SESION 26
El señor FREI, don Eduardo (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Gazmuri.
El señor GAZMURI.- Señor Presidente, es evidente que para las fuerzas de la coalición que gobierna el país esta discusión no es fácil, porque, como se mencionó aquí -y lo hemos expresado nosotros y lo ha reconocido la Presidenta de la República-, la aplicación del Transantiago, concebida como una gran reforma del transporte público de la Capital, ha sido inicialmente un fracaso.
Pero ese no es el punto que estamos discutiendo esta tarde. Aquello ha sido asumido. Es un fracaso donde tienen responsabilidades políticas evidentes dos Gobiernos de la Concertación: el del Presidente Lagos, durante el cual se diseñó el Sistema, y el de la Presidenta Bachelet, en el que se tomó la decisión de implementarlo sin que estuvieran las condiciones básicas para su funcionamiento. Eso ha sido reconocido en forma bastante explícita por el Ministro Cortázar hoy día, y la Presidenta de la República, con la valentía que la caracteriza, lo asumió directamente ante el país.
Aquí no estamos en deuda desde el punto de vista de asumir nuestras responsabilidades. Y subrayo la expresión "nuestras" porque, aun cuando no participé -porque no me correspondía- en todos los avatares de esta desgraciada iniciativa, soy parte de la coalición gobernante. Pero no puedo asumir como propios nuestros éxitos y, al mismo tiempo, desconocer la responsabilidad que en los errores nos atañe por pertenecer a ella.
Debo señalar con claridad que la responsabilidad política es nuestra, de dos Gobiernos de la Concertación. Y la ciudadanía sabrá juzgar.
Yo, a decir verdad, creo muy poco en la eficacia de las Comisiones investigadoras de la Cámara de Diputados, porque a la segunda sesión se politizan al extremo. Ojalá que esta vez lo hagan bien.
Pero, como vivimos en democracia, el juicio político lo emitirán finalmente los millones de ciudadanos y ciudadanas de este país que votan. Unos y otras verán si nos renuevan o nos retiran la confianza. Y para eso pesará el conjunto de nuestra obra. Luego de ello, como siempre y desde siempre, habremos de asumir nuestra responsabilidad ciudadana.
Nunca nos hemos escudado detrás de las armas para gobernar y siempre vamos a estar disponibles para enfrentar el juicio público y el de los ciudadanos.
La cuestión radica en que debe resolverse el problema del Transantiago y no sólo constatar que el programa estaba mal diseñado. Y hay que solucionarlo pensando precisamente en los millones de santiaguinos, en particular los más pobres, que sufren todos los días.
Obviamente, se trata de un asunto difícil de resolver. Pero el Gobierno está empeñado en ello.
Por otro lado, no se puede sostener aquí que no se ha llegado con un plan. No solo se ha venido a pedir un dinero que tiene un fin muy específico -evitar que suban las tarifas-, sino que, además, el Ministro ha traído un programa.
Se podrá creer -más, regular o menos- que ese plan se llevará a efecto. Pero él incluye los cinco puntos que se mencionaron.
Hay ciertos aspectos del programa que implican recursos: algunos provendrán del proyecto en estudio, y otros, de diversas fuentes que tiene el Estado.
Es decir, existe un plan difícil para normalizar la situación dentro de un plazo -espero que sea lo más breve posible-, que no puede ser inmediato, porque, como los errores son muy profundos, la corrección no es cosa de un día para otro. Y eso es responsabilidad nuestra, de este Gobierno, que tiene legitimidad, fuerza y apoyo para enfrentar los problemas, incluso los creados por nosotros mismos.
Entre otras cosas, ese plan requiere financiamiento público, si no se quiere subir las tarifas. Ello es ineludible, salvo que alguien pretenda saltarse el Estado de Derecho -¡y yo los desafío!- por unos convenios que -de acuerdo- son un desastre.
Yo no estoy dispuesto a saltarme el Estado de Derecho, como tampoco estoy por justificar a la gente que huye de la justicia como algunos señores Senadores lo hicieron anteayer con respecto a un prófugo condenado por crímenes brutales contra la humanidad y contra chilenos.
En consecuencia, aquí, o subimos las tarifas, o rompemos el Estado de Derecho, o contamos con un aporte público.
Esa es la cuestión que debemos resolver.
Lo que pretende hoy día la Oposición, a mi juicio, es propinar una derrota política al Gobierno. No anda buscando solucionar el problema de los "pobres santiaguinos", sino -reitero- propinar una derrota política al Gobierno. Y lo manifestó el Senador señor García -yo lo escuché-, al señalar que: "No es que no queramos dar plata, sino que pretendemos que se entregue un poco menos y que se arregle esto en la Comisión Mixta".
Y yo digo, ¿por qué no lo arreglamos mañana en las Comisiones unidas? Lo haríamos más rápido. ¿Por qué no lo resolvimos ayer, cuando trabajamos durante 10 horas en las Comisiones unidas y el Gobierno estuvo disponible para recoger las proposiciones planteadas por la Oposición? Hoy estábamos citados para esta mañana, y la reunión no se llevó a efecto porque el día anterior se rechazó la idea de legislar.
Entonces, la Derecha está a favor de asestarnos una derrota política y, finalmente, aprobar en Comisión Mixta las platas necesarias para que no suban las tarifas. Eso me parece una maniobra politiquera.
Pero, en fin, están en su derecho, son Oposición. El país los juzgará.
En general, con el papel que han desempeñado -y a pesar de nuestros errores- no han cosechado mucho. Pero esa es responsabilidad de ellos.
Esto, sin duda, coloca a la Concertación en un momento muy crítico. Nos costó 16 años tener, no un Parlamento plenamente representativo, pero sí, por lo menos, uno sin sus mayores distorsiones, como lo eran los Senadores designados. Fueron 16 años para terminar con esa institución.
--(Manifestaciones en tribunas).
El señor PROKURICA.- ¡Y ahora tenemos subsidiados!
El señor GAZMURI.- Nos costó 16 años terminar con los Senadores designados. Que Sus Señorías los hayan defendido es problema de ustedes. Pero nadie podrá decir que esa era una institución democrática.
El señor CANTERO.- ¡Qué tienen que ver los Senadores designados!
El señor GAZMURI.- Todavía no hemos podido cambiar el sistema binominal. Pero, así y todo, logramos una mayoría precaria, pero real, en el Senado de la República.
Y, por lo tanto, es evidente que...
El señor CANTERO.- ¡Qué tiene que ver el sistema binominal con lo que discutimos!
La señora MATTHEI.- ¡Estamos hablando del Transantiago!
--(Manifestaciones en tribunas).
El señor GAZMURI.- ¡Aprendan a escuchar, Honorables colegas! Por mi parte, no interrumpí a ninguno de los que hablaron, y no estaba de acuerdo en casi nada de lo que dijeron.
El señor FREI, don Eduardo (Presidente).- Advierto a los asistentes a las tribunas que, de seguir interrumpiendo las intervenciones, me veré obligado a aplicar el Reglamento y tendrán que irse.
El señor GAZMURI.- Señor Presidente, para terminar, espero que la Concertación sea capaz de asumir su responsabilidad, frente a la conducción del país, en la votación de esta tarde. Porque este asunto nos compete fundamentalmente a quienes formamos parte de esta coalición. Y es una prueba de fuego para el conglomerado que está en el Gobierno. Porque no me parece razonable ser un Parlamento democrático, bajo banderas de partidos, de coaliciones, de candidatos presidenciales, y después, en momentos críticos y en iniciativas que para el Gobierno y la Presidenta son centrales, negar los votos.
Creo que eso no es consecuente con un comportamiento democrático de verdad. Por consiguiente, si el proyecto se pierde hoy día, no va a ser por la Oposición, que hace su trabajo -en mi concepto, mal, pero esa es cuestión de Sus Señorías-, sino porque no hemos logrado mantener en esta Sala la confianza ciudadana que se nos dio para apoyar a los Gobiernos de la Concertación.
He dicho
SESION 27
El señor FREI, don Eduardo (Presidente).- Si me piden la palabra, la Mesa no puede negarla.
Puede hacer uso de ella el Honorable señor Gazmuri.
El señor GAZMURI.-Señor Presidente, en verdad, lo que finalmente recoja el texto -espero que se despache- será lo que se apruebe con los votos de la alianza de Centro-Izquierda que gobierna el país.
Todo lo planteado en forma previa al debate se logró. En primer lugar, el informe mensual. En segundo término, se va a reponer en el artículo 3º una de las indicaciones del Senador Flores, para separar el aporte en dos cuotas, quedando la segunda de ellas sujeta a la correcta renegociación de los contratos. Y, además, se establece, en materia de información, una precisión bastante importante en cuanto a que la evaluación del mejoramiento del Transantiago se va a hacer de acuerdo con los objetivos que el propio Gobierno puso a través de los cinco pilares del programa del Ministro Cortázar.
Hacer en octubre una evaluación completa del sistema es completamente absurdo, porque lo que aquí se nos ha dicho es que esos cinco pilares se van a implementar de aquí a diciembre. Y, por tanto, no es razonable la idea de la Oposición de dos leyes, separadas, en su promulgación, por tres meses y medio.
Por consiguiente, a mi juicio, está resguardado lo relativo a la información y al seguimiento.
Además, se pone una cláusula que condiciona la entrega del segundo aporte a que efectivamente haya una renegociación de los contratos