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Homenaje a Iglesia Metodista Pentecostal en su Centenario

Sesión 50, Ordinaria,

martes 15 de septiembre de 2009


El señor NOVOA (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Gazmuri.

El señor GAZMURI.- Señor Presidente, el domingo 13 de septiembre acompañé personalmente el culto de conmemoración del centésimo aniversario de la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile en el Templo de Curicó. Se encontraban allí la comunidad pentecostal y diversas iglesias evangélicas que acompañaron esa celebración.

Hoy día me sumo al homenaje que rendimos en el Senado a la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile en nombre de todos y de cada uno de los Senadores del Partido Socialista.

El origen de la Iglesia lo encontramos en el siglo XVIII, en la tradición doctrinal de la Iglesia Metodista. Los fundadores de este movimiento estuvieron inspirados por la necesidad de experimentar la presencia directa del Espíritu Santo en sus corazones, como relata el Libro de los Hechos en relación con los primeros discípulos de Jesús durante la Fiesta de Pentecostés, tras la Ascensión de Jesucristo al cielo.

A fines del siglo XIX y comienzos del XX, tomó forma en Iglesias de diversas partes del mundo este sentimiento de renovación espiritual y de avivamiento de la fe. En nuestro país ya encontramos presencia de pastores metodistas, provenientes de Norteamérica, desde el último cuarto del siglo XIX. Ellos asociaron sus labores a la educación y, evidentemente, a la construcción de templos para practicar, desarrollar y difundir su fe. Lo hicieron en esos años en medio de grandes dificultades y no pocas persecuciones, pues en Chile en ese momento no se reconocía la plena libertad de cultos y se afirmaba la existencia de una iglesia del Estado.

Durante ese período, los metodistas trabajaron con la energía y la entrega, que hasta hoy día los caracteriza, en ciudades como Iquique, Valparaíso y Santiago.

Entre los "padres fundadores" del movimiento en Chile encontramos los nombres ilustres del Obispo Bristol y del Reverendo Hoover.

Fue el domingo 12 de septiembre de 1909 cuando un grupo de fieles de la 1ª y 2ª Iglesias Metodistas Episcopales de Santiago dio nacimiento a la Iglesia Metodista Pentecostal, cuyo centenario conmemoramos hoy día.

Desde su fundación, pasaron 20 años hasta que esta Iglesia obtuviera su personalidad jurídica, como corporación privada, el 30 de septiembre de 1929.

Esta etapa fundacional estuvo llena de impulsos y se caracterizó por la fortaleza propia de los hombres de fe que sirven un designio divino.

Los pentecostales de Chile también fueron objeto de parte del Estado y de la Iglesia oficial de no poca discriminación e, incluso, de persecución.

La Constitución de 1925 y la separación del Estado de la Iglesia constituye un momento importantísimo en materia de libertad de cultos. Sin embargo, la dictación de esa normativa constitucional no significó, de hecho, evitar la discriminación entre las distintas creencias de iglesias religiosas en nuestro país. Eso hizo que en esta Corporación y en una Comisión, donde hubo amplia participación, los Senadores de distintas bancadas desempeñáramos un rol muy importante en la aprobación del proyecto sobre Ley de Culto. Dicha iniciativa se aprobó durante el Gobierno del Presidente Lagos y estableció en los hechos no solo la libertad, sino también la igualdad de cultos en nuestra patria.

Quiero terminar mis palabras transmitiéndoles en esta conmemoración, como Senadores socialistas, nuestro más cordial saludo y reconocimiento por la labor que realizan las Iglesias, los obispos y los pastores pentecostales de Chile, que nos ayudan a tener un país más virtuoso y mejor.

He dicho.