Ahora no es necesario el extravío o la clonación de las tarjetas para que exista un fraude, basta con que el titular se descuide unos segundos para que delincuentes copien el número de su tarjeta y la utilice en compras a través de Internet, ya que ahí no se exige firma ni identificación personal alguna que acredite su propiedad.
Esta situación alertó al senador Pedro Muñoz Aburto, quien presentó una moción que reconoce esta nueva modalidad de fraude y dispone medidas para proteger a los usuarios de estos instrumentos mercantiles que no sospechan del mal uso de la misma y, por lo tanto no procede a bloquearla.
El parlamentario explicó que en la actualidad “la única forma a través de la cual nuestra legislación exime de responsabilidad al dueño por las compras que se realicen sin su consentimiento es precisamente a través del bloqueo”.
Precisó que “sin embargo hay muchos casos en los que el titular sólo perdió contacto físico con su tarjeta por unos segundos, para pagar en un restaurante o en alguna tienda, lapso que es aprovechado para transcribir su numeración identificatoria, la que luego es usada para hacer compras a través de Internet”.
Señaló que “lamentablemente, esta situación, si bien constituye un delito no fue considerada por la ley 20.009, que regula este tipo de materias como eximente de responsabilidad para los titulares, los que deben, por ello, responder de las compras que se realicen fraudulentamente.”
El legislador recalcó que desde que se dictó dicha ley “ha continuado la masificación del uso de internet para efectuar adquisiciones con tarjetas de crédito, lo que hace necesario extender la actual eximente de responsabilidad a todas las compras que se realizan por esta vía, como ocurre en muchas legislaciones del mundo y, particularmente, en la norteamericana, que ha servido de modelo a nuestras normas”.
De este modo, la moción propone incorporar como eximente de responsabilidad para los titulares de tarjetas de crédito, todas aquéllas compras que se realicen fraudulentamente a través de Internet. Para ello, el senador Muñoz solicitó además, el respaldo al Servicio Nacional del Consumidor, SERNAC.
A juicio del legislador “implementar una iniciativa de esta naturaleza favorecería enormemente a los titulares, aportándoles mayor seguridad, pero también beneficiaría al comercio y al sistema financiero al disminuir parte de los riesgos existentes en los usuarios y que impiden continuar difundiendo el uso del denominado “dinero plástico”, sin que se incurra en mayores costos, pues la gran cantidad de tarjetas existentes – más de 3 millones - hace posible que sus emisores adquieran seguros a bajo costo y que se amortizarían entre todos los usuarios”.