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Valparaíso | 30/04/2008 | Departamento de Prensa |

Hay que fortalecer las regiones y no crear más provincias

Por Hernán Larraín, senador por la Región del Maule

Senador Hernán Larraín, Región del Maule

El Senado acaba de aprobar la idea de legislar respecto de la creación de la provincia del Marga Marga en la Región de Valparaíso y a mi me parece que en el orden administrativo y en el proceso de descentralización, las provincias no tienen ningún sentido.
                  
Creo que lo que corresponde es reflexionar sobre qué regionalización es la que buscamos para el país. Porque si vamos a empezar a crear nuevas provincias, cuyas atribuciones, cuyas competencias, cuyos recursos son inexistentes, me parece que vamos a generar una regionalización cosmética, decorativa, pero no real y concreta.

 

                  
Ya los Gobiernos regionales, los intendentes, los CORE y los Seremis tienen pocas atribuciones, porque este es un país demasiado centralizado; tienen pocos recursos, porque se manejan ellos, fundamentalmente, desde la capital, desde los ministerios. Pero las provincias sí que no tienen nada; no tienen absolutamente nada. De manera que la experiencia que van a tener quienes ahora están buscando la creación de una provincia, de tener un gobernador, para generar desarrollo, para generar identidad, para generar progreso, no lo van a lograr por esta vía.
                  
Yo llevo ya muchos años viendo la acción de distintos gobernadores; hombres y mujeres de distintos partidos; ha habido buenos regulares y malos. Pero la verdad es que, desde el punto de vista de la provincia de Linares y de la provincia de Cauquenes, ni los buenos ni los mejores han logrado hacer un coma de diferencia en la existencia y en desarrollo de estas provincias. Y eso porque las gobernaciones no tienen atribuciones; no funcionan.
                  
Yo más bien pienso, que aquí, si queremos avanzar en el tema de la regionalización, más razonable sería analizar la cantidad de regiones que tenemos, su tamaño, su forma de funcionar. Porque me parece más razonable ir avanzando en la creación de nuevas regiones, como ha ocurrido en el Norte, como ha ocurrido en la nueva Región de Los Ríos y la de Arica y Parinacota, que son testimonios reales de entidades que van a tener, si acaso les mejoramos su situación, una posibilidad de desarrollo por esa vía. Pero nunca lo vamos a tener por este camino de crear nuevas provincias.
                  
Creo que, a lo mejor, dieciocho o veinte regiones darían un resultado más efectivo, suprimiendo las provincias, fortaleciendo al mismo tiempo lo que son las comunas, porque yo creo que el desarrollo local es la base del desarrollo de un país, y la descentralización se tiene que dar no solo en el nivel regional, sino que también en el nivel local, es decir, en torno a la comuna. Si tenemos fuertes a las comunas, con más atribuciones, con más recursos, con más dinero; si tenemos lo mismo a nivel de las regiones, ¡qué sentido tienen las provincias! ¡Para qué queremos más provincias!
                  
Crear más provincias me parece que va en la dirección equivocada.
                  
Por lo tanto, no es un problema con las comunas que pretenden crear la provincia de Marga Marga, ni con el objetivo de ese proyecto, sino con una visión más global de cómo debería ser el proceso de regionalización.
                  
Y yo creo que si hay voluntad para explorar esto, a lo mejor, en torno a la provincia de Marga Marga y otras provincias podemos pensar en la creación de una región. Me parece que eso tiene más sentido. Yo recuerdo que hace año el Senador Romero planteó la creación de una región en lo que se llama la “Quinta Interior”.
                  
Bueno, me parece que esos son proyectos que tienen más fuerza, más sentido y más justificación.
                  
Este, en cambio, me perece débil, me parece que no tiene una entidad que les dé a las comunas, en el caso concreto de que se habla, un sentido.
                  
Por eso, no quiero validar con mi voto, no este proyecto, porque no quisiera que se entendiera como una cosa vinculada a una situación específica, sino que a un concepto de fondo. A mí me parece que desarrollar este país en términos de la regionalización y de la descentralización en torno a las provincias es un profundo error. Ha sido un fracaso y, por lo tanto, yo no quiero colaborar a que este fracaso se siga extendiendo.