Como la gran mayoría de las elecciones, la del 2005 será una batalla por el futuro, una disputa por el cambio y su orientación. Un buen balance de gestión, ayuda y mucho, a enfrentar en mejores términos el desafió, pero en si no asegura el triunfo frente a un adversario que, a pesar de su desgaste, representa la opción más competitiva que la derecha chilena ha conseguido levantar en los últimos… 50 años.
Un nuevo triunfo de la Concertación supone que se reúnan un conjunto muy exigente de condiciones, comenzando por una oferta de futuro, que sea a la vez atractiva y creíble, prometedora y responsable.
En el lanzamiento de la campaña municipal de la concertación el Presidente Lagos sintetizo la obra de su gobierno y de modo general de la concertación repitiendo y repitiendo la afirmación: “Chile es un país sólido” Y es cierto, con mucho esfuerzo Chile a adquirido una solidez que le permite funcionar de una manera que a pesar de muchas insuficiencias , constituye más bien una excepción en América Latina y el mundo en desarrollo.
Pero eso esta, es el fruto de todos los esfuerzos del pasado. Por eso mismo no puede ser la promesa de futuro. Asimismo hablar de la Concertación 4 es la mejor receta para una derrota rápida e inapelable.
La concertación necesita recomponerse no solo con otro maquillaje para enfrentar una nueva contienda electoral. La cuestión planteada es mucho más de fondo, se trata de formular una propuesta que asuma el fin (al menos subjetivo) de la transición.
Nos hemos pasado quince años hablando del Chile que se puede construir. Ahora, a partir de nuestras realizaciones podemos y debemos convocar al Chile que queremos construir. Del Chile sólido que nos legan los Presidentes Aylwin, Freí y Lagos debemos avanzar al Chile justo que tanto anhelamos.
No es demasiado difícil describir un Chile con estas características. Más protección y más oportunidades son las principales demandas de una abrumadora mayoría de los chilenos. Más protección en la calle, en el trabajo, frente a la vejez y las enfermedades; más oportunidades de empleo, formación y sobre todo de educación, vía fundamental de progreso en la vida.
Esta oferta de más protección y oportunidades tiene que ser pulida de acuerdo a las claves que mejor interpreten el sentir ciudadano y escrita con la caligrafía que resulte más atractiva y novedosa. Al fin de cuentas esa es una tarea de publicistas. Sin duda nada fácil cuando se trata de presentar una coalición que habrá cumplido 16 años en el poder. Pero la cuestión previa es como hacer creíble ese Chile más justo como construcción futura, explicando al mismo tiempo porque no fuimos capaces de construirlo en el pasado.
La resolución de esta cuestión implementa un enorme desafió político-intelectual. A continuación algunas ideas susceptibles de organizar la arquitectura básica de una propuesta en esa dirección.
I
UN NUEVO IMPULSO DEMOCRATICO
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Subjetivamente, en la percepción ciudadana, la transición terminó y hace ya bastante tiempo. Un asunto distinto es la calidad de la democracia que hemos construido. Una democracia de mínimos, de baja energía, percibida como irrelevante por amplios sectores de la sociedad partiendo por los jóvenes que en teoría debieran ser el principal factor de cambio. Una democracia que se agota precozmente pierde progresivamente su capacidad de transformación. Se instala así una suerte de círculo vicioso. Como la democracia muestra poca capacidad de resolución de cuestiones fundamentales, los ciudadanos se distancian progresivamente y al actuar de este modo se hace aun mas difícil generar la fuerza que permita romper las amarras y modificar las correlaciones de fuerza. Se abre aquí un ámbito que va mucho mas allá de la reformas constitucionales tradicionales, no obstante que del proceso actual es evidente que quedara pendiente la imprescindible modificación del sistema electoral binominal. Se trata, ni más ni menos que de hacerse cargo de la enorme CONCENTRACIÓN DEL PODER que se ha producido en Chile. El nuevo impulso democrático debe orientarse a una redestrucción del poder:
I) Hacia los ciudadanos creando nuevas instituciones como la Iniciativa Popular de Ley y la revocación de mandatos
II) Entre las instituciones atenuando el excesivo presidencialismo, por una parte y limitando las reelecciones de los parlamentarios, por la otra.
III) Hacia las comunas promoviendo el paso desde las actuales administraciones locales a verdaderos gobiernos comunales.
IV) Hacia las regiones promoviendo una efectiva regionalización
II
UN SHOK SOLIDARIO
Es altamente probable que el Presidente Lagos termine con una distribución de los ingresos aun mas mala de la que tenia el país al comenzar su gobierno..Es a su vez bien sabido que nuestra estructura de distribución se cuenta entre las más regresivas del mundo. Decir que esta es una cuestión de largo plazo que solo se arregla con un salto cualitativo en educación equivale a decir que no hay nada que hacer salvo asumir esta realidad que constituye una amenaza a la cohesión social y condiciona fuertemente la mala percepción ciudadana sobre la democracia. No se trata en absoluto de invalidar lo hasta ahora realizado, particularmente, en materia de reducción de la pobreza. A diferencia de la gran mayoría de los países en desarrollo Chile ha conseguido alcanzar niveles superiores de integración social,. El problema es que esta es extraordinariamente desigual. El tema es en extremo complejo. Me atrevo a proponer las siguientes ideas todas ellas estrechamente vinculadas entre si:
I) Una política de generación de empleos a partir de la transformación de un amplio espectro de necesidades sociales en puestos de trabajo (atención de la tercera edad, reforzamiento de los apoyos estudiantiles, animación deportiva, promoción de la cultura ecológica, etc.) un programa de ampliación rápida de la cobertura preescolar que, no obstante los esfuerzos desplegados no supera en la actualidad el 30% del universo de niños entre 0 y seis años. Este puede ser un programa de tremendo impacto social, que le cambie su triste destino a miles de niños y puede, a su vez, ser la oportunidad para la creación de miles de puestos de trabajo, destinados en particular a incentivar la inserción laboral de las mujeres,
II) Una reforma provisional que se haga cargo de los graves problemas del sistema actual: mala cobertura, fuerte machismo, altos costos de administración, baja tasa de reemplazo. En este plano se requieren reformas muy de fondo. Una cuestión inescapable es el aumento de la tasa de cotización. Un 10% con la actual esperanza de vida es a todas luces insuficiente para asegurar una pensión decente. Por otra parte, es evidente que el sistema requiere un componente solidario, sin el cual la mayoría de los chilenos tiene bien poco que esperar de bueno para su vejez. La reforma provisional debiera ser capaz de movilizar recursos para incentivar la incorporación al sistema de un amplio sector que en la actualidad esta fuera y al mismo tiempo atenuar la lógica puramente individualista que anima al actual sistema. A la hora de hacer los números, es importante tener presente que el déficit prevional alcanza a 5.7 puntos de producto, esto es del orden de los US 5 mil millones financiados año a año por el presupuesto publico.
Un pacto fiscal para enfrentar en serio las reformas anteriores.
III
DE LA POLÍTICA MACRO A UNA ESTRATEGIA DE DESARROLLO
Chile tiene una política macro muy alabada por moros y cristianos. Sin embargo, crecemos poco. En promedio, este gobierno terminara con un crecimiento promedio que no superara la mitad de los niveles de 6% que nos hicieron famosos en el pasado.Podemos seguir con una política que garantice muy baja inflación, cuentas fiscales incluso excedentarias pero ... con un crecimiento por debajo del potencial y cientos de miles de chilenos pagando en desempleo los costos de una economía sobreajustada. Chile a dado pruebas ampliamente satisfactorias de responsabilidad macroeconómica y disciplina fiscal. Se trata ahora de hacer frente a los problemas mas fundamentales de nuestra estructura productiva: falta de innovación, dependencia excesiva de un numero limitado de recursos naturales que incorporan poco valor agregado, fuerte heterogeneidad estructural, expresada en la polarización entre un numero relativamente pequeño de empresas grandes y medianas altamente competitivas y fuertemente orientadas hacia el mercado externo y miles de empresas pequeñas que marcan el paso con bajos niveles de productividad y sin posibilidad alguna de beneficiarse de los procesos de apertura y ampliación de comercio que Chile ha protagonizado. Definitivamente hay que romper con una ortodoxia que ha impedido avanzar en la puesta en práctica de una estrategia de desarrollo que oriente la generación de capacidades laborales, profesionales, tecnológicas hacia los sectores que claramente manifiestan ventajas competitivas. El paso de la política macro a una estrategia de desarrollo efectiva supone además contar con una institucionalidad tan sólida en materia de desarrollo como la que Chile ya dispone en materia de control de la inflación (Banco Central) y disciplina fiscal (Ministerio de Hacienda).