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América Latina, El Caribe y la Unión Europea: Bases Para una Asociación Estratégica

XVII Conferencia Interparlamentaria, Parlamentos Latinoamericano y Europeo, Lima, 14 al 17 de Junio, 2005


1.-       América Latina y el Caribe y la Unión Europea están  buscando desarrollar un proyecto común de la máxima trascendencia para ambas regiones y para las relaciones internacionales: el establecimiento de una Asociación Estratégica.

 

2.-       La Asociación Estratégica es emblemática para las dos regiones pues es el único proyecto de esta naturaleza que están realizando en sus respectivas relaciones internacionales.

 

3.-       Un proyecto de tal envergadura solo ha sido posible como resultado de un largo proceso de maduración cuyas raíces surgen de una historia común, una cultura común,  un conjunto de principios y valores comunes que orientan el desarrollo nacional y las relaciones internacionales y de una firme decisión política para transformar, todo ello, en una visión y en una acción conjunta para el porvenir.

 

4.-       La Asociación Estratégica Birregional es emblemática, además, porque su naturaleza y significado es distinto a cualesquier otra iniciativa internacional de ambas regiones. En efecto, cinco características fundamentales distinguen la Asociación Estratégica Birregional: su alcance, su amplitud, su profundidad, la búsqueda de participación de  los diferentes estamentos de la sociedad y su institucionalidad.

 

5.-       Los países que forman parte de esta Asociación Estratégica son cincuenta y ocho: 33 países de América Latina y el Caribe y 25 Estados Miembros de la Unión Europea. Sin embargo, conforme a las decisiones ya adoptadas por la Unión Europea este número superará los sesenta países en un plazo no muy lejano. No existe en el mundo un proyecto común de esta naturaleza, de tan largo alcance, que abarque, prácticamente un tercio de los miembros de Naciones Unidas.

 

En esta perspectiva, el potencial de progreso y bienestar que ofrece la Asociación Estratégica para sus ciudadanos y para la acción conjunta entre sus naciones así como para sus relaciones con terceros países y ante los organismos internacionales es de un alcance insospechado.      

 

6.-       La Asociación involucra al conjunto de las relaciones entre los países y a sus relaciones internacionales. Es una Asociación de carácter global. Es un Proyecto de Globalización entre dos regiones. Se organiza en torno a tres ámbitos principales: político, económico y la cooperación. A través de estas  últimas actividades se incorporan las más diversas áreas tales como, por ejemplo, social, cultural, educación, ciencia y tecnología y, también, la cooperación para enfrentar el terrorismo, las drogas y el crimen organizado. Se prevé, además, que en la medida que las realidades nacionales e internacionales cambien, las actividades conjuntas también evolucionarán para contribuir, de una manera dinámica, a enfrentar los nuevos desafíos y las nuevas oportunidades que impongan las nuevas realidades.

 

7.-      En la Asociación Birregional, su carácter global, también, se refiere a otro aspecto central en las relaciones internacionales: la participación de la sociedad civil. Se persigue que la Asociación se construya no solo con las Autoridades políticas de ambas regiones sino que se persigue, de manera explícita, la participación organizada de los más diversos estamentos de la sociedad civil. Este objetivo ha ido adquiriendo creciente importancia en los últimos años, muy especialmente, en las etapas previas a la realización de las Cumbres de Jefes de Estado y de Gobierno. Las diferentes visiones sobre las relaciones eurolatinoamericanas que han presentado los diversos estamentos no oficiales de los países han contribuido de una manera constructiva a los debates en el seno de dichas  Reuniones Cumbres.

 

8.-       La profundidad de los compromisos es otra de las características de la Asociación  que importa destacar. Desde la definición de la  naturaleza de los objetivos se puede comprobar la importancia de dichos compromisos. Se busca el desarrollo político, económico, social y, además, sustentable. Es decir, estamos en presencia de una Asociación que trasciende la profundidad y alcance de los Acuerdos que normalmente suscriben nuestros países, subregiones o regiones, los cuales se refieren, por lo general, solo a la liberación del comercio en bienes.   Asimismo, se trata de avanzar, en cada uno de sus ámbitos, de la manera más profunda que sea posible pero, al mismo tiempo, de manera  flexible según las realidades concretas que se vayan enfrentando.

 

Así, en el ámbito político, se persigue que las más altas autoridades dialoguen tanto sobre los temas propios de las relaciones entre ambas regiones como de las relaciones con el resto del mundo y sobre los temas de los organismos internacionales. A su vez, se plantea el intercambio de informaciones pero, también, las consultas y, cuando corresponda, la definición de posiciones comunes y acciones conjuntas de las dos regiones ante los foros correspondientes. Por su parte, en el ámbito económico, por ejemplo, se persigue la liberación de todos los intercambios, es decir, el comercio en bienes, servicios, movimiento de pagos y de capitales, pero, de una manera progresiva y recíproca. Más aún, el objetivo de la liberación de los intercambios debe emprenderse acompañado de las disciplinas, adoptadas conjuntamente, que aseguren condiciones adecuadas de competencia        

 

9.-       La institucionalidad es un rasgo fundamental en la historia de las relaciones entre América Latina y el Caribe y la Unión Europea y, en los años recientes,  en los avances de la Asociación Estratégica. Para comprender mejor esta dimensión es necesario recordar algunos hitos fundamentales.

 

10.-    Desde los albores de los respectivos procesos de integración, durante los años sesenta, ya se iniciaron los primeros contactos formales, como el establecimiento, en 1967, de una Oficina permanente de la Comisión Europea en América latina. En  1974, fueron los Parlamentos Europeo y Latinoamericano, mediante la realización de la Primera Conferencia de Parlamentarios de la Comunidad Europea y América Latina, los que dieron inicio al Diálogo Institucionalizado no solo entre ambos Parlamentos sino que entre  ambas regiones. Hoy día celebramos, con gran satisfacción, nuestra Reunión número XVII.

 

11.-     Es, asimismo, con gran satisfacción que podemos destacar el importante  papel desarrollado por el Parlamento Europeo y el Parlamento Latinoamericano en todo el proceso de profundización de las relaciones entre ambas regiones. En la práctica, siempre han estado a la vanguardia del proceso y la acción de ambos Parlamentos  ha sido fundamental en la orientación de los importantes avances registrados hasta hoy. De igual manera, los Parlamentos Nacionales de los países europeos y latinoamericanos han desempeñado un papel determinante en el fortalecimiento de las relaciones mutuas. Cuando han sido convocados a pronunciarse formalmente, el apoyo a los Acuerdos entre la Unión Europea y  los países latinoamericanos ha sido prácticamente unánime.

 

12.-     Por otra parte, en el año 1990, se originó, mediante la Declaración de Roma, el Diálogo Político Institucionalizado entre los Ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea y América Latina y el Caribe, representado por el Grupo de Río.

 

13.-   Los Diálogos Institucionalizados entre los Gobiernos, a través de sus Ministros de Relaciones Exteriores, y de los Parlamentos Europeo y Latinoamericano han sido fundamentales para el fortalecimiento de las relaciones mutuas y, en particular, para avanzar en la concreción de las  “nuevas relaciones” con “nuevos instrumentos” que se han venido impulsando, desde la década pasada. Ello se ha traducido en un claro y definitivo perfeccionamiento de la red institucional que vincula a ambas regiones. En esta perspectiva cabe destacar que, a mediados de la década pasada surgieron  nuevos Acuerdos, “ambiciosos e innovadores,” entre la Unión Europea y Centroamérica, la Comunidad Andina, Chile, Mercosur y México, cada uno de los cuales estableció, a su vez su propio marco institucional para el diálogo bilateral.

 

14.-     El proceso de perfeccionamiento del diálogo entre ambas regiones alcanzó, en el año 1999, un momento culminante con el inicio de  las Reuniones Cumbres de los Presidentes y Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea y América Latina y el Caribe.   Fue precisamente, en esta Primera Reunión Cumbre, mediante la Declaración de Río de Janeiro, que las máximas autoridades latinoamericanas y del Caribe y de la Unión Europea convinieron en el establecimiento de la Asociación Estratégica Birregional. A partir de este acontecimiento se han celebrado las reuniones Cumbres de Madrid y Guadalajara y se ha convenido celebrar la Cuarta Reunión, en Viena, en el año 2006.

 

15.-     En las reuniones Cumbres se han ido perfilando las características generales de la Asociación Estratégica, en sus ámbitos político, económico y de cooperación e impulsando la vía de los Acuerdos específicos que la van concretando. Con el objeto de realizar un seguimiento y evaluación del cumplimiento de los consensos y la preparación de la Reunión Cumbre siguiente se creó, además, un Grupo Birregional de Altos Funcionarios.

 

16.-   Es de especial significación el papel preponderante y creciente que han asumido las Cumbres en el fortalecimiento de las relaciones mutuas, tanto en lo que dice relación con la profundización  de los principios y valores comunes como en la definición de los objetivos compartidos y los mecanismos idóneos para avanzar en su cumplimiento. En particular, corresponde  relevar el papel desempeñado por las reuniones de las máximas Autoridades de ambas regiones en la concreción de los objetivos perseguidos y  la adopción de los correspondientes compromisos jurídicos por la vía de los Acuerdos de Asociación Bilaterales. El impulso de las reuniones Cumbres ha sido muy relevante en los Acuerdos de Asociación de la Unión Europea suscritos con México, en el año 2000, y con Chile, en el año 2002. De igual manera, han sido las reuniones Cumbres las que han dado inicio y han concedido una atención especial a las negociaciones para el establecimiento de una Asociación entre la Unión Europea y Mercosur y, recientemente, en la Cumbre de Guadalajara, las que dieron inicio a un proceso  que debe conducir a sendos Acuerdos de Asociación entre la Unión Europea y Centroamérica y la Comunidad Andina.   

 

17.-     Los Presidentes y Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea y América Latina y el Caribe mediante la Declaración de Guadalajara, emitida en su Tercera Reunión Cumbre de mayo del 2004, actualizaron y profundizaron los consensos alcanzados en las dos reuniones Cumbres anteriores y, en particular, reiteraron el compromiso de consolidar la Asociación Estratégica Birregional. Importa destacar, especialmente, que la Reunión de Guadalajara permitió avanzar en profundidad en dos de los temas claves de la agenda común eurolatinoamericana: el multilateralismo y la cohesión social.

 

18.-     Las máximas Autoridades de América Latina y el Caribe y la Unión Europea reiteraron su visión común en cuanto a que un sistema multilateral eficaz, basado en el Derecho Internacional, apoyado en instituciones internacionales sólidas y con las Naciones Unidas desempeñando un papel central, es esencial para lograr la paz y la seguridad internacional, el desarrollo sostenible y el progreso social.

 

 

 

19.-  La  Asociación estratégica entre América latina y el Caribe  y la Unión Europea es fundamental para enfrentar los intentos del Gobierno Norteamericano  de imponer unilateralmente  sus visiones al resto del mundo. Una globalización  sin reglas puede condenar a vastas zonas del mundo a la marginalidad y el estancamiento. Un nuevo Orden Económico que  abra paso a una racionalidad económica superior  es necesario y posible. Pero, para materializarla se requiere un enorme concierto de fuerzas  para enfrentar la tentativa de los Estado Unidos de  imponer su  hegemonía  como sustituto a un orden superior basado en reglas justas y eficientes. Nuestra asociación estratégica con sus más de sesenta países  es el principal vector de fuerzas para impulsar  el proceso en la dirección de la superación de la unipolaridad hoy día existente.

 

20.-     Por otra parte, los Jefes de Estado y de Gobierno de ambas regiones convinieron en dar prioridad a la cohesión social como uno de los principales elementos de la Asociación Estratégica Birregional y se comprometieron a cooperar para erradicar la pobreza, la desigualdad y la exclusión social, consideradas como afrentas a la dignidad humana que debilitan la democracia y amenazan la paz y la estabilidad.

 

21.-   Una contribución  crucial de la Asociación  Estratégica es la validación de una pluralidad de opciones  en materia económica-social. La riqueza de las experiencias  nacionales de nuestros  países muestra la falta de  fundamento de la idea de un “pensamiento único”, de validez universal para orientar los procesos económicos  en el sentido  del desarrollo. Una estrategia de desarrollo es una construcción  compleja que tiene  múltiples dimensiones que no  pueden ser reducidas  a un conjunto simple de recetas técnicas. La experiencia  europea en materia económico social  de mercado, políticas industriales y Estado de Bienestar, constituye una referencia de primer  orden para recrear un debate democrático  en torno a un conjunto más amplio de opciones económicas.

 

22.-     El establecimiento de la Asociación Estratégica constituye, sin duda alguna, un desafío fundamental para la  Unión Europea y para América Latina y el Caribe, con proyecciones internacionales de la mayor trascendencia para la inserción de ambas regiones en el proceso de globalización y, muy especialmente, para el proceso de integración de América Latina y el Caribe.

 

23.-     La búsqueda permanente de la más plena y eficaz aplicación de la muy completa Institucionalidad creada por las dos regiones: las Reuniones Cumbres, las Reuniones de los Parlamentos Europeo y Latinoamericano y las reuniones de Ministros de Relaciones Exteriores, así como de los Acuerdos entre la Unión Europea y México y Chile y la pronta suscripción de los Acuerdos de Asociación entre la Unión Europea y el Mercosur, la Comunidad Andina y Centroamérica constituyen hitos fundamentales para la consolidación definitiva de la Asociación Estratégica Birregional.

 

24.- La Asociación estratégica es  un gran proyecto cuyo avance y construcción requiere que se reúnan requisitos muy exigentes. Por de pronto, una Europa sólida y una  América Latina y del Caribe, también  solidamente integradas. En este plano, no caben dudas que enfrentamos una situación muy asimétrica. Aunque tenga una evidente pertinencia el debate entre ¿más Europa o más europeos?, no caben dudas que la Unión Europea ha realizado un esfuerzo colosal de integración. Desgraciadamente no se puede decir lo mismo de nuestra región. No obstante algunos avances, seguimos siendo una región con niveles extremadamente bajos de integración. La integración de nuestras infraestructuras, de nuestras plataformas energéticas, de nuestros esfuerzos tecnológicos siguen siendo en  lo esencial asignaturas pendientes. Agréguese a lo anterior el hecho que la cooperación y la integración política es un proceso que está todavía en un estado muy embrionario y se enfrenta a muy poderosos obstáculos.

 

25.- Las citas cumbres han definido una amplia ayuda de iniciativas que sería muy importante concretar. Más que agregar otras nuevas, convendría mas bien generar una Agenda corta con un número limitado de iniciativas que pudieran tener una concreción mas ó menos rápida y por esa vía a generar nuevas fuerzas y nuevos impulsos para acometer tareas de mayor alcance y envergadura.

En esta perspectiva propongo cuatro áreas en torno a las cuales emprender iniciativas concretas que pudieran tener efectos prácticos en plazos relativamente cortos:

El establecimiento de un sistema voluntario de monitoreo de nuestras democracias de suerte de disponer de mecanismos de alerta temprana respecto de las crisis políticas que agotan nuestra región.

Definición de una propuesta común para enfrentar el importante debate sobre la Reforma de la Naciones Unidas.

Convenir un programa de inversiones conjuntas que ayuden a los esfuerzos de América Latina y el Caribe a integrarse en el plano energético.

Estructurar un programa de difusión de las buenas prácticas nacionales en materia económica social que contribuya a ampliar el abanico de opciones y enfrentar con éxito la idea absurda pero recurrente de un pensamiento y un modelo único.