I.- MULTIPLES NECESIDADES INSATISFECHAS
Existen demasiadas necesidades urgentes e indiscutidas que no se han podido enfrentar esencialmente por la falta de disponibilidad presupuestaria. Por ejemplo
Ampliación sustantiva de la cobertura preescolar
Establecimiento de una subvención educacional diferenciada que permita incentivar a los mejores profesores para que vayan a las escuelas con mayores vulnerabilidades y peores resultados
Fijación de un piso de aporte educacional municipal para evitar la recurrente tendencia al desfinanciamiento de muchos municipios, producto de la caída de la asistencia escolar los meses de invierno
Perfeccionamiento de los sistemas de apoyo a la Educación Superior y sobre todo Técnica, demandada por estudiantes provenientes de hogares pobres o de clase media para hacer realidad el compromiso de que nadie sea excluido por razones económicas sociales.
Puesta en práctica de políticas de creación de empleo de mayor retorno y productividad social, especialmente para los jóvenes.
Un programa de fortalecimiento de la Atención Primaria de Salud consistente con los desafíos que plantea la reforma de la salud, particularmente en lo relativo a capital humano y capacidad de resolución, lo que es imprescindible para completar las garantías para las faltantes 31 patologías incluidas en el AUGE
Un mejoramiento de las pensiones y montepíos los que no obstante los avances de estos años continúan muy por debajo del mínimo digno. Estamos con PASIS de $ 38.000.- y montepíos muy lejos del 100% de la pensión del titular.
Un salto significativo en materia de calidad de la vivienda social y organización de los espacios urbanos populares.
Asegurar cobertura del 100 % de agua potable y alcantarillado en áreas densamente pobladas.
Programas para incentivar jubilación de personas que afectadas por el daño provisional se mantienen en sus puestos de trabajo en condiciones lamentables.
El Estado, para financiar estas necesidades y mucha otras fuertemente demandadas por la ciudadanía y comprometidos ya sea el actual gobierno (Plan Auge completo por ejemplo) o por los candidatos y candidatas presidenciales requieren de un aumento significativo de sus disponibilidades presupuestarias.
II.- CHILE PUEDE MÁS
Chile puede hacer un mayor esfuerzo a favor de los sectores medios y pobres. Chile esta a la cabeza a nivel mundial en materia de crecimiento pero desgraciadamente también en el plano de las desigualdades.
Es evidente que las desigualdades no se corrigen en plazos cortos ni a través de simples transferencias de los sectores de altos ingresos a los más carenciados. De lo que se trata es de sustentar un conjunto de políticas públicas que corrijan las inequidades y otorguen a los sectores medios y pobres la posibilidad de fortalecer sus capacidades propias. Existe un amplio consenso en cuanto al rol fundamental de las políticas educacionales en este campo. En el caso de Chile , se trata esencialmente de atacar, por un lado, las abrumadoras deficiencias de calidad en la educación impartida en los distintos establecimientos y en los distintos niveles, y por el otro lado, en materia de cobertura, se trata de reducir , en plazos cortos la enorme brecha en educación preescolar .
Es obligación del sistema tributario financiar políticas públicas que asuman estas necesidades.
La realidad tributaria chilena, puede, a la luz de los estándares internacionales, sintetizarse de la siguiente manera:
i) La carga tributaria es reducida (alrededor del 17% PIB). No existe ningún país con un nivel de desarrollo semejante al nuestro que presente una carga tributaria tan baja.
ii) Los impuestos a la renta de las personas están en un nivel intermedio. Recordemos que la principal modificación de tasas del último tiempo consistió en una rebaja de la tasa marginal del 45% al 40% la que implicó una menor recaudación del orden de los US$ 100 millones anuales.
iii) Las empresas están afectas a una tasa de impuesto de 17% sobre las utilidades, reconocidamente baja de acuerdo a cualquier parámetro objetivo de comparación. Los pagos por este rubro operan además como crédito para el pago del impuesto Global Complementario.
iv) Los impuestos indirectos tienen en consecuencia una incidencia desmedida. De hecho, el IVA representa 51 % del total de la recaudación. Esto habla de una estructura fuertemente regresiva que permite afirmar, con todo rigor, que proporcionalmente a sus ingresos, los sectores pobres y los sectores medios son los que más impuestos pagan.
v) Subsisten franquicias extremadamente onerosas y crecientemente injustificadas.Así, según el SII, para el año 2004, el “gasto tributario” es decir el total de exenciones , franquicias y otros privilegios tributarios especiales alcanzó a US$ 3.020 millones, esto equivale a 4% del PIB o a aumentar nueve puntos de IVA.
vi) A pesar de los progresos de los últimos años los niveles de evasión y elusión, siguen siendo todavía altos en comparación con los de países de mayor desarrollo.
La conclusión de todo esto es obvia. Es perfectamente posible financiar un Plan de Igualdad de Oportunidades y Resultados sin poner en absoluto en cuestión la generación de altos niveles de inversión y crecimiento. La carga tributaria puede y deberá aumentar en los próximos años en función de la necesidad de enfrentar las desigualdades y asegurar mayor cohesión social. Además esta tenderá a aumentar por la propia dinámica de nuevas necesidades que surgen de los mayores niveles de desarrollo (infraestructuras, inversión, seguridad ciudadana).
No es justo ni correcto, hacer depender la viabilidad de un Programa de Igualdad de Oportunidades y Resultados principalmente de un alto nivel de crecimiento económico. Por cierto, se trata de asegurar que este sea el mas alto posible (cercano al 7% respecto de las mejores estimaciones de crecimiento potencial) pero no hay razón para supeditar el enfrentamiento de las desigualdades a la configuración de un escenario óptimo que no es necesariamente el más probable.
Justamente por responsabilidad social y también fiscal es preciso diseñar una propuesta concreta que asegure un financiamiento sólido de los nuevos compromisos en distintos escenarios de crecimiento. En este plano lo peor es la demagogia de los compromisos sin financiamiento y es también contraproducente la incertidumbre de las propuestas difusas. Por lo demás el sector empresarial puede perfectamente entender que la póliza de seguros que representó la Reforma Tributaria de 1991 está ampliamente vencida y que corresponde su renovación en condiciones que el valor de sus activos se ha multiplicado por varias veces.
III.-PROPUESTAS
Existen diversas opciones que conviene evaluar en detalle en un debate técnico político que es urgente organizar. Las principales pasan por racionalizar y trasparentar el engorroso sistema tributario chileno.
Se trata de establecer como política general la eliminación (gradual en algunos casos) del gasto tributario y, en los casos que corresponda, reemplazar por cambios en las tasas que equiparen el beneficio o bien por subsidios directos expresados en el Presupuesto como transferencias del sector público y sometidos al igual que todo el gasto público, a una evaluación permanente y prolija a fin de que el subsidio no vaya más allá de lo rigurosamente necesario.
La idea central de la es que el sistema impositivo se utilice exclusivamente para recaudar impuestos. Los beneficios que el Estado decida otorgar se darían estrictamente mediante la asignación de partidas presupuestarias, debidamente aprobadas por el Congreso. Esta medida elimina una de las principales fuentes de elusión tributaria.
Por otra parte, se trata de converger hacia un sistema de tasa única en que la diferencia entre ser persona natural y jurídica (empresa) sea fiscalmente indiferente. Desde ya se propone eliminar el Fondo de Utilidades Tributarias que fue creado en 1983 para intentar recomponer la inversión, luego de una colosal crisis que redujo el PIB en cerca de 15% (mediante este mecanismo se elude el pago de impuesto a la renta por distribución de utilidades). Este es uno de los principales medios de elusión del impuesto a la renta por parte de las personas.
En la forma propuesta, las empresas pagarían una tasa única de impuesto sobre sus utilidades, distribuidas o no, y las personas sobre su renta total sin excepciones de ningún tipo. (Esta propuesta no altera el principio que son los individuos los que pagan los impuestos. Lo único que hace es que los individuos paguen los impuestos sobre base de ingreso devengado y no sobre base caja.) Este mecanismo también evita que las personas de mayores ingresos se organicen en empresas para eludir las tasas de 40% y gozar de la tasa del 17% aplicable a las empresas. Todo esto podría incluso permitir una reducción del impuesto a los ingresos medios en relación a la tasa actual.
* Los cálculos corresponden a valoresestimados de 2004 según SII. Informe de Gasto Tributario Diciembre 2003 (Ejecución 2002, Proyección2003 y 2004
En esta óptica el carácter redistributivo del Estado no se medirá en la progresividad o regresividad del sistema tributario sino en el gasto y programas sociales del sector público. Es así como el Estado podría concentrar su gasto en los grupos de más bajos ingresos y eliminar las prebendas que hoy otorga a los grupos de más altos ingresos o empresas, todas de difícil justificación. Se ha dicho que el sistema actual es progresivo por las tasas crecientes y porque exime de impuestos a un alto porcentaje de la fuerza de trabajo. Se puede perfectamente seguir eximiendo a quienes corresponda pero corrigiendo las inequidades existentes que, contrariamente a lo que se piensa, no benefician a las actividades que dice promover y más bien resultan en ingresos adicionales para los grupos de más altos ingresos.
En suma, se proponen las siguientes medidas concretas.
1.- Mejorar las estrategias de fiscalización para reducir la evasión. Por ejemplo, restringiendo el secreto bancario que ha protegido a muchos delincuentes tributarios. Además, Chile está bajo fuerte y creciente presión internacional para cambiar las leyes en esta materia para facilitar el combate al terrorismo y al lavado del dinero precisamente de las drogas. Se estima que la aplicación de nuevas medidas de fiscalización puede llegar a aportar 700 millones de dólares.
2.- Eliminar el diferimiento de pagos del Impuesto Global complementario (741 millones de dólares).
3.- Eliminar la franquicia que permite diferir el pago de impuestos por la vía de aplicar depreciación acelerada. Se propone eliminar esta franquicia para las grandes empresas, vale decir, aquellas con ventas