Una moción que establece mecanismos para facilitar los procedimientos administrativos y legales que requieren la implementación de las pequeñas y medianas centrales hidroeléctricas y las energías renovables presentó el senador Antonio Horvath con el patrocinio de sus pares Baldo Prokurica, Guido Girardi y Alejandro Navarro.
El parlamentario recordó que actualmente, para tener un derecho de aguas se demora un promedio de 4 años, independientemente del tamaño del curso de agua y de los tipos de centrales que se vayan a desarrollar. “La Ley de Bases del Medio Ambiente establece la obligatoriedad de un estudio de impacto ambiental para cualquier central que supere los 3 MW”.
En cambio su iniciativa legal exige el estudio de impacto ambiental por sobre los 20 MW en el caso de las energías renovables, y asegura la participación ciudadana en el proceso correspondiente y además acorta a la mitad los plazos para el otorgamiento de los derechos de aguas, garantizando eso sí los caudales ecológicos.
Resaltó que los principales beneficios de las energías renovables y en particular de las pequeñas y medianas centrales y las centrales de pasada como lo ha señalado la Asociación Chilena de Energías Renovables y Alternativas están en el breve plazo en que se pueden desarrollar, en el cual juega un importante componente la técnica y la empresa chilena, y en el hecho de que son de muy bajo impacto ambiental por cuanto no requieren de inundar ningún valle productivo o con otros atractivos en el país.
Finalmente el senador Horvath manifestó su confianza en el respaldo político que tendrá su iniciativa por eswtimar que en la práctica puede dar un fuerte impulso para aprovechar un potencial que supera en 3 veces la capacidad instalada que tiene hoy en día Chile.