El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Gazmuri.
El señor GAZMURI.- Señor Presidente, voy a votar a favor de la iniciativa.
Tengo la impresión de que todo el mundo está de acuerdo en que la adición de recursos al Fondo tiene un efecto beneficioso, ya que al menos permite corregir las alteraciones bruscas de precio de los combustibles. Y en un período como el que estamos viviendo -donde la tendencia al alza es constante-, sin duda también opera como subsidio. Y por eso se agota.
En el larguísimo plazo, si la inclinación no fuera permanentemente al alza, uno podría decir que el Fondo tiene un efecto neutral, como postulamos alguna vez quienes defendíamos las bandas de precios de ciertos productos. Pero es evidente que aquello no se conseguirá, por el hecho de que la propensión al alza es persistente y, en general, ha superado todas las expectativas. Porque también hay que decir que el precio del petróleo casi se ha triplicado en menos de un año. Y eso nadie lo previó.
En consecuencia, el Fondo tiene un efecto claramente positivo.
Estoy consciente de que la fórmula propuesta no soluciona la cuestión de fondo. Esta no se resuelve con una política determinada, pues estamos en presencia de una persistente tendencia al alza del petróleo que no se registraba desde hace muchos años.
Lo anterior significa que no se vislumbra una solución definitiva. Menos en un país como el nuestro que tiene la desgracia -lo analizamos en la sesión de esta mañana- de no poseer prácticamente petróleo, gas ni carbón y donde, además, la matriz energética ha ido derivando hacia el empleo de combustibles sucios y caros.
Como manifestó el Senador señor Orpis en esa sesión, el diésel, que hace cinco años constituía el 4 por ciento de la matriz energética, hoy día llega a 30 por ciento. Es decir, en esta fase de fuerte elevación de los precios del petróleo, pasó de 4 a 30 por ciento de aquella. Y el carbón, de 12 a 25 por ciento.
Sin embargo, de eso nadie habla. Todo el mundo se refiere a las represas o a la energía nuclear; pero no a que en los últimos cinco años hemos doblado las fuentes de energía más contaminantes. En esto no advierten problema alguno.
¡Quisiera más ecologistas que opinen sobre el asunto!
El señor ORPIS.- ¡Y más afiches!
El señor GAZMURI.- Lo digo porque, a estas alturas de nuestro desarrollo, el hecho de que en cinco años doblemos la generación de energía más sucia es grave. Y el tema energético se halla vinculado a lo que estamos discutiendo en este momento.
Me parece bien la suplementación del Fondo como solución parcial. Pero habría que revisar la idea de ir arreglando los conflictos gremio por gremio, porque se está llegando a un mecanismo de incentivos y paliativos bastante dispersos: ciertos grupos descuentan 80 por ciento del impuesto específico; unos, peajes, y a otros se les otorga una bonificación directa.
Por eso, lo que entiendo como un compromiso del Gobierno de estudiar, en un plazo razonable, la estructura tributaria del sector es una buena idea. Los Senadores de estas bancas, y yo personalmente, concurriremos con mucha apertura conceptual a analizar qué es lo que más nos conviene. Ello, con una prevención: cualquier modificación de tributos en un sector de la economía no debe significar menor rendimiento fiscal. Porque el país necesita más -no menos- gasto público garantizado estructuralmente.
Si queremos una sociedad integrada, deben atenderse las demandas de diversa naturaleza que hay en educación, en salud, en infraestructura, en ciencia y tecnología, en fin, en todo cuanto se está discutiendo en el nivel de desarrollo de un país con 10 mil a 12 mil dólares per cápita, con una economía media y dinámica, y con una sociedad integrada. Y eso no se logrará con 21 por ciento de gasto público sobre el PIB.
Ninguna nación con una economía equivalente a la nuestra ha alcanzado niveles de desarrollo razonables con un gasto público de esa magnitud.
Entonces, frente a la discusión que se anuncia, yo también anticipo que mantendremos nuestro criterio de efectuar muchas reformas tributarias, racionalizar sistemas, focalizar bien los incentivos, corregir distorsiones, pero sin disminuir el gasto público. Lo contrario significaría comprometer el desarrollo económico, tecnológico y social del país para los tiempos futuros.
Votaré a favor.