He querido rendir un homenaje al Rey Juan Carlos de Borbón, de España, ya que el día 5 de enero acaba de cumplir 70 años desde su nacimiento.
Para algunos, parecerá extraño que un senador que pertenece al Partido Socialista de Chile, cuyos principios republicanos son parte de la esencia de su historia, rinda un homenaje a un monarca extranjero.
Sin embargo, independiente de la opinión que uno tenga de la monarquía, creo que es necesario reconocer el enorme significado que ha tenido el Rey Juan Carlos para la consolidación de la democracia española y para la promoción de las relaciones de los pueblos iberoamericanos.
Tras la muerte del dictador Francisco Franco, don Juan Carlos será proclamado rey el 22 de noviembre de 1975. No era una época fácil en España. El fascismo seguía presente, controlando el poder, mientras que las organizaciones de Izquierda se encontraban proscritas. Más aún, el propio dictador Francisco Franco había visto en don Juan Carlos y su monarquía un elemento central para la mantención del régimen excluyente y represivo.
Sin embargo, se equivocó profundamente, ya que, al asumir su cargo, en su primer discurso a la nación española, don Juan Carlos expresará cuáles serán dos de los principales principios que guiarán su reinado: primero, reestablecer la democracia sin tutelajes, y, segundo, ser Rey de todos los españoles, sin exclusiones.
De esta forma, se dio inicio a la transición a la democracia, que da origen, el 6 de diciembre de 1976, a una nueva Constitución, que será aprobada a través de un referéndum.
En ella se estableció que el Estado español, como forma de organización política, será una monarquía parlamentaria, en la cual al Rey se le otorga la facultad de arbitrar y moderar el funcionamiento regular de las instituciones.
Rol, que cumplirá fielmente y sin ambigüedades, como quedará claramente demostrado la noche del 23 de febrero de 1981, cuando un grupo de altos oficiales nostálgicos del franquismo intentaron dar un golpe de Estado luego de secuestrar casi a la totalidad de los integrantes de las Cortes.
E
sa misma noche el Rey Juan Carlos se dirigirá al país por cadena nacional, condenando enérgicamente el intento golpista, llamando a los involucrados a deponer las armas y al pueblo español a mantener la tranquilidad y a confiar en las instituciones democráticas.
Después de ese gesto, que sin lugar a dudas fue un paso decisivo para salvar la aún naciente democracia, cualquier resquemor que los españoles pudieran tener sobre la monarquía quedará disipado.
Todos los partidos políticos democráticos, incluso el Partido Socialista Obrero Español y el Partido Comunista, reconocerán desde ese momento en la presencia de don Juan Carlos una garantía de estabilidad institucional y de seguridad para todos los españoles.
Este reconocimiento será un hecho fundamental para que los españoles avanzaran hacia su reencuentro, luego de décadas de división debido a la guerra civil que azotó a esta nación entre los años 1936 y 1939, y a la posterior represión desatada por el régimen franquista en contra de quienes defendieron la República.
A modo de ejemplo, quiero leer algunas citas de distintas figuras del ámbito político y social español en relación a este natalicio:
“Majestad. Sus 70 años de vida contienen el periodo más fecundo de la España contemporánea. Mi generación le está profundamente agradecida por haber podido nacer a la vida social en democracia. Y yo me siento personalmente afortunado de estar trabajando a su lado. Por eso sé de primera mano cuánto le debemos todos los españoles”. José Luis Zapatero, Primer Ministro español.
“Felicitar a Don Juan Carlos en su 70 aniversario sería un asunto de puro trámite si no hubiera que reconocerle el mérito de haber impreso en la institución monárquica un viraje radical en lo que había sido la historia monárquica de este país. Ese viraje ha consistido en independizarse de la derecha, de la jerarquía de la iglesia y de los poderes fácticos que la condicionaron en el pasado. Por eso, los republicanos podemos felicitar hoy a don Juan Carlos sin ninguna reserva”. Santiago Carrillo, dirigente del Partido Comunista de España.
“Su presencia ha significado una garantía de estabilidad constitucional y seguridad para todos los españoles. 70 años es una cifra redonda, como redondo hasta ahora ha sido su reinado. Tenemos muchas metas que afrontar en el futuro y su presencia es una garantía de esfuerzo y unidad de todos los españoles”. Mariano Rajoy, dirigente del Partido Popular.
“Sepa que es un honor poder felicitarlo y decirle que los españoles le agradecemos la labor que hace como protector de la Constitución y defensor de la democracia, haciendo posible la convivencia en una España plural y diversa, llena de fuerza y que lucha por un futuro en paz.”. Baltasar Garzón, juez de la República.
“Siempre constaté durante mi carrera deportiva su apoyo, ya sea con su presencia o bien mediante llamadas personales. Señor, usted es el mejor embajador que tiene España en el mundo”. Arantxa Sánchez Vicario, tenista profesional.
En resumen, a través de las expresiones de las más diversas figuras del campo político, deportivo, el pueblo español verá en su Rey un monarca presente, que vive y sufre con ellos. Es así como más de una vez lo hemos visto emocionarse ante las víctimas del terrorismo o de alguna tragedia natural; o por la muerte de soldados españoles en las misiones de paz en que España participa.
Si bien es cierto su papel como garante de la democracia española merece todo nuestro reconocimiento, existe otra función que ha desarrollado el Rey Juan Carlos que nos atañe más directamente y que merece también todo nuestro reconocimiento.
Me refiero al fundamental papel que ha jugado en relación a la promoción de la unidad de los pueblos iberoamericanos.
Don Juan Carlos ha hecho del fortalecimiento de las relaciones iberoamericanas uno de los ejes principales de su reinado, resaltando la identidad cultural que nos une y la necesidad de enfrentar juntos y unidos un mundo cada vez más globalizado.
Será en el cumplimiento de este objetivo que surgirán las Cumbres Iberoamericanas, cuya primera sesión se realizará en 1991 en la ciudad de Guadalajara, México. Cumbres de las cuales el Rey don Juan Carlos es uno de sus principales impulsores.
Pero, además, tampoco estará ajena la presencia del Rey en lo que es el fortalecimiento de la lengua castellana, y su papel merece especial atención y preocupación. Es por esto que impulsará la creación de la Fundación Pro Real Academia y asumirá como Presidente de Honor del patronato del Instituto Cervantes, que cada año otorga el prestigioso Premio Cervantes a los mejores escritores de nuestra lengua, al cual prestigiosos escritores chilenos lo han obtenido.
Como integrante y Presidente del Comité Parlamentario Binacional Chileno-Español, he podido compartir en varias ocasiones con el Rey de España, y en todas ellas he podido comprobar su enorme sencillez, su calidad y su enorme amor y compromiso con todo lo latinoamericano.
Sin lugar a dudas, la democracia española hoy no sería la misma sin la presencia del Rey Juan Carlos, como asimismo tampoco lo sería la estrecha relación que existe hoy entre la comunidad iberoamericana y, muy especialmente, entre Chile y España.
Es por esto que he querido, como Senador del Partido Socialista de Chile, y en la convicción de que represento el sentir de una enorme cantidad de personas de rendir este sencillo homenaje al Rey Don Juan Carlos de Borbón al cumplirse 70 años de su natalicio.