Distintas visiones expresaron los senadores Mariano Ruiz-Esquide y Carlos Bianchi frente a la postura del Ejecutivo de patrocinar la moción del primero que propone sancionar con la pérdida del cargo a quien en su condición de diputado o senador abandone el partido político en cuya representación obtuvo el cargo.
El senador Ruiz-Esquide recordó que en nuestro país el sistema electoral ha sido permanentemente cuestionado, por tanto, “si no se fortalece, si no se corrige para que sea efectivamente democrático, permanecerán las dudas sobre la vigencia del Estado de Derecho en Chile”.
El legislador comentó que se siente satisfecho de que exista una apertura en este punto, puesto que sanea la política y genera una condición de mayor ordenamiento en el trabajo legislativo, y es para quienes soberanamente, y libremente renuncian.
Además, aclaró que ese grave comportamiento "debe ser sancionado con la pérdida del cargo", y por lo mismo, debe estar consagrada en "las causales de cesación de los cargos parlamentarios se consagran en nuestro ordenamiento constitucional".
Agregó que "sin perjuicio de respetar el legítimo derecho de los independientes a participar en política, resulta indiscutible la relevancia de los partidos políticos en la organización de la comunidad y en la presentación de candidatos en todo tipo de elecciones populares, por ello, es innegable que los ciudadanos, al momento de votar, se pronuncian y apoyan en forma directa a un determinado partido político, eclipsando a los sujetos individuales".
INCOMPATIBILIDAD DEL PROYECTO CON UNA REAL DEMOCRACIA
Por su parte, el senador Carlos Bianchi, recalcó la incompatibilidad de este tipo de proyectos y el fortalecimiento de la democracia. “No es posible que aún persistan ideas que pretenden confundir a la ciudadanía respecto a que la participación en política debe ir amarrada a la militancia a un partido”.
Precisó que “no puedo entender el patrocinio que quiere ejercer el Gobierno con la propuesta de reforma constitucional, formulada por el senador Ruiz-Esquide, quien –con su moción- pretende castigar a un senador o diputado, cesándolo de su cargo, si se atreven a dejar el partido”.
Según el parlamentario independiente, la reforma propuesta parte de un vicio constitucional, ya que así como el artículo 19 Nº15 de nuestra Constitución Política garantiza el derecho de asociarse sin permiso previo, también establece que nadie puede ser obligado a pertenecer a una organización.
Señaló que “pretender crear tales sanciones, vulnera las garantías consagradas en nuestra carta fundamental, ya que la Constitución Política, en el inciso 8° de Nº 15 del artículo 19, califica como inconstitucionales los partidos cuyos actos y conductas no respeten los principios básicos del régimen democrático y constitucional”.
El parlamentario indicó que “en cada elección son los ciudadanos los que con su voto deciden quien los representa y no su partido. A pesar que las planillas de candidatos terminan siendo afinadas en cuatro paredes, la voluntad soberana de los chilenos se ve graficada en la emisión de sus votos”.