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Valparaíso | 13/06/2008 | Departamento de Prensa |

Conmemoración del Día Mundial de la Libertad de Prensa

Por Jaime Naranjo, senador por la Región del Maule

Senador Jaime Naranjo, Región del Maule

Hace algunos días, y para ser más preciso, el día 3 de mayo de cada año se conmemora en todo el mundo el Día Mundial de la Libertad de Prensa, instaurado por la Organización de las Naciones Unidas en 1993.
                  
Iniciativa que tuvo su origen en la UNESCO, único organismo de la ONU que tiene como uno de sus mandatos defender y promover la libertad de prensa y expresión en todo el mundo.
                  
Como señala el artículo 19 de la Declaración Internacional de los Derechos Humanos, “Todo individuo tiene el derecho a la libertad de opinión y de expresión: este derecho incluye el no ser molestado a causa de opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.
                  
Por tal motivo,  tal como lo expresó el Secretario General de la ONU el 3 de mayo del año 2007, “los ataques contra la libertad de prensa son ataques contra el derecho internacional, contra la humanidad, contra la libertad misma, contra todo lo que representan las Naciones Unidas”
                  
“Una prensa libre, segura e independiente, se halla entre la bases mismas de la democracia y la paz. Los gobiernos, las organizaciones internacionales, los medios de comunicación y la sociedad civil han de desempeñar un papel en la defensa de esas bases”.

 

                  
Sin embargo, debemos reconocer que, a pesar de estas buenas intenciones, las restricciones a la libertad de prensa y expresión siguen siendo una realidad en la inmensa mayoría de los países.
                  
Según estadísticas entregadas por la Organización “Reporteros Sin Fronteras”, el año 2006, 110 profesionales fueron asesinados; 871 fueron encarcelados, y más de 1.500 sufrieron diversas agresiones de carácter grave.
                  
La falta de una real libertad de prensa y de expresión tiene diversas manifestaciones.
                  
La primera, y quizás la más brutal, es la no existencia de medios de comunicación independientes del gobierno de un determinado país, siendo hoy en día los casos más significativos de esta situación China, Corea del Norte, Turquistán y Cuba.
                  
La segunda, es donde existe una libertad de prensa, pero los periodistas y medios de comunicación son amenazados, e incluso asesinados, por criticar o investigar situaciones donde aparecen involucrados funcionarios de gobierno. Es el caso de Rusia, cuya máxima expresión es el asesinato de la periodista Anna Politokovkaya, quien denunció reiteradamente las violaciones a los Derechos Humanos en que incurrían las tropas de dicho país en Chechenia, como asimismo la corrupción reinante en los altos mandos del ejército y la política.
                  
La tercera, es la manipulación o desinformación que se aplica a los medios de comunicación, principalmente cuando estos informan sobre un conflicto armado o situaciones de desorden interno. Aquí, como ejemplo, podemos nombrar la situación de la Guerra de Irak y recientemente la expulsión por parte de China de los periodistas internacionales que se encontraban en el Tibet.
                  
La cuarta, es la creciente concentración de los medios de comunicación en algunos grupos económicos que principalmente pertenecen a determinados grupos políticos.
                  
Es el caso de nuestro país, donde alrededor del 95 por ciento de los medios de comunicación se encuentra en manos de grupos empresariales, lo que hace que muchos temas de preocupación social sean ignorados.
                  
En este sentido, resulta, lamentable que la mayoría de los medios de comunicación que en el pasado lucharon contra la dictadura fueran desapareciendo, como las revistas “Cauce•, “Análisis”, “Apsi” y los diarios “Fortín Mapocho” y “La Época”.
                  
Sin embargo, a dudas de quienes tenemos la mayor responsabilidad por esta situación, somos los propios integrantes muchas veces quienes no defendemos y apoyamos estos medios de prensa.
                  
En este nuevo Día Mundial de la Libertad de Prensa, el cual estará abocado en el papel de “Los Medios de Comunicación en el Desarrollo de los pueblos y en la erradicación de la pobreza”, quienes representamos el Senado debemos reiterar nuestro compromiso a través de diversas medidas, como son, por ejemplo: el fomento y el desarrollo de iniciativas a favor de la libertad de prensa; la educación y sensibilización de los ciudadanos sobre la importancia de la libertad de prensa y expresión; luchar por el respeto a la libertad de prensa en todos los países del mundo.
                  
Debemos hacer conciencia de que si no existe libertad de prensa y expresión difícilmente podremos hablar de que estamos en presencia de una verdadera democracia.

 

Para finalizar, quiero rendir un homenaje en este Día Internacional de los Medios de Comunicación y de Prensa en el periodista José Carrasco Tapia, un homenaje a todos los reporteros y profesionales de los medios de comunicación asesinados durante el régimen militar, como también a todos aquellos que, con su ejemplo, guían la defensa y la promoción de la libertad de prensa y de expresión.