Salvaguardar la situación de los trabajadores de la Casa de Moneda y evitar que el cambio de su estructura jurídica pueda afectar a la industria gráfica nacional son los principales aspectos que los senadores de la Comisión de Hacienda analizaron en el marco de la tramitación del proyecto que modifica la actual estructura jurídica de la Casa de Moneda transformándola en sociedad anónima.
Así lo afirmaron los senadores José García y Carlos Ominami, integrantes de la instancia quienes coincidieron en que el actual esquema de este organismo es inadecuado, de escasa flexibilidad, y le impide cumplir eficientemente el rol que le asigna su ley orgánica.
De este modo, la Casa de Moneda, pasará a regirse por las normas de las sociedades anónimas abiertas y su fiscalización estará radicada en la Superintendencia de Valores y Seguros.
El senador José García, recalcó que “este es un proyecto necesario porque efectivamente la Casa de Moneda como servicio público esta muy constreñido y atado de manos para poder realizar la labor productiva que efectúan y que es imprimir billetes, acuñar monedas y otros efectos que tienen valor público”.
Por lo tanto, destacó la importancia de establecer que “la nueva Casa de Moneda quede restringida a ese tipo de actividades y no sea competencia para la industria gráfica nacional porque podría ser absolutamente desleal”.
Asimismo, el parlamentario se mostró partidario de que “los derechos de los trabajadores de esta institución queden garantizados. En ese sentido, las dos asociaciones de funcionarios se mostraron proclives al proyecto, sin embargo, una de ellas nos manifestó su esperanza de que mejoremos algunas asignaciones que están contenidas en el proyecto”.
CAMBIO NECESARIO
Por su parte, el senador Carlos Ominami coincidió con su par en el sentido de que “existe consenso en que la situación jurídica de la Casa de Moneda se ha hecho insostenible y se requiere un cambio”.
No obstante, señaló que pese a que el proyecto está bien orientado “va a ser necesario perfeccionarlo en algunos aspectos que tienen que ver con dar garantías a algunos trabajadores que se han desempeñado por largos años en el sector público y que aspiran a terminar legítimamente su carrera como funcionarios”.
Aseguró además que es preciso “acotar las definiciones del ámbito de actividad de la empresa de manera de evitar situaciones de competencia desleal con la industria de impresión gráfica”.
El senador Ominami, adelantó que para ambos temas “hay buena voluntad de parte del Ejecutivo y los parlamentarios para buscar una solución satisfactoria tanto para los trabajadores como para los equilibrios de la industria en el país”.
ESTATUTO DE LA CASA DE MONEDA
En la actualidad la Casa de Moneda de Chile es un servicio público dependiente del Ministerio de Hacienda, regido por el decreto con fuerza de ley Nº 228, de 1960. En lo esencial, conforme a su normativa le corresponde la fabricación de cuños y la elaboración de monedas chilenas que le sean encomendadas; la fabricación de planchas matrices y la elaboración de billetes para el Banco Central de Chile.
Asimismo tiene a su cargo la impresión de especies valoradas que emitan las instituciones fiscales y semifiscales, las municipalidades, instituciones y empresas autónomas del Estado y, en general, todas las personas jurídicas en las cuales el Estado tenga aporte de capital; la fabricación de placas patentes; la compra de oro, plata u otros metales por cuenta del Banco Central de Chile, y ejecutar toda clase de trabajos de su especialidad que le soliciten organismos públicos o privados, tanto nacionales como extranjeros.
En tanto, los dirigentes de las asociaciones de funcionarios de la Casa de Moneda manifestaron sus aprensiones respecto al futuro laboral de sus asociados, fundamentalmente en torno a la desprotección en que quedarían aquellos trabajadores a los cuales le faltan cinco años o más para acceder a su jubilación.