Es la región más poblada y, a la vez, la más pequeña del país. En ella está la capital, Santiago, y residen los Poderes Ejecutivo y Judicial.
Desde su fundación, en 1542, Santiago ha crecido hasta convertirse en una ciudad cosmopolita y dinámica. Es el corazón de la economía nacional y concentra el mayor número de museos, universidades, cines, teatros y recintos deportivos.
La Cordillera de los Andes es el punto de referencia desde cualquier rincón y, en invierno, sus cumbres nevadas forman un impresionante anfiteatro a pocos kilómetros del centro.
Santiago se ha ido extendiendo a través del valle de los ríos Mapocho y Maipo y los nuevos barrios ya trepan por los faldeos de la cordillera. En los últimos años se han hecho importantes inversiones para recuperar sectores históricos, renovar el centro y plantar más áreas verdes.
Plaza de Armas
En un radio de ocho cuadras alrededor de La Moneda se extiende el llamado "centro cívico", donde se ubican la mayoría de los ministerios, servicios, bancos y comercio. En la Plaza de Armas están la Catedral y la Municipalidad.
Los barrios se despliegan en un abigarrado mosaico. El sector Concha y Toro, de arquitectura neoclásica; el bohemio Bellavista, aledaño al cerro San Cristóbal; enVitacura y El Golf se encuentran la mayoría de los nuevos edificios de altura, las sedes para América Latina de varios organismos de Naciones Unidas y la oficina principal de muchos inversionistas extranjeros, aunque su área productiva se ubique en otra región.
Sede de empresas, cuna de viñas
Como Santiago es el principal centro consumidor del país, el desarrollo del comercio es significativo. La mayoría de las empresas tienen sus sedes en la ciudad.
Casi un tercio del PIB de la Región Metropolitana depende del sector servicios. También aporta sobre un quinto del producto industrial del país. Especialmente relevante es su participación en la industria textil, química, de productos metálicos, maquinarias y equipos.
Contribuye a la producción minera con un 2% del cobre, pero en minería no metálica su participación es muy superior: 40,6% del carbonato de calcio y 89,6% del yeso.
Cerca del 80% del suelo de la región tiene potencial agrícola. Buena parte está dedicada, desde hace algunos años, a la producción de vino, especialmente en el valle del río Maipo.
De hecho, este valle es la cuna de algunas de las viñas más antiguas del país y de sus bodegas matrices, que se han mantenido intactas desde su construcción en el siglo XIX. Sin embargo, la expansión de la ciudad ha ido desplazando la plantación de nuevos viñedos hacia zonas más alejadas.
Las principales viñas de la región son, entre otras, Cousiño Macul, Santa Carolina, Santa Rita, Concha y Toro, Tarapacá. Priman las cepas tintas Cabernet Sauvignon, Merlot, Carménère y Syrah. Entre las blancas, Chardonnay y Sauvignon Blanc.
La capital chilena quiere convertirse en un centro de -negocios que sirva como plataforma de inversiones y sede para convenciones internacionales.
Su ubicación es privilegiada: en el centro del país, a escasa distancia de dos puertos importantes y a menos de una hora del centro, con un aeropuerto que ofrece salidas a 187 destinos. Posee servicios de call center o contact center de última generación, avanzada tecnología en telecomunicaciones y conectividad; altos niveles de seguridad y centros de educación superior y posgrado reconocidos a nivel latinoamericano. Una red de Metro eficiente, importantes instituciones bancarias, variado comercio.
De aquí a 2010, Bicentenario de la Independencia, Santiago desarrollará un amplio plan de renovación urbana y restauración del centro cívico. El Plan Verde pretende duplicar la cantidad de árboles de la Región Metropolitana, especialmente en las comunas más modestas. La meta es pasar de los actuales 3,7 metros cuadrados de áreas verdes por habitante, a seis metros.
Varias obras viales y de infraestructura urbana -algunas ya iniciadas- dotarán a la ciudad con más de 215 kilómetros de nuevas autopistas de alto estándar, que entrarán en operación entre 2004 y 2006, y con un transporte público moderno, no contaminante, rápido y seguro.
Para esto se pondrá en marcha el Plan Transantiago, un proyecto bicentenario emblemático, de profundo impacto económico y social, que modernizará el sistema de transporte a partir de 2005. Con él se espera disminuir los accidentes, la contaminación ambiental, el ruido y la congestión.
Se basa en el Metro y una red de servicios troncales: modernos buses articulados y trenes ligeros interurbanos que conectarán a las comunas más alejadas; nuevas vías, paraderos, estaciones de transbordo y de intercambio modal. La inversión pública y privada durante la primera etapa del Plan superará los 2 mil millones de dólares.
También se agregará una segunda pista en el aeropuerto internacional. En julio de 2003 se instaló un nuevo equipo de aproximación ILS (Instrumental Landing System), que disminuye de 200 a 100 metros la visibilidad requerida para aterrizar con neblina. El aeropuerto tiene calificación de seguridad categoría 1, la máxima internacional.
La Región Metropolitana cuenta con una población estimada de 6.102.211 habitantes el año 2002 según el último Censo realizado el año pasado, lo que representa el 40 % de la población nacional.
Se prevee que al año 2010 esta participación ascienda al 40,7%.
Se mantendrá así la tendencia histórica de incremento de la participación demográfica de esta Región, a pesar de que la velocidad de crecimiento promedio anual ha venido disminuyendo significativamente en los últimos años.
La tasa de crecimiento promedio anual de 2,62% en el período 1970-1982, bajó a un 1,97% en el período 1982-1992 y a un 1,94% en el período 1992-1999.
El 93 % de esta población se ubica en el área urbana, mientras que el 30,8% habita el área rural. Esta distribución de población se refleja también en la población de sus provincias, en donde se verifica que la Provincia de Santiago (compuesta por 32 comunas) concentra el 78% de la población regional, mientras que el otro extremo, la Provincia de Chacabuco (reúne a tres comunas) posee menos del 2,11% de la población.
Entre 1990 y 1998 la población pobre disminuyó en 768.200 personas, lo que representa una disminución del porcentaje de la población en situación de pobreza de 33% a 15,4% para los mismos años.
La población indigente se redujo en 280.400 personas, lo que implicó una reducción de 9,6% en 1990 a 3,5% en 1998 de la población en situación de indigencia.
Desde la perspectiva del porcentaje de pobreza de la población, las comunas con mayor necesidad son: El Monte, Lo Espejo, La Pintana y El Bosque.
Como lo demuestran los indicadores sociales por su mejoría en los últimos ocho años la Región puede plantearse en el marco de su Estrategia de Desarrollo para el período 2000-2006 importantes desafíos como:
Disminuir la población pobre a 6,4%.
Alcanzar 12 años de escolaridad media.
Reducir la mortalidad infantil a 8 por mil nacidos vivos y los años de vida potencialmente perdidos a 44,6. El examen de los datos expuestos muestra la disminución de los tramos de edad correspondientes a los segmentos de población más joven (0 a 14 años y 15 a 29 años).
En efecto, si el primero de estos segmentos representaba el 28,5% de la población regional en 1992, diez años más tarde su importancia relativa desciende al 24,9%.
El segmento de población joven (15 a 29 años) por su parte, disminuye su participación desde el 27,4% en 1992 hasta el 24,7% en 2002.
En congruencia con lo anterior se registra un crecimiento de la población perteneciente a los segmentos de mayor edad. La proporción de la población regional mayor de 30 años y menor de 64 años evolucionó desde el 37,6% en 1992 hasta el 42,6% en el año 2002.
Este hecho adquiere relevancia si se considera que este segmento concentra a la mayor parte de la población económicamente activa de la región.
Respecto del segmento que agrupa a los adultos mayores (65 años y más), los datos permiten comprobar un incremento en su importancia relativa; si en 1992 sólo representaban al 6,5% de la población regional, diez años más tarde su proporción asciende al 7,8% de los habitantes de la región.
Esta Región constituye el principal centro económico y geográfico del país. Es la que concentra la mayor cantidad de población y a la vez el mayor porcentaje del Producto Interno Bruto, convirtiéndola en una de las regiones con un ritmo de crecimiento por encima del promedio nacional.
Concentra más del 45% del PIB regionalizado, creció entre 1990-1996 a una tasa promedio anual de 8,7%. Los sectores de mayor dinamismo en el período fueron: comercio, transporte, comunicaciones y servicios financieros.
Las exportaciones regionales crecieron a una de las mayores tasas del país, 14,1% promedio entre 1990 y 1998, lo que significó un flujo promedio anual de 2.037 millones de dólares. En 1998 las exportaciones alcanzaron los 2.741 millones de dólares.
Los flujos de inversión extranjera directa materializada alcanzaron en el período 1990-1998 a un monto de 9.165 millones de dólares, el mayor del país, que se orientaron a los sectores de servicios e industrias. |