ha subido de 687 pesos en enero a 1.000 pesos en diciembre.
¿Quiénes han pagado el costo? Los productores, porque les ha bajado el precio de la harina. Y resulta que los consumidores no les baja el precio del pan.
¿Y quiénes están entre medio? Los molinos. Y los molinos, además, señor Presidente, no solo no han traspasado el precio final de la baja de la harina al consumidor -que es lo que importa, porque el precio del pan está del orden de 1.000 pesos-, sino que además le pagan diferenciado al trigo importado 17 mil pesos y al triguero nacional 14 mil.
Señor Presidente, la intervención de la Fiscalía Nacional Económica es urgente, pero no basta con mandar un oficio y decir: “Investigue”. Hay que estar encima; hay que ser proactivo, porque aquí hay una colusión inaceptable. Y los que están pagando la cuenta son los 70 mil pequeños productores en Chile más los millones de chilenos que compran pan.
Y quiero ir concluyendo, señor Presidente, para agregar un tema de fondo. Miren, el tema de fondo está puesto en esto. Chile es un país acomplejado para defender a su agricultura.
Estados Unidos, señor Presidente -y no me digan que Estados Unidos es un país no partidario de la economía social de mercado-, le entrega 180 mil millones de dólares a sus productores en la ley que se llama la “Farm Bill” o Ley Agrícola del año 2002, hasta el año 2012.
Los subsidios reconocidos por la OMC son de 360 mil millones de dólares entre Europa y los Estados Unidos.
En Estados Unidos, la leche, señor Presidente, para los programas escolares y de la tercera edad, debe ser originaria de los Estados Unidos. No puede ser importada. Y ellos no son acomplejados. Lo hacen.
En los Estados Unidos, si usted quiere importar fruta, señor Presidente, le aplican lo que se llama los marketing orders, que son impuestos que le impiden entrar fruta en ciertos períodos del año. Pero nosotros, más papistas que el Papa.
Y le voy a decir por qué somos acomplejados, señor Presidente. Porque resulta que la OMC contempla tres documentos para proteger de la competencia desleal internacional, concebida reiterada de este mercado. Porque este no es un mercado leal, no es un mercado competente. Europa y Estados Unidos compiten deslealmente. Subsidian a sus productores en miles de millones de pesos. Ni hablar los argentinos.
Resulta, señor Presidente, que hay tres instrumentos: salvaguardia, derecho antidumping, derechos compensatorios. Por tiempo, no los voy a explicar cada uno de ellos. Pero lo voy a decir lo siguiente.
¿Sabe usted cuánto tienen de salvaguardia, de acuerdo a la OMC, que es la Organización Mundial de Comercio, todos los países del mundo para poder proteger sus mercados internos cuando se producen importaciones que amenacen gravemente el mercado nacional mientras se produce la adopción de ese mercado? Ocho años, cuatro más cuatro.
¿Sáben cuanto tiene Chile? Dos.
Desarme unilateral, como me dice el Senador Allamand, frase que recuerdo él se la planteó en su momento al Ministro de Agricultura, el Ministro Rojas.
Y cuando le pedimos al Gobierno un proyecto de ley, señor Presidente, para elevar a ocho la medida de salvaguardia, que tenemos derecho, como la tiene Estados Unidos, Francia, Italia, México, Panamá, Colombia, la Unión Europea, nos dicen: “¡No! Tres.”
Es que si tenemos más años nos pueden retaliar. ¿Qué es “retaliar”? Que nos amenacen con impedir que nosotros exportemos un producto. El argumento nuestro es decirles: “Pero nosotros vamos a usar este instrumento cuando sea útil.” “¡No! Tres.”
Está parado el proyecto. Sépanlo ustedes, señores. Está parado en la Comisión de Agricultura del Senado y de la Cámara, porque el Gobierno no quiere dar cuatro años, la mitad de lo que tiene Europa, para defenderse de estos cambios violentos que se producen producto de los ciclos económicos o de los subsidios que tienen los europeos.
En conclusión, señor Presidente, aquí no ha existido voluntad política de solucionar el tema de fondo. No nos pueden venir a decir después de veinte años que lo que quieren es una política de seguridad alimentaria. Van a tener que pasar cuarenta años para explicarla. Y aquí no ha habido voluntad para intervenir en un mercado con tres medidas concretas.
Una, que COTRISA actúe; dos, suscribo lo que dice el Senador Naranjo respecto de un bono que compense las diferencias que se producen entre el valor del trigo importado y el valor del trigo nacional debidamente regulado, para evitar abusos y focalizado en los sectores más débiles y, en tercer lugar, un subsidio para los fertilizantes que se extienda y amplíe, señor Presidente, porque han subido tres veces su valor. ¡Tres veces su valor! Y resulta que hoy día la inmensa mayoría de los agricultores no tiene cómo resolver ese problema.
Por estas razones, señor Presidente, hemos suscrito el proyecto de acuerdo que está en la Mesa junto a un grupo de Senadores. Esperamos que se apruebe y esperamos que alguna vez exista la voluntada política que existió con el Transantiago, con existió con Ferrocarriles, que existe con los salmoneros y que no existe con el mundo agrícola. Y, por eso, señor Presidente, se requiere que el Gobierno cambie su actitud, y si no, que asuma que va a haber un sector de chilenos en un período muy grave que esa famosa frase que dijo nuestro querido Ministro de Hacienda que está aquí “no está blindada”.
Por esas razones, apoyamos el proyecto de acuerdo los Senadores de Renovación Nacional.
SE APROBARON DOS IMPORTANTES PROYECTOS DE ACUERDO
El primero de los proyectos de acuerdo fue presentado por los senadores Alberto Espina, Hernán Larraín, Andrés Allamand, Andrés Chadwick, Juan Antonio Coloma, Fernando Flores, Antonio Horvath, Alejandro Navarro, Víctor Pérez, Baldo Prokurica, Adolfo Saldivar y Hosaín Sabag.
Los legisladores solicitaron a la Presidenta de la República, Michelle Bachelet que, "en atención a las graves dificultades que afectan a los productores nacionales de trigo disponga las medidas necesarias para que la empresa Comercializadora de Trigo (COTRISA), intervenga de acuerdo a su misión societaria, abriendo un poder comprador de trigo a los precios del mercado internacional".
De este modo, "se podría equiparar el precio de importación con el fin de evitar las distorsiones del mercado por la baja oferta de los poderes compradores, asegurando con ello la retribución económica que corresponde a los miles de productores de trigo que existen en el país".
En tanto, el segundo proyecto de acuerdo fue presentado por los senadores Jaime Naranjo, Soledad Alvear, Nelson Ávila, Camilo Escalona, Eduardo Frei, Jaime Gazmuri, José Antonio Gómez, Juan Pablo Letelier, Jorge Pizarro, Mariano Ruiz- Esquide y Hosaín Sabag.
Los parlamentarios solicitaron a la Presidenta Bachelet que instruya al Ministro de Hacienda y a la Ministra de Agricultura para que estudien la entrega de un bono triguero a los productores durante este año y la implementación de una política de Estado de seguridad alimentaria.
Precisaron que "en la mayoría de los países del mundo se implementan mecanismos e instrumentos de apoyo y fomento a la producción de alimentos, principalmente a los más desarrollados".