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Pacto Fiscal por la Equidad (2005)


I.- MULTIPLES NECESIDADES INSATISFECHAS

 

Existen demasiadas necesidades urgentes e indiscutidas que no se han podido enfrentar esencialmente por la falta de disponibilidad presupuestaria. Por ejemplo

 

 

Ampliación sustantiva de la cobertura preescolar

 

Establecimiento de una subvención educacional diferenciada que permita incentivar a los mejores profesores  para que vayan a las escuelas con mayores  vulnerabilidades y peores resultados

 

Fijación de un piso de aporte educacional municipal para evitar la  recurrente tendencia al desfinanciamiento   de muchos municipios, producto de la caída de la asistencia  escolar los meses de invierno

 

Perfeccionamiento  de los  sistemas de apoyo  a la Educación Superior y sobre todo Técnica, demandada por estudiantes provenientes de hogares pobres o de clase media para hacer realidad el compromiso de que  nadie sea excluido por razones económicas sociales.

 

 

Puesta en práctica de políticas  de creación de empleo de mayor retorno y productividad social, especialmente para los jóvenes.

 

Un programa de fortalecimiento de la Atención Primaria de Salud consistente con los desafíos que plantea la reforma de la salud, particularmente en lo relativo a capital humano y capacidad de resolución, lo que es imprescindible para completar las  garantías para las faltantes 31 patologías incluidas en el  AUGE

 

 

Un mejoramiento de las pensiones  y montepíos los que no obstante los  avances de estos años  continúan muy por debajo del mínimo digno. Estamos con PASIS de $ 38.000.- y montepíos muy lejos del 100% de la pensión del titular.

 

Un salto significativo en materia de calidad de la vivienda social y organización de los  espacios urbanos   populares.

 

 

Asegurar cobertura del 100 % de  agua potable  y alcantarillado en áreas  densamente pobladas.

 

Programas para  incentivar  jubilación  de personas que afectadas por el daño provisional  se mantienen en sus puestos de trabajo en condiciones lamentables.

 

El Estado, para financiar estas necesidades y mucha otras fuertemente  demandadas por la ciudadanía y comprometidos  ya sea  el actual gobierno  (Plan Auge  completo por ejemplo)  o por los candidatos y candidatas presidenciales requieren de un aumento significativo de sus disponibilidades presupuestarias.

 

 

 

II.- CHILE PUEDE MÁS

 

 

Chile puede  hacer un mayor esfuerzo a favor de los sectores medios y pobres. Chile esta a la cabeza a nivel mundial en materia de  crecimiento pero desgraciadamente también en el plano de las  desigualdades.
Es evidente  que las desigualdades no se corrigen en plazos cortos  ni a través  de simples transferencias de los sectores  de altos ingresos a los  más carenciados. De  lo que se trata es de  sustentar un conjunto de políticas públicas que corrijan las inequidades y otorguen a los sectores medios y pobres  la posibilidad de fortalecer sus capacidades propias. Existe un amplio  consenso en cuanto al rol  fundamental de las políticas educacionales en este campo. En el caso de Chile , se trata esencialmente de atacar,  por un lado,  las  abrumadoras deficiencias de calidad en la  educación impartida en los distintos  establecimientos  y en los distintos niveles,  y por el otro lado, en materia de cobertura,  se trata de reducir , en plazos cortos  la enorme brecha en educación preescolar .

 

Es obligación del sistema  tributario  financiar políticas públicas  que asuman estas necesidades.

 

La realidad tributaria chilena, puede, a la luz de los estándares internacionales, sintetizarse de la siguiente manera:

 

i) La carga tributaria es reducida (alrededor del 17% PIB). No existe  ningún país con un nivel de  desarrollo semejante al nuestro que presente una carga tributaria tan baja.

 

ii)  Los impuestos a la renta de las personas están en un nivel intermedio. Recordemos que la principal modificación de tasas del último tiempo consistió en una rebaja  de la  tasa  marginal del 45% al 40%  la que implicó una menor  recaudación del orden  de los US$ 100 millones anuales.

 

iii) Las  empresas están afectas a una tasa de impuesto de 17% sobre las utilidades, reconocidamente baja de acuerdo a cualquier parámetro objetivo de comparación. Los pagos por este rubro operan  además como crédito para el pago del impuesto  Global Complementario.

 

 

 

iv)  Los impuestos indirectos tienen en consecuencia  una incidencia desmedida. De hecho,  el IVA representa 51 % del total de la recaudación. Esto habla de una estructura fuertemente regresiva que permite  afirmar, con todo rigor,  que proporcionalmente a sus ingresos, los sectores pobres  y los sectores medios son los que más impuestos pagan.

 

v) Subsisten franquicias  extremadamente  onerosas  y crecientemente  injustificadas.Así, según el SII, para el año 2004,  el “gasto tributario”  es decir el total de exenciones , franquicias y otros privilegios  tributarios especiales alcanzó  a US$ 3.020 millones, esto  equivale a 4% del PIB o a aumentar nueve puntos de  IVA.

 

vi) A pesar de los progresos de los últimos años los niveles de evasión y  elusión, siguen siendo todavía altos en comparación con los de países de mayor desarrollo.

 

La conclusión de  todo esto es obvia. Es perfectamente posible  financiar un Plan de Igualdad de Oportunidades y Resultados sin poner en absoluto en cuestión la generación de altos niveles de  inversión y crecimiento. La carga tributaria puede  y deberá aumentar en los próximos años  en función de la  necesidad de enfrentar las desigualdades y asegurar mayor  cohesión social. Además esta tenderá a aumentar por la propia  dinámica de nuevas necesidades que surgen de los mayores  niveles de desarrollo (infraestructuras, inversión, seguridad ciudadana).

 

No es justo ni correcto, hacer depender la viabilidad de un Programa  de Igualdad  de Oportunidades y  Resultados  principalmente de un alto nivel de crecimiento económico. Por cierto, se trata de asegurar que este sea  el mas alto posible  (cercano al 7% respecto de las mejores estimaciones de crecimiento potencial)  pero no hay razón para supeditar el enfrentamiento de las desigualdades a la configuración de un escenario óptimo que no es necesariamente el más probable.

 

Justamente por  responsabilidad social y también fiscal es preciso diseñar una propuesta  concreta que asegure un financiamiento  sólido de  los nuevos  compromisos en distintos escenarios de crecimiento. En este plano lo peor es la demagogia de los  compromisos sin financiamiento y es también  contraproducente la incertidumbre de las propuestas difusas. Por lo demás el sector empresarial puede perfectamente entender que la póliza de seguros  que representó la Reforma Tributaria de 1991 está ampliamente vencida y que corresponde  su renovación  en  condiciones que el valor de sus activos se ha multiplicado por varias veces.

 

 

 

 

 

 

III.-PROPUESTAS

 

 

Existen diversas opciones que conviene evaluar en detalle en un debate técnico político que es urgente organizar. Las principales pasan por  racionalizar y trasparentar el engorroso sistema tributario chileno.

 

Se trata de establecer como política general la eliminación (gradual en algunos casos) del gasto tributario y, en los casos que corresponda, reemplazar por cambios en las tasas que equiparen el beneficio o bien por subsidios directos expresados en el Presupuesto como transferencias del sector público y sometidos al igual que todo el gasto público, a una evaluación permanente y prolija a fin de que el subsidio no vaya más allá de lo rigurosamente necesario.

 

La idea central de la es que el sistema impositivo se utilice exclusivamente para recaudar impuestos. Los beneficios que el Estado decida otorgar se darían estrictamente mediante la asignación de partidas presupuestarias, debidamente aprobadas por el Congreso. Esta medida elimina una de las principales fuentes de elusión tributaria.

 

Por otra parte, se trata de converger hacia un sistema de tasa única en que la diferencia entre ser persona natural y jurídica (empresa) sea fiscalmente indiferente. Desde ya se propone eliminar el Fondo de Utilidades Tributarias que fue creado en 1983 para intentar recomponer la inversión, luego de una colosal crisis que redujo el PIB en cerca de 15% (mediante este mecanismo se elude el pago de impuesto a la renta por distribución de utilidades). Este es uno de los principales medios de elusión del impuesto a la renta por parte de las personas.

 

En la forma propuesta, las empresas pagarían una tasa única de impuesto sobre sus utilidades, distribuidas o no, y las personas sobre su renta total sin excepciones de ningún tipo. (Esta propuesta no altera el principio que son los individuos los que pagan los impuestos. Lo único que hace es que los individuos paguen los impuestos sobre base de ingreso devengado y no sobre base caja.) Este mecanismo también evita que las personas de mayores ingresos se organicen en empresas para eludir las tasas de 40% y gozar de la tasa del 17% aplicable a las empresas. Todo esto podría incluso permitir una reducción del impuesto a los ingresos medios en relación a la tasa actual.

 

 * Los cálculos corresponden a valoresestimados de 2004 según SII. Informe de Gasto Tributario Diciembre 2003 (Ejecución 2002, Proyección2003 y 2004

 

 En esta óptica el carácter redistributivo del Estado no se medirá en la progresividad o regresividad del sistema tributario sino en el gasto y programas sociales del sector público. Es así como el Estado podría concentrar su gasto en los grupos de más bajos ingresos y eliminar las prebendas que hoy otorga a los grupos de más altos ingresos o empresas, todas de difícil justificación. Se ha dicho que el sistema actual es progresivo por las tasas crecientes y porque exime de impuestos a un alto porcentaje de la fuerza de trabajo. Se puede perfectamente seguir eximiendo a quienes corresponda pero corrigiendo las inequidades existentes que, contrariamente a lo que se piensa, no benefician a las actividades que dice promover y más bien resultan en ingresos adicionales para los grupos de más altos ingresos.

 

En suma, se proponen las siguientes medidas concretas.

 

1.- Mejorar las estrategias de fiscalización para reducir la evasión. Por ejemplo, restringiendo el secreto bancario que ha protegido a muchos delincuentes tributarios. Además, Chile está bajo fuerte y creciente presión internacional para cambiar las leyes en esta materia para facilitar el combate al terrorismo y al lavado del dinero precisamente de las drogas. Se estima que la aplicación  de nuevas medidas de fiscalización puede llegar a aportar 700 millones de dólares.

 

2.- Eliminar el diferimiento de pagos del Impuesto Global complementario (741 millones de dólares).

 

                              
3.- Eliminar la franquicia que permite diferir el pago de impuestos por la vía de aplicar depreciación acelerada. Se propone eliminar esta franquicia para las grandes empresas, vale decir, aquellas con ventas