El señor PROKURICA (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Gazmuri.
El señor GAZMURI.- Señor Presidente, concurrí a la aprobación de la iniciativa en las Comisiones porque, básicamente, concuerdo por completo con el fundamento que la sustenta, como es que las remuneraciones de las Fuerzas Armadas han ido quedando atrás respecto de la media de los ingresos que se perciben dentro de Sobre eso se han dado distintos argumentos, que comparto. Se trata de un reajuste importante (12,32 por ciento, en promedio), el cual, sumado al reajuste general que aprobamos hace poco tiempo, hará que este año el personal de las Fuerzas Armadas perciba un incremento de 22 por ciento, lo que, sin duda representa un esfuerzo significativo por parte del Estado. También estoy de acuerdo con otras materias de distinta entidad que incorpora la ley en proyecto, como la gratificación al personal embarcado; la resolución del problema relativo al cálculo del costo de vida para los efectos de la remuneración del personal que se encuentra sirviendo en operaciones de paz en el extranjero; las gratificaciones que se conceden a ciertas especialidades militares de alta calificación profesional, cuyo personal es muy requerido por el mercado (particularmente pilotos, a quienes se añaden comandos, montañistas y buzos); la corrección del error de no haber entregado en leyes anteriores un reajuste al personal médico de las Fuerzas Armadas, y la resolución de lo concerniente al costo de vida del personal comisionado en el extranjero según los criterios generales de la Administración, que, básicamente, corresponden a las indicaciones establecidas por el Ministerio de Relaciones Exteriores. Me parece que el reajuste tiene fundamento y significa un esfuerzo importante para el Estado. En el debate se ha planteado un conjunto de cuestiones que están siendo discutidas en el Ministerio de Defensa, las cuales revisten mucha importancia en el sentido de que se requiere, sin duda, una modernización de fondo de todo lo referente a las políticas de personal, de remuneraciones, previsional, etcétera, de las Fuerzas Armadas. Evidentemente, el proyecto en debate no toca esas materias, todas complejas, a las cuales hay que intentar de dar una solución integral. Por ejemplo, se debe estudiar el sistema previsional de la Defensa, completamente inusual dentro de También existen problemas con el sistema de pensiones, que estimula la salida temprana -a los 20 años de servicios- de aquellos uniformados que tienen oportunidades de mercado. Ya se ha hablado aquí del tema de los pilotos. A mi parecer, la carrera militar es muy corta. Todos los años veo con desazón cómo personas de altísima calificación (generales, almirantes, coroneles) terminan su vida profesional activa -en una carrera que posee un alto elemento vocacional- a los 50, 51 ó 52 años, cuando todavía se está con plena capacidad para usar la experiencia acumulada. Entiendo que hace cuatro décadas, cuando la esperanza de vida era de 60 a 62 años, eso estaba muy bien, pero en la actualidad, sin duda, representa un asunto de difícil solución, porque también se requiere la renovación del personal, mantener la estructura relativamente piramidal de las Fuerzas Armadas -hay un problema con los ascensos-, en fin. No son cuestiones fáciles de resolver. Sin embargo, creo que ha llegado la hora de enfrentarlas. Tengo claro que el Ministerio de Defensa ha sido muy activo en el estudio de tales materias durante estos últimos años, pero me gustaría que algunas de las iniciativas necesarias pudieran ser presentadas durante el actual período presidencial, pues, de lo contrario, nos podría costar de nuevo dos o tres años poner en el debate público temas que desde hace mucho tiempo se hallan en la agenda prelegislativa. Por último, quiero señalar que en las Comisiones unidas voté en contra del artículo 3° del proyecto, igual que el Senador señor Coloma, básicamente para testimoniar que no nos parece correcta la exclusión de las normas de la ley del personal civil, de planta y de contrata, perteneciente a las Subsecretarías del Ministerio de Defensa. Tal como se dijo aquí, ello no parece razonable y es, por tanto, un aspecto que queda pendiente y habrá que resolver. Recojo el compromiso asumido por el Gobierno en las Comisiones unidas en el sentido de presentar un estudio pormenorizado de la realidad salarial del personal civil de las Subsecretarías de Defensa y el de las Subsecretarías de otros Ministerios. Comenté informalmente en los pasillos, pero lo reitero aquí, en la Sala, aprovechando la presencia de la Subsecretaria de Hacienda, que me interesa sobremanera la comparación remuneracional entre el personal de las Subsecretarías de Defensa y el de esa otra Cartera. Entiendo que dicho compromiso considera, además, la entrega del estudio respectivo antes de la presentación al Congreso del proyecto que reajusta las remuneraciones de Carabineros e Investigaciones o al menos en forma simultánea con su ingreso al Parlamento, de tal manera que si hubiera que corregir -estimo que así deberá ser- la insuficiencia de la ley que estamos despachando hoy día, podríamos hacerlo durante el debate de dicho proyecto, por la vía de la indicación del Ejecutivo. He dicho. |