El señor ZALDÍVAR, don Adolfo (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Gazmuri.
El señor GAZMURI.- Señor Presidente, solo para anunciar que votaré en contra del proyecto. Tengo fundadas razones para proceder así.
Lo primero que quiero decir es que yo voté por la creación de la Región de Arica y Parinacota con reservas, como también lo hice respecto de la de Los Ríos, según quedó constancia en la fundamentación de mi voto.
Básicamente en ese momento argumenté que no me parecía conveniente generar nuevas Regiones sin un debate más a fondo sobre el proceso de regionalización en el país y acerca de lo que queríamos.
Por desgracia, se generaron fuertes movimientos de opinión tanto en el norte como en Valdivia. Y, por tanto, nos pronunciamos respecto de esa iniciativa con algunas prevenciones. Yo por lo menos hice varias, que constan en la fundamentación de mi voto.
Es irreal que Arica no tenga Senadores. Va a tener dos, elegidos por la antigua Primera Región.
A mi juicio, quedó despejado en la discusión anterior lo relativo a la constitucionalidad. Recuerdo un muy buen fundamento en ese sentido del Senador señor Chadwick.
Ahora, mi razón no tiene que ver con la cuestión poblacional -entiendo que, como se dice aquí, la tradición histórica en Chile ha sido que el Senado representa territorio, y que la proporcionalidad debería darse en la Cámara de Diputados-, sino, básicamente, con el hecho de que por lo menos yo no estoy disponible a aprobar, con mi voto, la mantención, perpetuación o extensión del sistema binominal.
Existe tal sistema. Eso lo comprendo. Pero nos fue impuesto. Las fuerzas que hemos representado a la mayoría del país durante 18 años hemos ganado todas nuestras batallas político-electorales con la bandera de derogar el sistema binominal e ir a uno proporcional.
Desgraciadamente, en eso no hemos tenido el concurso indispensable de la Derecha, que ha sido obcecada en su idea de mantener un sistema insólito en el mundo. Porque no logra ninguno de los objetivos de los sistemas electorales; dificulta al extremo la formación de mayorías -cuestión que todos los procesos en el mundo tienden a favorecer- y, al mismo tiempo, impide, en la práctica, la expresión de minorías significativas.
Por consiguiente, no voy a concurrir con mi voto a preservar dicho sistema.
Lamento que se produzca una situación relativamente anómala respecto de Arica. Eso lo entiendo. Y durante un período de tiempo se tendrá a dos Regiones representadas por dos Senadores. Y si mañana se presenta la misma situación en la de Los Ríos, voy a votar de igual manera. Porque hay una anomalía mayor: el sistema electoral de Chile constituye una camisa de fuerza para nuestra democracia. Y yo por lo menos no voy a concurrir a sancionar positivamente el sistema binominal.
Anuncio mi voto en contra, señor Presidente