Distintas visiones sobre el tratamiento que debería tener la leña como insumo para la combustión manifestaron los senadores Guido Girardi, integrante de la Comisión de Salud y Antonio Horvath, integrante de la Comisión de Medio Ambiente, tras conocer el estudio de la CONAMA que estima que al 2010, las estufas a leña contaminarán más que los camiones a diesel.
El senador Girardi fue categórico en señalar que “la información sobre el alto porcentaje de material tóxico que emiten las estufas a leña se conoce hace unos 15 años y por eso venimos insistiendo que en Santiago se deben prohibir este tipo de artefactos de combustión a leña porque al ser un combustible más barato genera mayor saturación”.
Hizo notar que en la actualidad no existe ninguna regulación al respecto y responsabilizó a la CONAMA de esta situación ya que se ha resistido a tomar las medidas correspondientes. “Todos los años, señalamos que entre las medidas prioritarias a adoptar se cuentan el prohibir el uso de leña en la Región Metropolitana”.
Hay estudios que avalan que la leña contamina hasta 20 mil por ciento más que la parafina, y emite tóxicos muy dañinos para la salud que son cancerígenos. “Por lo tanto, es una prioridad que, de una vez por todas, se elimine el uso de leña en las zonas saturadas de la capital que tiene niveles de contaminación que son inaceptables”, dijo.
A juicio del senador Girardi la única forma de implementar esta medida es impidiendo el ingreso de leña a Santiago porque “no se puede fiscalizar casa a casa”. Además, aseveró que las estufas de doble cámara contaminan un poco menos pero son más contaminantes de la parafina y el gas.
AUMENTAR EXIGENCIAS TÉCNICAS
Una opinión distinta manifestó, el senador Antonio Horvath, quien recalcó que la leña es una fuente renovable de combustión que da trabajo a unas 100 mil familias a lo largo del país, por lo que se deben adoptar medidas para mejorar la calidad de la leña y de los artefactos de combustión.
“Hay varias líneas de acción una, es certificar la leña para que haya sido secada por lo menos durante unos 6 meses ya que la combustión mejora en cuanto a rendimiento y disminuye la contaminación”, dijo el parlamentario.
Agregó que otra medida es “aumentar las especificaciones técnicas de las estufas y artefactos de combustión de doble cámara que emiten menos contaminación incluso que la parafina”.
Indicó que “en el caso de la gente más humilde el Estado debería entregar una bonificación para la transformación de sus artefactos a leña y, en el caso de los leñeros hay que darles facilidades para que puedan construir sus galpones y acumular la leña, de manera de dejarla secar y mejorar la infraestructura para repartirla”.
Precisó que “este es un combustible muy importante y hay que manejarla con los aparatos adecuados y ya hay algunos avances con el programa con una agencia de cooperación alemana que se aplica entre Valdivia y Coyhaique, pero aún falta la colaboración de Sercotec para desarrollar proyectos en este sentido”.
Puntualizó que “desgraciadamente a veces las autoridades optan por lo más fácil que es prohibir el uso de la leña, pero no hay que olvidar que muchas familias viven de este recurso. Ahora, en zonas muy saturadas como Santiago, mientras se hace esta transformación, obviamente que en días determinados hay que prohibir la combustión así como hay que cerrar determinadas fábricas y aumentar la restricción de vehículos”.