El señor NOVOA (Presidente).- Ofrezco la palabra. Tiene la palabra el Senador señor Gazmuri.
El señor GAZMURI.- Señor Presidente, estimados colegas, hemos acordado que en la primera parte de la sesión ordinaria de hoy se haga entrega al Senado del informe de Todos tienen el referido documento, que se halla acompañado, como una innovación gráfica, de hermosas fotografías de la región. Quiero realizar una muy breve presentación, para que después puedan intervenir, dentro de la hora que fijaron los Comités, el resto de los integrantes del órgano que me correspondió presidir. En primer lugar, debo decir que la Comisión fue acordada por los Comités, a iniciativa del entonces Vicepresidente de la Corporación, Senador señor Prokurica, con el objetivo de crear un órgano especial de Trabajamos durante aproximadamente un año, desde mayo de 2008 hasta junio último. Nuestra labor consistió en una extensa audiencia que incluyó a todos los organismos públicos y privados que tienen alguna intervención en la zona referida. En este breve informe no alcanzo a leer la larga lista de todos los organismos y autoridades que recibimos. Solo quiero destacar que, por parte del Gobierno, invitamos a los Ministros de Relaciones Exteriores, Secretario General de la Presidencia y de Defensa Nacional, y a la Ministra de Medio Ambiente y Bienes Nacionales; a los Comandantes en Jefe de las distintas ramas de las Fuerzas Armadas, y a toda la comunidad científica chilena que alguna participación tiene en la investigación que se realiza en aquella zona. Creo que no quedó ninguna institución, ni pública ni privada, con algún programa o intervención en Campo de Hielo Patagónico Sur que no hubiera sido invitada. Por lo tanto, en nombre de Además, realizamos una sesión de trabajo en terreno, básicamente en el área norte de Campo de Hielo Patagónico Sur -estuvimos en Villa O´Higgins- y sobrevolamos la zona. En tal sentido, en nombre de Como digo, nuestra metodología de trabajo consistió en una larga y exhaustiva recopilación de cuanto es la intervención pública y privada en dicha área. Y después, al interior de Debo señalar, tal como lo expuso en la Comisión don Mateo Martinic, uno de los más grandes conocedores de la Patagonia chilena, que Campo de Hielo Patagónico Sur se ubica en un área donde hay cinco campos de hielo íntimamente relacionados: el Campo de Hielo Patagónico Norte, el Campo de Hielo Patagónico Sur, el de la península Muñoz Gamero, el de Ese conjunto de masas glaciológicas constituyen la mayor reserva de agua dulce del hemisferio sur del mundo, excluida la Antártida chilena. La mayor parte de la superficie de esa reserva corresponde a Campo de Hielo Patagónico Sur. Empero -insisto-, Campo de Hielo Patagónico Sur no es un fenómeno geográfico aislado, sino que forma parte de un conjunto de campos de hielo, del cual es el mayor, y que a su vez conforman las más extensas masas glaciológicas del hemisferio sur, descontada la Antártida chilena. En tal sentido, somos dueños, como nación, de un patrimonio único en el mundo y único en el hemisferio sur; y ello, además, en un momento en que, en función de las transformaciones que se están produciendo a nivel planetario por el cambio climático, se constituye en una de las mayores reservas de agua dulce del orbe, la que -suponemos- va a ser uno de los recursos más escasos en el futuro desarrollo de la Humanidad y, asimismo, conforma una suerte de laboratorio abierto de la mayor relevancia no solo para el desarrollo de los grandes glaciares del hemisferio sur o del norte, sino también para el estudio del cambio climático a nivel global. En consecuencia, lo que queremos hacer presente con este informe ante el Senado y el país es que Chile posee un patrimonio único en el mundo y que tiene un gran valor desde distintos puntos de vista, valor que se acrecienta en el período que está viviendo la Humanidad, caracterizado por cambios climáticos imprevisibles y que tendrán consecuencias muy significativas sobre el desarrollo de la especie humana en el planeta. Hemos llegado a la convicción de que existe poca conciencia nacional sobre ese patrimonio único del país. Y quisiéramos que el trabajo que realizamos contribuyera de manera relevante a que el Estado, la sociedad y la comunidad científica de Chile tomaran clara conciencia de lo que implican, desde el punto de vista de nuestra responsabilidad con nuestro país y con el resto del mundo, la preservación, la utilización sustentable, el aprovechamiento de ese patrimonio, que -insisto- es único. Por cierto, esa debe ser una misión nacional. Y las políticas que origine tal conciencia han de ser orientadas como políticas de Estado. Ese fue el ánimo que presidió el trabajo de Respecto de las conclusiones -se detallan a partir de la página 147 del informe que Sus Señorías tienen en sus pupitres-, yo solo quisiera reiterar este concepto: consensuamos una mirada en el sentido de que es indispensable tener una visión estratégica común y elaborar una política de Estado para el desarrollo de Campo de Hielo Patagónico Sur. Yo diría que esa es nuestra primera conclusión general: una visión estratégica común y una política de Estado para concretar la presencia del país en Campo de Hielo Patagónico Sur, vinculado al hecho de que es parte de un conjunto glaciológico mayor que tenemos en las Regiones de Aisén y de Magallanes. Ello significa promover el ejercicio de una soberanía activa y cabal en la Patagonia chilena, que implica el esfuerzo no solo de los órganos del Estado, sino también de la sociedad civil, en las dimensiones económicas y culturales, considerando las circunstancias particulares de aquel territorio englaciado, con énfasis en un desarrollo científico que nos inserte en las grandes líneas de investigación científica mundial en glaciología, hidrometeorología, vulcanología, cambio climático, y de aprovechamiento sustentable por la actividad turística, tanto de las bellezas escénicas como de los bienes recreativos propios de ese patrimonio natural. Si uno analizara qué es más propio y necesario desarrollar en aquella área de nuestro territorio, tendría que inferir que se trata, por una parte, de un inmenso potencial científico, único -insisto- y que despierta interés no solo nacional sino también mundial, y por otra, de un inmenso patrimonio escenográfico, paisajístico y eventualmente turístico susceptible de aprovechamiento. Entre las principales conclusiones de nuestro trabajo y de un largo recorrido de audiencias en las cuales recogimos diversos testimonios, la idea que finalmente creo que se consensuó es la de que, sin perjuicio de distintas intervenciones, tanto del Estado cuanto de sectores académicos, y de iniciativas como la del Instituto Chileno de Campos de Hielo, dirigido por un ex general de la República y de gran importancia, no existe una mirada de conjunto sobre las intervenciones públicas y privadas en el área. O sea, nos encontramos con una cantidad significativa de acciones, de distinto tipo -también pequeñas-, pero que no obedecen a una visión global. Y, por tanto, una de las ideas principales que deseamos proponer al Senado -para que, a su vez, la exponga al Gobierno- es la generación de un grupo de trabajo de carácter interministerial, con participación de los dos gobiernos regionales y de todos los organismos, tanto públicos como privados, a fin de coordinar un programa integral de intervención en la zona. La consecuencia natural de consensuar un enfoque estratégico de la intervención del Estado y la sociedad chilena en el Campo de Hielo Patagónico Sur debe traducirse, en cuanto a lo operacional, en la formación de dicho grupo, con acento también regional, para coordinar -repito- las múltiples intervenciones, a veces no sistematizadas, que se registran en este momento. Nuestras conclusiones más concretas, que son de distinta naturaleza y se incluyen en el informe en poder de mis Honorables colegas, las hemos agrupado en grandes áreas de proposiciones de políticas públicas. La primera es la conectividad, pues resulta fundamental mejorar la que exhibe el área. El acceso terrestre solo es posible a través de la Región de Aisén, básicamente por Villa O´Higgins. Existe comunicación por vía marítima desde el sur, desde la provincia de Magallanes. Presentamos, entonces, un conjunto de propuestas de conectividad -no quiero detallarlas todas, pues los señores Senadores cuentan con el documento en sus escritorios- muy precisas y prácticas. El enlace de la Región con el resto del país es una cuestión central, tanto desde el punto de vista físico cuanto de las comunicaciones de distinto tipo. Destaco lo relacionado con la fibra óptica, por cuanto se da mucha importancia a la necesidad de que discurra hacia la Región por territorio nacional y no por Argentina, como ocurre hoy día. No quisiera alargar el informe aludiendo a todas las recomendaciones a que he hecho referencia. Solamente deseo hacer una sola afirmación. En general, el mejoramiento sustantivo de la conectividad, como se señaló en la Comisión, no requiere grandes inversiones, ya que puede lograrse con varias de un monto pequeño, que pueden ir desde la terminación de un camino hasta el trazado de un sendero para turismo especial. El segundo elemento lo constituyen las acciones políticas y administrativas tendientes a reforzar la presencia nacional. Es evidente que esos territorios son de muy difícil poblamiento si no media una acción muy decidida del Estado. Por consiguiente, deben existir iniciativas resueltas de su parte para mantener allí dicha presencia. De hecho, en Villa O´Higgins, la inmensa mayoría de la población vive hoy día prácticamente del Estado. Y ello, sin perjuicio de la conveniencia de desarrollar otro tipo de actividad, que será siempre necesaria si se persigue el propósito mencionado. Entre las sugerencias formuladas, solo quiero destacar que estamos planteando la creación de una nueva comuna: La experiencia que recogimos cuando visitamos Villa O´Higgins es que la existencia de un polo comunal, como en Tortel, es muy importante para desarrollar presencia, poblamiento, actividad, impulso hacia adelante. Si no se registra una presencia fuerte del Estado, no habrá poblamiento, sencillamente. En tercer lugar, exponemos varias proposiciones para el desarrollo turístico. Cabe observar dos centros de turismo. Uno, muy desarrollado, es Torres del Paine, correspondiente al límite sur del Campo de Hielo Patagónico. El desarrollo es menor en el límite norte, donde se sitúan Villa O´Higgins y la Región de Aisén. Pero, en todo caso, en una u otra dirección existe un espacio muy importante para el turismo, el cual, sobre todo en el área norte, es más bien de intereses especiales, de aventura, científico, de observación de flora y fauna, de pesca deportiva, porque las condiciones de pristinidad y unicidad de la zona lo hacen muy atractivo, potencialmente. Las diversas propuestas para el desarrollo del turismo presentan el agregado de que se debe hacer un esfuerzo importante para combinar el de la Patagonia argentina con el de la Patagonia chilena. La primera, en general, presenta en esa área condiciones de accesibilidad mucho más fáciles. Si incluso un porcentaje de esa actividad en el sector trasandino lo conectáramos con la que se registra en el nuestro, se observaría un notable mejoramiento de nuestras cifras, relativamente modestas, sobre todo en la parte norte del Campo de Hielo. Un cuarto grupo de propuestas tiene que ver con el desarrollo científico. Aquí es fundamental, además, fortalecer nuestras capacidades en las ciencias más vinculadas a nuestro recurso principal, que son los glaciares. El país exhibe experiencias interesantes en ese sentido, pero todavía presentamos debilidad. Y hay mucho por hacer, como política de Estado, en el fomento de la investigación científica, básicamente orientada a ámbitos como el de los glaciares, el clima, la geología y el vulcanismo, campo este último en el que se pueden realizar en la zona desarrollos importantes. Pero creemos que lo relacionado con la glaciología y lo climático constituye una cuestión central y que debería generar políticas públicas de coordinación y fomento. Se necesita partir por aspectos muy elementales, como el catastro de los glaciares. Con Una quinta línea de orientaciones la constituye el desarrollo productivo. Estimamos indispensable aplicar políticas más activas en ese aspecto con relación a las iniciativas existentes, sobre la base de un posible establecimiento de población en Pudimos advertir, sobre todo en el sector del lago O´Higgins, que, en general, van quedando solo los más ancianos de los viejos pobladores, de los antiguos colonos, que son de un etapa anterior al poblamiento de En consecuencia, la orientación de un tipo de desarrollo productivo que se vincule a los temas del futuro, no del pasado -me refiero, fundamentalmente, a lo científico-tecnológico y al turismo-, es un aspecto central. Y, finalmente, una sexta línea de proposiciones apunta a la colaboración internacional. Entendemos que este patrimonio de Chile, único en el mundo, debe constituir una oportunidad muy importante de colaboración internacional en los campos científico y turístico. Una política en tal sentido con Argentina puede ser particularmente interesante para nuestro país. Estos son, señor Presidente y estimados colegas, el fruto y las conclusiones del trabajo de un año. Esperábamos rendir el informe acá para que lo hiciera suyo el Senado, y, en la medida en que eso ocurriese, discutirlo y darlo a conocer a todas las autoridades. Para ello, y sobre la base de que se va a aprobar, pedimos una primera entrevista con la Presidenta de la República para presentarle el producto de nuestra labor y las proposiciones que hacemos. He dicho. |