Establecer la inscripción automática en los Registros Electorales y consagrar la voluntariedad del voto, es el objetivo central de la reforma constitucional que deberá la Sala del Senado en el primer lugar de la tabla de sesiones del martes próximo.
La iniciativa cumple su primer trámite y fue presentada por los senadores Alberto Espina, Antonio Horvath, Sergio Romero y el ex senador y actual ministro secretario general de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo.
En lo fundamental, la enmienda constitucional consagra el sufragio como un derecho y no una obligación de los ciudadanos y además establece el sistema de inscripción automática en los registros electorales.
En los fundamentos del proyecto, se establece que la obligatoriedad del sufragio no es congruente con un sistema donde la inscripción electoral es voluntaria, tornándolo antidemocrático, pues a su vez contempla sanciones para quienes, habiéndose inscrito, no concurran a sufragar sin causa justificada, lo que lleva a una obligatoriedad que se agota en su aspecto formal.
Por ello, la reforma establece que la Ley Orgánica Constitucional respectiva contemplará un sistema de registro electoral al que se incorporarán, por el solo ministerio de la ley, los ciudadanos que cumplan con los requisitos.
SISTEMA INEFICAZ
Durante el debate en general de este proyecto en la Comisión de Constitución, el senador Espina, coautor de esta iniciativa, reiteró su interés por avanzar en la tramitación de la iniciativa, argumentando que el sistema electoral actual ha demostrado ser ineficaz, especialmente en cuanto a estimular a las personas jóvenes a incorporarse a él.
Agregó que nuestro país se encuentra preparado tecnológicamente para instalar y mantener un sistema que permita materializar los planteamientos de este proyecto.
Por su parte, el senador Guillermo Vásquez calificó de grave el hecho de que alrededor de un 25% de potenciales electores no formen parte del padrón electoral, por cuanto esto, además de favorecer el ya aludido envejecimiento del mismo, dificulta cualquier posible cambio o mejoría en el sistema.
A su turno, el senador Hernán Larraín señaló que el cambio de sistema genera un elemento de incertidumbre que puede ser riesgoso para el funcionamiento de la democracia, por lo que debería aclararse lo relativo al padrón electoral, antes de adoptarse decisiones sobre una reforma constitucional.
Por su parte el senador José Antonio Gómez se mostró partidario de la iniciativa aunque planteó que debía cuidarse de no afectar la organización, atribuciones y funcionamiento del Servicio Electoral, el cual ha dado credibilidad al nuestro sistema de votación y de registro de los electores.