Terminando el 2001 es bueno reflexionar respecto del año que viene. Estoy convencido que el 2002 va a ser, desde un punto de vista general, un año complejo.
La economía internacional ha tardado mucho más en recuperarse. Los pronósticos para las principales economías del mundo son todavía pesimistas. Estados Unidos crecerá en torno al 1%; nada mejor se prevé para el caso de Europa, mientras que Japón va a tener un nuevo año de crecimiento negativo. Las locomotoras del mundo decididamente están a mal traer y eso naturalmente tiene un impacto en las economías emergentes.
La situación latinoamericana se presenta a su vez muy inquietante. Nadie sabe en qué va a terminar la crisis argentina, pero es evidente que ésta está lejos todavía de ser contenida y vamos a continuar sufriendo los efectos del desastre que han sido la política y la economía argentinas durante décadas.
Se estima, sin embargo, que las posibilidades de reversión de estas tendencias podrían comenzar a intervenir hacia el segundo semestre del 2002, con una economía norteamericana que comenzará aunque todavía tímidamente un proceso de reactivación.
Para un país chico como el nuestro lo que ocurra en el mundo internacional es muy importante, pero no determinante. Chile ha hecho la demostración de que siendo un país pequeño puede tener tasas de crecimiento altas incluso en períodos más bien morosos de la economía internacional. Esto es lo propio de los países chicos que hacen las cosas bien, que se pueden insertar en algunos nichos específicos que pueden no ser muy dinámicos de la economía internacional, pero que con aumentos permanentes de competitividad pueden ir ganando partes de mercado generando así alzas en las tasas de crecimiento domésticas.
Esa es la política que siguió Chile durante los años 80 y 90 y que tenemos que volver a desplegar.
Con todo, creo que el 2002 va a ser muy importante para la Quinta Región. Estoy convencido que puede ser el año en el que se adopten algunas decisiones clave respecto de proyectos los cuales hemos venido trabajando durante años. Así lo espero en todo lo que tiene que ver con los sistemas de embalses de la Quinta Región, tanto la decisión de construir un embalse en la cabecera del río Aconcagua y en Putaendo, como la definición técnicamente más conveniente respecto de soluciones de riegos en los valles de los ríos Ligua y Petorca.
A su vez, el 2002 debe ser el año en donde se inicien las obras de la CH 60 que es la gran carretera que está faltando para completar un circuito vial que de lejos va a ser el mejor de América Latina y va a constituir una palanca espectacular de desarrollo para esta región.
En el 2002 debieran también experimentar avances muy notables la construcción del Troncal Sur agregándose a los tremendos progresos que han significado la nueva 5 Norte y la nueva 68.
El próximo año debiera ser también muy decisivo respecto del proyecto de Codelco de comprar la Minera Disputada de Las Condes para establecer en nuestra Quinta Región la mina de cobre más grande del mundo. Esta constituye una decisión de gran envergadura que pueda dar lugar a la construcción de un complejo minero que involucre a la Fundición Chagres y también a Enami – Ventanas resolviéndose así de esta manera, en forma definitiva, los problemas de financiamiento de la Empresa Nacional de Minería.
El 2002 puede ser también un año importante en materia de recuperación ferroviaria. Por una parte, deben empezar los trabajos de la cuarta etapa y por otra parte espero que se puedan tomar decisiones respecto de la extensión del tren desde al menos Limache a Quillota para ir preparando la llegada posteriormente a La Calera.
Por otra parte, como ya ha sido anunciado hay decisiones muy importantes en materia de equipamiento en salud, con un convenio de programación que involucra inversiones de más de 25 mil millones de pesos que debieran permitir mejorar de manera muy sustancial los principales establecimientos sanitarios de la Quinta Región.
Estas son algunas de las cuestiones que nos esperan durante el 2002 y en las debemos trabajar con mucha resolución. Si somos capaces de concretarlas, no obstante la confusión todavía reinante en el cuadro internacional, es posible pensar que estamos iniciando lo que podría ser un buen año para nuestra V Región.