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Planta de Tropa Profesional para Fuerzas Armadas

Sesión 21, ordinaria,

miércoles 14 de mayo de 2008


 

El señor ZALDÍVAR, don Adolfo (Presidente).- Se transmitirá su inquietud, señor Senador.
Tiene la palabra el Honorable señor Gazmuri.


El señor GAZMURI.- Señor Presidente, esta iniciativa, que la unanimidad de los miembros de la Comisión de Defensa despachó a la Sala para discusión y aprobación general, ya cumplió su primer trámite constitucional en la Cámara de Diputados.
Con ella iniciamos en este Hemiciclo el debate de un conjunto de proyectos trascendentales para todo lo referente a la modernización de un área muy importante del país:
la Defensa Nacional.
En
tal sentido, recojo la inquietud planteada por el Honorable señor Ávila.
Ya se encuentra en trámite en la Cámara Baja una iniciativa que reforma el Ministerio de Defensa Nacional, la que es fundamental para establecer una dirección moderna en aquella materia. Dicha Cartera es muy antigua; por tanto se hace indispensable una profunda modernización de ella y de la conducción de
la Defensa Nacional.
El
Gobierno avisó que está culminando su trabajo interno sobre una iniciativa que modifica la actual legislación en materia de adquisiciones militares, donde se requiere una urgente enmienda.
Sin duda, el régimen de adquisiciones militares, que se encuentra sometido a las normas de la llamada "Ley reservada del cobre", presenta distintas anomalías desde el punto de vista de una república democrática en forma. Se establece allí una relación a mi juicio completamente impropia con una fuente de financiamiento privilegiada: las ventas totales del cobre de CODELCO; se consigna un mecanismo casi automático de distribución del presupuesto respectivo al preverse su división entre las tres ramas de las Fuerzas Armadas; y, siendo un presupuesto central desde el punto de vista de la Defensa, no es objeto de ninguna aprobación ni sanción parlamentaria.
En tal sentido, ciertamente, se trata de una rémora de estadios anteriores de la organización política del país.
Es indispensable, entonces -y lo hemos estado planteando durante muchos años-, reformar la Ley reservada del cobre y dotar a las Fuerzas Armadas de una legislación moderna en materia de adquisiciones militares.
Espero, señor Presidente, que durante este año ingrese al Congreso el respectivo proyecto de ley.
Se anunció, además, una iniciativa que modifica la carrera militar.
En consecuencia, la proposición de ley que estamos discutiendo esta tarde no es aislada sino que forma parte de una agenda legislativa muy ambiciosa sobre modernización del área de la Defensa Nacional y que espero pueda ser aprobada en esta legislatura o, en todo caso, durante el Gobierno de
la Presidenta Bachelet.
Si
despachamos esas cuatro iniciativas legales, tendremos una institucionalidad acorde con los procesos de modernización bastante sustantivos aplicados durante estos años a las diversas ramas de la Defensa Nacional y que representan la culminación del período de excepción que, desde el punto de vista institucional, vivió el país en las relaciones entre sus Fuerzas Armadas, el Estado y el sistema democrático.
Creo, pues, que vamos avanzando por buen camino. Y, como dije, espero que despachemos durante la actual legislatura aquel conjunto de proyectos.
El que nos ocupa ahora introduce un cambio mayor, básicamente, en el Ejército, ya que la conscripción ha sido un elemento fundamental en la composición de nuestras fuerzas terrestres. Como se apunta a la profesionalización de esa Institución, se introduce el concepto nuevo que nos ocupa. Y creo que vamos en la dirección correcta. Durante un período, la conscripción todavía jugará un papel, pero, en el largo plazo, el país debería llegar a un contingente terrestre fundamentalmente profesional.
Con el proyecto, por lo tanto, se introducen modificaciones muy sustantivas. Propongo que los detalles los veamos durante la discusión particular, pues hoy solo lo estamos presentando para su aprobación en general.
Las disposiciones en examen también van a tener una repercusión, aunque menor, en la Fuerza Aérea y la Armada, porque ambas son, desde hace muchos años, instituciones básicamente profesionalizadas. La conscripción, en esas dos ramas, exhibe un carácter claramente marginal. En la Armada reviste importancia, básicamente, en la Infantería de Marina, donde presenta la particularidad de que dura más que la normal en el Ejército, y en la Fuerza Aérea se orienta al cumplimiento de funciones que no son estrictamente militares, como la custodia de locales, etcétera.
Como digo, estamos en presencia de una modernización sustantiva principalmente en el Ejército, el que transitará desde una etapa donde la conscripción juega un rol muy importante en la composición de las fuerzas a otra donde cada vez tendrá una relevancia militar menor.
Anuncio mi voto favorable a la idea de legislar.
Espero que aprobemos el proyecto y que pasemos a su discusión en particular, porque es preciso resolver un conjunto de complejidades, desde el punto de vista financiero, previsional y de la generación del nuevo cuadro del soldado profesional, figura que no existía en nuestra normativa jurídica respecto de la composición de las fuerzas militares.
He dicho.