» Volver » Imprimir » Enviar

Reflexiones sobre Cuba

Departamento de Prensa Senado,

6 de marzo de 2009


Por Jaime Gazmuri, presidente de la Comisión de RR.EE

Luego del breve pero intenso programa realizado por la Presidenta Bachelet en Cuba, al cual fui invitado y del cual los medios en Chile informaron de manera muy parcial e incompleta, creo necesario hacer una reflexión mas amplia.

Fue esta una gira necesaria para Chile y su política exterior, exitosa por el nivel del diálogo político establecido con Raúl Castro y la amplitud de los convenios firmados, pero sobre todo por las amplias perspectivas de intercambio y colaboración que se abren con Cuba en los mas diversos ámbitos: científico-tecnológico, cultural, deportivo y comercial.

Se ha reparado una anomalía de nuestra política exterior que tiene un eje central en América Latina: Cuba era el único país del área no visitado por un Presidente de Chile desde la restauración democrática.

En este cuadro las ya famosas "reflexiones" de Fidel Castro sobre Chile y América Latina estuvieron simplemente de más, nos irritaron gratuitamente. La Presidenta no las merecía. Comparto plenamente la expresión pública de su molestia y la reiteración de que Chile rechaza la interferencia en asuntos que competen a nuestra soberanía. Particularmente en un momento en el que las relaciones chileno bolivianas se encuentran en el nivel más auspicioso de que se tenga memoria. En fin, el enojoso episodio, quedará atrás. Pero igual me ha restado espacio para mis opiniones más de fondo. Las resumo:

Cuba vive un proceso de plena reinserción en la comunidad latinoamericana. Su incorporación al Grupo de Río es el signo más evidente. Como nos lo afirmara el Presidente de la Asamblea Popular, mi amigo Ricardo Alarcón, nunca Cuba había desarrollado relaciones tan extensas y profundas con todos los países de la región. La condena, prácticamente unánime, del bloqueo norteamericano por todos los Gobiernos de América Latina, cualquiera sea su sigo ideológico, es un hecho inédito en la política continental. Si la nueva administración del Presidente Obama aspira a establecer una nueva relación con el área deberá considerar este dato nuevo.

Existe una contradicción entre el nivel educacional, científico y tecnológico del país -comparativamente el mas alto de América Latina- y la relativa precariedad de su desarrollo económico. La reforma económica parece indispensable e ineludible. El desafío será compatibilizar reformas de mercado manteniendo los altos niveles de acceso universal y gratuito a prestaciones de calidad en educación, salud, cultura y otros. Dicha reforma necesariamente requiere de una ampliación del debate político público.

No imagino reformas políticas sin la eliminación del bloqueo. Este no sólo es inaceptable por razones éticas y políticas, sino contradictorio con los propósitos que proclama: contribuir a la expansión de las libertades. Es hora de que los Estados Unidos asuman que su política con Cuba ha fracasado y la modifique radicalmente. Por el bien de todos.