La necesidad de que Chile cuente con una entidad encargada de regular y certificar la cantidad de antibióticos que tienen los alimentos provenientes del mundo animal que consumen los chilenos, planteó el senador Alejandro Navarro y los representantes de sociedades médicas y de Organizaciones No Gubernamentales (ONG’s).
Junto al presidente de la Sociedad de Farmacología de Chile, el jefe del Laboratorio de Endocrinología Experimental y Patología Ambiental de la Faculta de Medicina de la Universidad de Chile y el director del Centro Ecocéanos, el senador manifestó su inquietud por el impacto negativo que tiene en la salud humana la resistencia bacteriana, derivada del uso no regulado de antimicrobianos en la industria de crianza intensiva de animales.
“En Chile la gente está consumiendo antibióticos y no lo sabe. Lo que tenemos es que dado el uso de estos antimicrobianos en aves, cerdos y peces, lo que están consumiendo los chilenos es un producto por el cual no pagaron, ni desean, ni deben comer”, señaló el legislador.
Por ello, manifestó que es fundamental que el Estado chileno cree una institución reguladora muy similar a la EPA en los Estados Unidos, pues “los norteamericanos no comen ni un gramo de alimento sin que esté certificado por un instituto que lo evalúa y lo autoriza”.
FALTA REGULACIÓN
En tal sentido, el senador Navarro señaló que certificar cuántos antibióticos tienen los salmones, los pollos o los cerdos que estamos consumiendo es muy difícil.
“Se requiere una modernización del aparato estatal para garantizar el derecho de los consumidores a saber qué están comiendo, porque tal como lo dijeron los expertos, la ingesta de antibióticos no prescrito por médicos va a generar resistencia para cuando de verdad se enfermen”, advirtió.
Agregó que le solicitarán al Instituto de Salud Pública que publicite las estadísticas del uso de los volúmenes de estos antimicrobianos en cada uno de los alimentos, pues debieran estar rotulados para que la gente sepa bien lo que está comiendo.
Asimismo, anunció que pedirán que las Comisiones de Medio Ambiente y de Salud del Senado, que realicen una sesión especial para conocer estos antecedentes y citar a la Ministra de Salud, María Soledad Barría; al Instituto de Salud Pública y a algunos productores de estos alimentos, de tal modo que mientras no exista regulación exista una suerte de pacto social con ellos.
En lo fundamental, lo que se está solicitando es acceder a la información histórica sobre los volúmenes y tipos de antibióticos que anualmente importa y utiliza la industria de producción animal intensiva, especialmente la salmonicultura.
También solicitan prohibir el empleo de antibióticos de última generación del tipo quinolonas y fluroquinolonas en la producción animal intensiva y homologar los estándares sanitarios referentes a antibióticos para los consumidores chilenos de salmón de cultivo en relación con las normativas existentes en EE.UU. para estos productos.