Los partidos políticos de la Concertación están en el epicentro de la crisis. Se trata de instituciones particularmente menos modernizadas, y es aquí donde el clientelismo puede determinar el resultado de las elecciones. Se equivoca la derecha cuando trata de explicar por aquí sus catorce derrotas consecutivas, sin embargo, hay lugar para una crítica y autocrítica, que debe ser implacable para producir las correcciones que se requieren.
Todos los partidos, en grados diversos, hemos erosionado fuertemente nuestra capacidad de representación ciudadana. Existe una cantidad importante de conflictos, luchas y reivindicaciones que se canalizan externamente.
Como reacción se ha producido una instalación precaria de los partidos en la administración del poder, limitados por el presidencialismo exacerbado y un sistema electoral, cuyos protagonistas principales son los candidatos y no los partidos políticos y un sistema económico fuertemente privatizado. Es así, que el único punto fuerte de los partidos es ser el “chasís” para las campañas.
Este ámbito precario es el terreno fértil para el clientelismo; la existencia de operadores y el “robo hormiga”. Pero además, para la multiplicación de prácticas fronterizas, como la manipulación de padrones y las elecciones con irregularidades; los problemas con el financiamiento interno y tribunales supremos muchas veces paralizados. Conclusión: los partidos políticos han sido incapaces de autorregularse.
Hoy quiero proponer diez medidas, que se refieren específicamente al tema de los partidos, alianzas y campañas.
1.- Insistir en la reforma electoral: fin del binominalismo.
2.- Cambios en la Ley de Financiamiento,
- Fin de las donaciones privadas.
- Intervención del servicio de Impuestos Internos para controlar las rendiciones
- Pérdida del mandato de los legisladores en caso de una transgresión grave a la ley.
3.- Limitación de mandatos a autoridades electas (senadores, diputados, alcalde, concejales y consejeros regionales)
- Máximo de dos períodos consecutivos.
- Terminar con la competencia desleal con los ciudadanos
- Desmantelar clientelas
4.- Revocación de Mandatos a través del referéndum revocatorio
- Precisar rol de cada cual. Hay que diferenciar entre representación y clientelismo.
- Castigar la usurpación de funciones
- Terminar con parlamentarios gestores de “demandas de la gente” que simplemente no corresponden (puestos de trabajo, renegociación de deudas, etc)
5.- Creación de una Superintendencia de Partidos Políticos
- Esta debe supervigilar el cumplimiento de los estatutos que cada partido autónomamente se otorgue.
- Este organismo debería tener autonomía (como el Banco Central), con miembros elegidos por períodos largos y presupuesto autónomo. Sus funciones serían:
a) Llevar el control del padrón de los militantes del partido.
b) Supervigilar el cumplimiento de las normas electorales y calificar las elecciones.
c) Auditar los gastos electorales y aprobarlos.
d) Supervisar funcionamiento de los Tribunales Supremos.
6.- Crear mecanismos para una cuenta periódica, obligatoria y exhaustiva de las actuaciones del partido respectivo, al menos una vez al año, por un medio de comunicación masivo.
7.- Obligación de que cada partido establezca una comisión político–técnica multisectorial, que se encargue de la función programática del partido, que debería realizarse desde la base hasta la más alta estructura directiva.
8.-Establecimiento de un Código de Conducta que promueva comportamientos basados en sólidos valores éticos.
9.- Concordar un Código de Etica multipartidario que establezca los valores mínimos que deber respetarse en la relación entre los partidos, con el fin de no degradar la acción política. Por ejemplo, evitar la proliferación de candidaturas tránsfugas.
10.- Alianzas políticas que compatibilicen el ordenamiento y la disciplina básica en torno al apoyo del programa de Gobierno, sin que eso implique perdida de su identidad o renuncia a luchar por las ideas propias. De otra forma, las alianzas o debieran derivar en fusiones o se transforman en camisas de fuerza, que empobrecen la expresión de la necesaria diversidad.