El señor PROKURICA (Vicepresidente).- En discusión general el proyecto.
Tiene la palabra el Honorable señor Gazmuri.
El señor GAZMURI.- Señor Presidente, esta es una iniciativa muy simple, que pretende resolver un problema importante que afecta a muchos trabajadores ambulantes, sobre todo de las principales ciudades del país -ellos han constituido una organización bastante seria: el Sindicato Nacional de Trabajadores Independientes Ambulantes del Transporte y Anexos (SINTRALOC)-, y que básicamente apunta a intentar formalizar esta actividad.
Sabemos que el comercio ambulante es una realidad que ocurre en nuestro medio, que tiene que ver con distintos factores, en especial con las dificultades que presenta el mercado laboral para la inserción de muchas personas en él. Y aquí de lo que se trata es de formalizarlo a través de la identificación, de la generación de un registro, de la resolución de los temas impositivos, a fin de que estos trabajadores independientes puedan tributar de alguna manera, exhiban una adecuada individualización -incluso ya la tienen-: uniforme, fotografía, etcétera. Y, por tanto, creo que el proyecto apunta en una muy buena dirección.
A mí me sorprendió la diferencia de criterio que se produjo entre las dos Comisiones técnicas: la de la Cámara y la del Senado. Se hicieron observaciones al proyecto -algunas de ellas las comparto-, por ejemplo, las que dicen relación al reglamento y al organismo calificador del registro de los vendedores sujetos a este proceso de formalización. En el texto aprobado por la Cámara, esta responsabilidad se entregaba a las municipalidades. Se han estado trabajando ciertas indicaciones alternativas: podría ser algún otro organismo, podría elaborarse un reglamento más estricto, en fin.
El proyecto es factible de ser mejorado. Como he dicho, apunta en una muy buena dirección y creo que sería muy complicado que nosotros desalentáramos los intentos de generar trabajos decentes, regulados, reconocidos y que cumplan también, en el caso del comercio ambulante, con el debido aporte impositivo, de patentes y demás.
Señor Presidente, invito a la Sala -porque entiendo que estamos en la discusión general, a pesar de que la iniciativa es muy corta- a aprobar la idea de legislar respecto de este proyecto, a fin de que la Comisión pueda hacerle los mejoramientos necesarios -a mi juicio, ellos son posibles- o, en su defecto, a enviarlo nuevamente a la Comisión, para que en ella se estudien las modificaciones que se pretenda introducir. Porque, en mi concepto, la alternativa del rechazo constituiría una muy mala señal. Ello nos obligaría a ir a una Comisión Mixta, donde de todas maneras vamos a tener que discutir el fondo del asunto.
En suma, señor Presidente, creo que lo mejor para el Senado es que aprobemos en general el proyecto, de manera que la Comisión pueda mejorarlo y adecuarlo al tratarlo en particular, o, derechamente, que lo devolvamos a ella para un nuevo informe.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Pido al público abstenerse de realizar cualquier tipo de manifestaciones. De lo contrario, me veré obligado a ordenar el desalojo de las tribunas.
Tiene la palabra el Senador señor Gazmuri.
El señor GAZMURI.- Señor Presidente, a mi juicio, la cuestión es muy simple.
Primero, el comercio ambulante existe. Estoy de acuerdo con el Senador que me precedió. Y entiendo que después de su alocución va a votar a favor del proyecto, no en contra.
El señor ÁVILA.- ¡No entendió nada de lo que dije…!
El señor GAZMURI.- Señor Senador…
El señor ÁVILA.- Parece que Su Señoría no estuvo atento.
El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Ruego evitar los diálogos.
Continúe, Honorable señor Gazmuri.
El señor GAZMURI.- Señor Presidente, aquí se procura formalizar. Esa es toda la cuestión.
El señor VÁSQUEZ.- ¿Formalizar a quién?
El señor GAZMURI.- A los vendedores ambulantes. Porque se trata de una actividad que existe, legítima -como se ha dicho-, realizada por gente de esfuerzo que, además, se ha organizado y ha suscrito acuerdos con distintas autoridades.
Por lo tanto, me parece muy insólito que cerremos tal posibilidad y votemos en contra de esta iniciativa. En verdad, no lo entiendo.
Ciertamente, hay objeciones técnicas y burocráticas. Porque también debemos entender que a veces los organismos burocráticos del Estado no desean más problemas o no quieren resolver los existentes, pues son conservadores y les cuesta lo nuevo.
En este caso hay una voluntad clara de los referidos trabajadores de formalizarse, de organizarse. Están disponibles para pagar patente; igualmente, para corregir los aspectos aún discutibles del proyecto y apoyar lo que se resuelva acerca de ellos.
Existe, en efecto, una cuestión vinculada con el registro. Yo la planteé. Puede no ser la mejor idea su carácter municipal. Habrá que estudiarla. Existen diez o más fórmulas alternativas: registros regionales, reglamento de la Dirección del Trabajo, en fin. Discutámoslo.
Los problemas tributarios -lo dijo aquí el Senador señor Naranjo- son todos solucionables. Mucha gente tiene sistemas tributarios específicos.
Entonces, no entiendo las objeciones que llevan a votar en contra el proyecto.
Los aspectos relativos a la seguridad, con la actitud de los trabajadores y de sus sindicatos, se resuelven de muy buena manera. Existen un registro, uso de uniforme, identificación personal con foto del interesado. Y hay detrás una organización responsable. ¡Es evidente que ello aumenta la seguridad!
Ahora, al parecer, el Subsecretario dijo que aquella disminuía. ¡No veo cómo puede disminuir cuando se formaliza la actividad!
Estoy de acuerdo en que es posible hacer mejorías. Pero no considero razonable, sobre todo si queremos dar oportunidad de trabajo decente y reconocido a gente de esfuerzo, que se vote en contra del proyecto.
Así que, obviamente, me pronuncio a favor de la idea de legislar.