Con la abstención del senador Hernán Larraín y los votos favorables de los senadores José Antonio Gómez, Guillermo Vásquez y Alberto Espina, la Comisión de Constitución aprobó la idea de legislar sobre una reforma constitucional que consagra el sufragio como un derecho y no una obligación de los ciudadanos y además establece el sistema de inscripción automática en los registros electorales.
Ahora corresponde que la Sala se pronuncie sobre la iniciativa, en primer trámite, que fue presentada por los senadores Alberto Espina, Antonio Horvath, Sergio Romero y el ex senador y actual ministro secretario general de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo.
De acuerdo a los fundamentos del proyecto, la obligatoriedad del sufragio no es congruente con un sistema donde la inscripción electoral es voluntaria, tornándolo antidemocrático, pues a su vez contempla sanciones para quienes, habiéndose inscrito, no concurran a sufragar sin causa justificada, lo que lleva a una obligatoriedad que se agota en su aspecto formal.
Según explicó el titular de esa instancia parlamentaria, senador José Antonio Gómez, “lo relevante es que hay una decisión mayoritaria de la Comisión de establecer el criterio de que la votación sea voluntaria, y que la ejerzan los chilenos porque tienen la convicción de querer ir a votar y no porque estén amenazados con una multa. Finalmente se le da la libertad a las personas para tomar la decisión de votar o no votar en una elección parlamentaria y municipal”.
VOLUNTARIEDAD
A juicio del parlamentario, “no puede sostener un sistema en base a la amenaza de una multa o de la obligatoriedad si no hay convicción en la gente de que su voto es importante y eso significa que ha fallado todo el sistema de educación. Por eso hemos sostenido que la televisión pública tiene que educar sobre los roles y deberes de las autoridades”.
Asimismo, el senador Gómez advirtió que la voluntariedad del voto tiene que ir acompañado de todo un impulso a la educación cívica de las personas a objeto de que sepan y dimensionen la lo importante de elegir a sus autoridades.
Agregó que, en lo fundamental esta iniciativa reforma la Constitución Política estableciendo que la Ley Orgánica Constitucional respectiva contemplará un sistema de registro electoral al que se incorporarán, por el solo ministerio de la ley, los ciudadanos que cumplan con los requisitos.
“Planteamos que el Servicio Electoral ha dado garantías tanto en Chile como en el exterior de su transparencia y, por tanto, no debiera desmantelarse el sistema, sino que debiera potenciarse, porque le ha dado garantías a todos los chilenos de que las votaciones en nuestro país son limpias y eso hay que seguir manteniéndolo”, advirtió.