La crítica situación de los empleados públicos, tanto centralizados como descentralizados, en materia de remuneraciones y previsional se nos hizo, una vez más, evidente en una reunión que sostuve con la Multigremial del Sur en la ciudad de Concepción; entidad que agrupa a miles de trabajadores públicos de la Octava, Novena y Décima regiones, bajo la presidencia de Otilio Sánchez Farfán.
Dicha situación quedó contrastada en dicho encuentro al aludirse a los diversos hechos de mala administración, denuncias de corrupción y prácticas indebidas de altos funcionarios.
Los asistentes, en su mayoría dirigentes de los sectores, educación, salud, municipal, universidades tradicionales, ferroviarios, se reconocieron asimismo como fieles exponentes de nuestra clase media.
Todos coincidieron en que se encuentran en una situación crítica, tanto del punto de vista de sus actuales remuneraciones como de las condiciones para jubilar, donde en algunos casos, afiliados a las AFP, después de ganar 600 mil pesos mensuales al momento del retiro perciben menos de 200 mil pesos mensuales.
Graficaron sus puntos de vista con colillas de sueldos y de jubilaciones y manifestaron que la inmensa mayoría reciben sus sueldos y lo deben dedicar íntegramente a pagar créditos y préstamos, en un círculo vicioso de nunca acabar.
Nos pidieron que promueva un proyecto de acuerdo en el Senado para encarar la situación. Por esa vía es poco lo que podemos lograr, ya que cualquier solución pasa por el Ejecutivo, y específicamente por el Ministerio de Hacienda que debiera tener la sensibilidad para buscar una solución.
Nos comprometimos a seguir alzando nuestra voz por lo que ellos representan en nuestra sociedad.
En lo personal me causa frustración escuchar a estos servidores públicos, algunos con militancia política pero que en esta causa tienen una posición común, aunque la mayoría son independientes.
La frustración se vuelve indignación cuando ellos y todo el país comprueba los miles de millones de pesos que se despilfarran, cuando no derechamente son sustraídos del erario nacional por malas prácticas de altos personeros públicos.
Digámoslo claramente no son los funcionarios públicos de carrera los que se alzan con indemnizaciones indebidas, con sobresueldos, con pagos de honorarios brujos, cuyos beneficiarios son incluso altas autoridades de gobierno.
La destitución de una ex ministra, por acción del Poder Legislativo, en el marco de esta situación desmedrada de los empleados públicos, ha servido para dos cosas, demostrar que no pueden seguir con la política de culpar a funcionarios subalternos, y actuar con la irresponsabilidad de lo hecho en Curepto y Quilicura.
Si alguien tuvo una duda de la actuación del Senado lo acaecido en ambas localidades despeja cualquier duda.
El mensaje de los empleados públicos de la Multigremial del Sur debe oírse en todo el país y ojalá que todos actuemos en consecuencia a lo que hemos afirmado, en especial porque ellos son un sector relevante de nuestra sufrida clase media.