Designación Señor Director: Concuerdo plenamente con el contenido de la columna de Carlos Peña, publicada en la edición del domingo recién pasado, y asumo como inexcusable el haber sancionado la designación de Marcelo Venegas -quien fue director de Dinaco y, por lo tanto, responsable de las limitaciones a la libertad de expresión durante la dictadura militar- en el Tribunal Constitucional, sin antes hacer una exhaustivo análisis de sus antecedentes. Concurrí con mi voto a su nominación, y por ello no puedo ahora sino pedir excusas públicas. Pero junto con reconocer el error, debo informar que desde la fecha en que eso ocurrió hemos mejorado el procedimiento para designar a las personas que postulan a ocupar los distintos cargos que requieren ratificación del Senado. De hecho, ahora todos deben comparecer ante las comisiones relacionadas con el ámbito de postulación, para ser interrogados sobre sus posiciones con respecto al área en la que pretenden servir.En su artículo, Peña hace un símil con el Senado norteamericano y la designación de Sonia Sotomayor como integrante de la Suprema Corte de Estados Unidos. Considero útil la comparación para recoger experiencias y subrayar la necesidad de que en estos procedimientos se requiera simple mayoría y no los altos quórums que establece nuestra legislación, ya que ello estimula el exceso de búsqueda de acuerdos previos más que la necesidad de una examinación rigurosa de los méritos de los candidatos. Senador |