El señor ZALDÍVAR, don Adolfo (Presidente).- En discusión el proyecto. Tiene la palabra el Honorable señor Gazmuri.
El señor GAZMURI.- Señor Presidente, junto con entregar el informe de la Comisión de Relaciones Exteriores, solicito a la Mesa que abra la votación. Dicha Comisión debatió en dos sesiones el Tratado con Australia, el cual es similar a otros que nuestro país ha firmado y que tiene interés para Chile en distintos aspectos. Por de pronto, con esa nación hay un comercio creciente. Según las últimas cifras, estamos hablando de negocios cuyo saldo positivo para nuestro país bordea los 500 millones de dólares durante los últimos años. El proceso de inversiones australianas en Chile es significativo y en 2007 alcanzó a cerca de 1.600 millones de dólares. Aunque de menor significación, hay un flujo de inversión chilena a Australia -cuestión que es menos conocida- del orden de los 743 millones de dólares. Al margen de los aspectos comerciales, tres elementos estuvieron presentes en nuestra discusión. El primero dice relación al hecho de que nuestras economías, sin perjuicio de que Australia triplica nuestro producto per cápita, muestran ciertas analogías. Ella ha logrado altos niveles de desarrollo sobre la base de un importante potencial de recursos naturales al que ha sabido incorporar ciencia, tecnología y valor agregado. Por tanto, el proyecto incluye un relevante capítulo sobre cooperación. En ese sentido, el presente Tratado de Libre Comercio se distingue de otros. Ese aspecto puede ser de gran importancia para nosotros en el potenciamiento de áreas como la agricultura, la vitivinicultura, la acuicultura, el sector forestal y el energético en todo lo referente a la formación científica y técnica. El segundo aspecto, desde el punto de vista comercial, da cuenta de que se abre al mercado australiano el 91 por ciento de los productos chilenos con desgravación inmediata, lo cual implica el 99 por ciento de nuestras actuales exportaciones. Asimismo, se consigna un proceso de desgravación a 6 años del cual se excluye al trigo, producto que evoluciona a una rebaja arancelaria mucho más lenta -tema muy vinculado al debate suscitado en la sesión de esta mañana-, es decir, a quince años. Por su parte, Australia logró una desgravación inmediata del 87 por ciento de sus productos, lo que representa 99 por ciento de sus exportaciones a nuestro país. Cabe consignar que la leche queda en un nivel de protección especial. Como digo, el proyecto establece un marco de cooperación, una estructura jurídica y una institucionalidad para desarrollar intercambios y alianzas estratégicas, elemento este último que es novedoso en este Tratado. Australia puede ser para Chile una puerta de entrada a los mercados asiáticos, mientras que, recíprocamente, nuestro país constituye para ellos una interesante plataforma hacia los mercados de América Latina y de América del Sur. Además, el proyecto establece compromisos en el área del medio ambiente y en el ámbito laboral. Finalmente, debo informar a la Sala que, entre las inquietudes planteadas en la Comisión, surgió una muy específica sobre el nivel de protección con que quedaban el pisco y nuestros vinos, la cual fue aclarada a través de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (DIRECON). El pisco chileno recibe el nivel de protección más alto que otorga el Estado australiano a bebidas espirituosas. La denominación territorial "pisco chileno" queda debidamente resguardada, como también otras denominaciones de origen en materia de productos vitivinícolas. Es decir, tanto las denominaciones de origen australiano como las chilenas se sujetan a la inscripción necesaria y recíproca en cada nación. Me parece que esos fueron los puntos fundamentales del debate suscitado al interior de la Comisión. Como digo, lo atinente a la protección del pisco y de nuestra denominación de origen "vino" hizo necesaria una segunda sesión. Por último, la Comisión aprobó el proyecto en forma unánime, razón por la cual recomendamos a la Sala adoptar el mismo pronunciamiento. |